Jorge Sánchez Morales
En esto creo
Consejero presidente del Instituto Electoral del Estado de Puebla
Gloría Mejía
“Ser consejero es un honor, pero también es un gran riesgo y un gran peligro”, son las palabras de un exconsejero que me quedaron muy marcadas. Porque en este trabajo se pone en riesgo la fama, y el prestigio que te has ganado durante mucho tiempo se pierde debido a los intereses que existen.
Después del 4 de julio todo volverá a la realidad. El que llegue a gobernar lo tendrá que hacer por los que votaron, no por él. Tenemos que trabajar en forma conjunta, cada quien desde la trinchera en donde nos encontremos para fortalecer más la democracia.
Podría escribir un libro como Luis Carlos Ugalde, pero no lo haré, al menos en este momento, pero todas mis experiencias las compartiré con los muchachos en las universidades para ser mejores ciudadanos y profesionistas.
Estoy convencido de que estoy actuando de manera imparcial como consejero presidente. Me considero un profesional y hago mi tarea al cien por ciento. Ahí están mis actos y mis conductas las pueden revisar cuando sea, es mi obligación hacerlo bien.
Me siento tranquilo y duermo bien, porque he hecho lo que considero adecuado. Estas elecciones representan, como todas, grandes responsabilidades. Son un gran reto. La sociedad y los diputados son los que deben calificar mi trabajo.
Me veo caminado tranquilamente por Puebla al lado de mi familia, con la frente en alto. Voy a seguir viviendo en Puebla, porque me encanta Puebla. El reto es muy grande, sé que soy parte de unas elecciones históricas y las más competidas, estoy cumpliendo con lo que protesté.
De chavo, en la época de verano fui el IBM (y veme a traer las tortas, los refrescos, las copias) del ayuntamiento de Puebla. Mientras trabajé ahí no me topé con el que era el presidente municipal, ni sabía quién era, ahora sé que era Guillermo Pacheco Pulido. Entré a trabajar ahí por una tía que me metió. Había la necesidad de trabajar y llevar algo a mi casa. Mi papá era un hombre muy trabajador y mi mamá no trabajaba por cuidar a los hijos.
Nos encontramos con políticos que hablan porque les ponen un micrófono, pero no hablan porque conozcan la norma o el derecho. Es muy triste que ignorando la ley se opine de ella. Es frustrante, porque no nada más hay que tener el valor de hablar, realmente hay que saber de lo que se habla. Más cuando te difaman y hablan de ti por intereses personales y partidarios.
Existen voces de todo tipo y esas voces traen intereses. De repente los actores y partidos políticos quieren un árbitro a modo y estoy convencido que estoy actuando con objetividad y certeza. Cualquier conducta nuestra puede ser revisada y ha sido materia de supervisión. Ha sido avalada y lo confirma el órgano colegiado, entonces te das cuenta de que hemos actuado apegados a la norma. No importan las críticas que se hagan, lo que realmente importa es que la gente salga a votar este 4 de julio. Y que el 5 se tengan, de manera parcial, los resultados.
Hay que trabajar en generar campañas de más altura y erradicar las campañas negras y los resquicios de la norma, que a veces permiten que se evada la misma por intereses de grupos. Creo que en nada ayuda a la ciudadanía que suceda lo que vivimos. Sólo nos lleva a un gran retroceso.
Deseo que quien llegue a perder en estas elecciones pueda reconocer su derrota sin patalear y sin echarle la culpa a terceros, al árbitro o al contendiente. Sino entender que a veces se gana o se pierde. Desde la trinchera en la que me encuentre seguiré trabajando por lo que estudié, que es fortalecer las instituciones, y que las normas se vayan adecuando para que en su momento las elecciones sean más limpias y sean elecciones en las que haya madurez política.
Soy un romántico de la democracia. Me convence la participación ciudadana y me convencen las elecciones. Si uno no fuera un romántico, entonces no sirve uno para estar acá. Mejor es darse la vuelta. Tengo el honor de servir a Puebla y tengo el orgullo de haber organizado elecciones locales y federales. Haber organizado más de 500 elecciones en toda mi vida. Mis hijos lo viven y mis nietos y bisnietos se sentirán, algún día, orgullosos de mi trabajo. Eso es motivo de honor y vale la pena.
Políticamente es fácil decir mentiras para los intereses de los partidos, siempre y cuando ellos saquen lo que consideran adecuado, sin importar el prestigio y la dignidad de las personas. Y de repente mienten y dicen tantas mentiras. No puedo entender por qué se habla de lo que no se conoce.
