Valentín Meneses Rojas


En esto creo


Secretario de Comunicaciones y Transportes, 52 años


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Elisa Vega Jiménez

 

Por mi formación como abogado, me gustaría llegar a ser secretario de Gobernación, a nivel nacional o estatal. Desde luego que me atraería ser diputado local, diputado federal, ser senador, ser presidente municipal, gobernador, hasta presidente de la República. En la universidad te trazas una meta: “Ojalá llegue a la Presidencia de la República”, pero con el tiempo se va acortando esa idea.


Si las condiciones se dan para que yo continúe en la política, lo haré con mucho gusto; si no, me retiraré a mis actividades como abogado, a dar clases. No es algo que me obsesione.


Guardo para Mario Marín un profundo respeto y una gran admiración, por la forma en la que él surgió, evolucionó y es actualmente gobernador. Nos conocimos en la universidad, y jamás nos imaginamos a dónde nos iba a llevar el destino. Es un orgullo ser su amigo.


A veces la imagen que proyecto es de mucha seriedad pero, tengo mi lado humano, cordial. Soy un hombre que toma decisiones de manera consensuada, no ordeno por ordenar, ni soy prepotente. Soy abierto, directo y quiero que siempre me hablen con la verdad.


En el gobernador no existe la cerrazón que algunos medios pretendieron presentar en algún momento; él es una persona abierta, franca, amable, respetuosa, de mano firme, muy serio, y no duda a la hora de tomar decisiones. Como padre de familia es cariñoso, con su esposa, igual.


En Puebla gozamos de muchas libertades, no hay presos políticos, ni persecución por la expresión de sus ideas.


Mis amigos son Mario Marín, Mario Montero, Rodrigo López Sainz, Rufo Juárez Peñuela, Héctor Luna Castañeda, Edmundo Silva y Porras, y otros más. La amistad es un lazo de cordialidad y de respeto entre dos personas o más.


Mi reto es terminar a tambor batiente; que la administración de Mario Marín en el rubro de Comunicaciones y Transportes cierre de manera fuerte, para beneficio de todos los poblanos, que todo lo que se dijo al inicio de la administración quede en eso, en dichos, pero que los hechos le den la razón a la administración de Mario Marín.


El PRI está vivo, en pie, no de lucha, sino de trabajo, y hoy que el PRI retoma su paso, que nuevamente se va fortaleciendo y despierta la simpatía de la sociedad, debemos actuar con una gran mesura y responsabilidad todos los priistas. Para mí el PRI es un partido de avanzada, de vanguardia, que siempre ha estado a la altura del reclamo de los mexicanos.


Política es el arte de conciliar intereses y de hacer progresar a todos los sectores de una sociedad.


Me preocupa que en algún momento, a nivel nacional, podamos caer en la ingobernabilidad, y la inseguridad —habiendo inseguridad no puedes gozar nada, no puedes salir, no vienen inversiones, no hay desarrollo—.


Todos los poblanos debemos ganarle la calle a la delincuencia. Necesitamos estar afuera y preocuparnos por todo; es más, si Puebla pudiera hacer trabajar la ciudad de noche sería excelente porque entonces la gente volvería salir, ha pasado en otros países. Si de noche barres la ciudad, recolectas la basura —que ya se está haciendo—, llevas el antirrábico, bacheas, si la seguridad pública trabaja de noche, eso ahuyenta a la delincuencia.


Veo de forma positiva que quienes buscaban intereses personales, y no encontraron la satisfacción de ellos, se fueran a otros partidos. Quienes hoy estamos en el PRI estamos dispuestos a trabajar por él día con día y a llevarlo a mejores expectativas de desarrollo político. Hay que abrirle la puerta a las nuevas generaciones: es importante una campaña de medios para que la ciudadanía, sobre todo los jóvenes, conozcan al PRI —que fue atacado por la oposición y causó una confusión de lo que es en esencia—.


No fui un niño de diez, pero tampoco uno de seis o de siete. Si no fui un estudiante ejemplar, mantuve una gran responsabilidad en mis estudios.


Debemos trabajar en la regulación de la opulencia con la pobreza, como decía José María Morelos y Pavón, debemos de trabajar por darle oportunidades a todos los sectores desprotegidos, que la canasta básica sea más barata: que todos tengan una dieta que permita fortalecer el organismo —esa es una forma de prevenir enfermedades—. Urge un programa nacional de abasto, serio, responsable y sin tintes políticos.


El hecho de proporcionar todo a los hijos puede volverse negativo para ellos. A Valentín y a María Eva les he enseñado a que, si desean algo, con las calificaciones y con su forma de actuar, se lo deben ganar; que deben ser respetuosos y atentos con la gente. Que no deben caer en el protagonismo, porque aquí el protagonista, el de la responsabilidad, soy yo.


Carlos Salinas es uno de los presidentes más inteligentes que ha tenido nuestro país, construyó más de 4 mil 500 kilómetros de autopistas en su régimen; nadie ha podido superarlo. Admiro la mente preclara de Jesús Reyes Heroles: él siempre fue de la idea de que la guerrilla urbana debía estar en San Lázaro, que había que darle oportunidades a los demás partidos políticos, para que no hubiera expresiones clandestinas. La reforma política de Jesús Reyes Heroles sentó las bases de este país; también me llama la atención la forma de escribir de Carlos Fuentes y de Juan Rulfo.


Mi personaje es Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra, mi cantante es Joan Manuel Serrat; de los artistas en inglés, Frank Sinatra y Barry Manilow —me tocó toda la época de los 70, de la era post Beatles: The Doors, Queen, Creedence, The Beegees—; la música mexicana me apasiona: Jorge Negrete, Javier Solís, Miguel Aceves Mejía, los corridos, la trova, la música andina, el tango. Tengo un oído especial para la música.


En casa aprendí a ser responsable, a no transgredir, a llamar a las personas por su nombre, pedir permiso para entrar a algún lugar, a siempre pedir “por favor”, desde luego a no ser prepotente, ni lépero, a amar al prójimo, no presentarme como un hombre negativo, y el amor a la familia.


Ay de aquel que no le tenga respeto a los periodistas. Tengo grandes amigos periodistas, respeto mucho su forma de hacer periodismo y te puedo asegurar que no hay periodista tonto, todos gozan de gran información, tienen lo suyo, y como gremio son importantes.


Seguimos jugando futbol con el gobernador, aunque salga uno casi casi pidiendo oxígeno. Tenemos nuestro equipo de padres contra hijos. Normalmente nos ganan los hijos, por falta de gas, no por falta de talento. Me gusta mucho el futbol, y yo creo que a la par, la música, a lo mejor no tanto bailarla. Mi equipo es el Puebla, y en segundo lugar los Pumas.

 

 

 

 

 

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