Tengo amigos desde la primaria hasta la preparatoria y no están en la política. Con mis amigos hablo de la vida y de los hijos. También puedo decir que tengo amigos que he conocido en la política, en los medios, porque este puesto te da la oportunidad de conocer mucha gente y de poder servir. Así como la oportunidad de recorrer el estado y conocer a mucha gente. En política se dice que los amigos son de mentiritas y los enemigos de a verdad. Ahora entiendo por qué los políticos entre más años tienen en esto se vuelven tan reservados y cuidan más sus puntos de vista y sus opiniones, porque aprende uno a que es mejor hablar poco.
Nunca me pasó por la mente la política ni el sector público. Yo tenía amigos que lo anhelaban, pero la verdad es que yo no. Mis anhelos radicaban en ser un abogado que estuviera en tribunales y resolviendo temas, en la Bolsa Mexicana de Valores y ser abogado del Banco de México. Me di cuenta que para llegar ahí, tenía que luchar con mis propias armas. Así que tomé la decisión de irme a la Ciudad de México y estudiar.
Un día me invitan a organizar las elecciones para elegir al presidente de la República. Después de un interrogatorio de tres horas para ver si era yo de algún partido político, me aceptan. Cuando se dan cuenta que no tenía ningún vínculo partidista me invitan a formar parte de la organización de las elecciones del 2006, tan cuestionadas. Pero me llena de orgullo ser parte de ese IFE que en su momento fue tan cuestionado, donde me quedé con muchas experiencias electorales.
Me identifico con la lealtad. Tienes que ser leal a tu familia, a tu trabajo y con la gente que está trabajando contigo. La vida hay que verla con optimismo y alegría y hay que aprovechar la oportunidad que se tiene de ser parte de la historia del estado. Es importante ser leal a lo que representas, porque tienes que ser coherente. La amistad es básica en esto, y el amor. Amar a tu patria, a tu país y a tu estado.
En los pocos momentos que tengo libres trato de dedicarlos a estar en mi casa y a mi familia. De las 24 horas que tiene un día, en esta época sólo tengo una hora para estar libre. Aunque busco tener varios de esos momentos.
Cuando no hay elecciones corro. Corrí el maratón de Chicago, me preparé diez meses, lo hice a mis 41 años. Espero en 2011 hacer un triatlón, por la época es muy difícil entrenar, pero hacer deporte es salud.
Jamás tuve ni he tenido ningún padrino que me impulse. A mí me ha costado llegar con mi trabajo y esfuerzo hasta donde estoy. Al día de hoy puedo decir que no tengo ningún familiar que haya tenido o tenga algún cargo en el gobierno como director o titular y que haya destacado, mi familia se dedicaba a otro tipo de actividades.
De niño fui muy feliz, soñaba con ser bombero y electricista, siempre en ayudar a la sociedad. Jugando béisbol y fútbol. Sin ninguna preocupación, divirtiéndome mucho con mis amigos de casa y de la escuela. Mi infancia fue de la época de Parchís, Enrique y Ana. Viendo al Tío Gamboín y a Cepillín, que era la moda de esa época. Recuerdo mucho al abuelo, que siempre nos ayudaba en los dibujos de la escuela. Era la época en la que no había celulares ni videojuegos. Era una Puebla diferente, todos se conocían. Nos enseñaron el amor a Puebla porque vivíamos en el Centro Histórico.
Mi mamá (qepd) fue secretaria de una notaría y ayudaba a mucha gente. Todo el mundo la conocía y acudían a la casa a pedirle consejo. Fue madrina de mucha gente, fue una persona muy querida por la gente que apoyaba. Eso lo absorbimos los hermanos y se nos quedó muy marcado.
Fui muy buen estudiante, desde niño he tenido buenas calificaciones y becas. Un día un amigo me pagó la inscripción del examen de admisión en la UPAEP. Lo pasé y me concedieron una beca del 60 por ciento. Mis papás eran muy estrictos en cuestiones de la educación y no estaba permitido sacar bajas calificaciones. Es algo que les agradezco mucho.
Escogí Derecho porque en el test para determinar las aptitudes salí apto. Resultó también que era bueno para las matemáticas, se me facilitan mucho y me encantaban (siempre salí exento en la escuela en esta materia). Salí bueno para la filosofía y el sacerdocio, un hermano estudió para sacerdote. Y también salió en ese test que era bueno para el Derecho. Y esa carrera elegí. Me encanta y me apasiona. Soy muy constitucionalista. Me fascina la historia de México y la comparto con mis hijos.
Me veo en la academia y en un despacho asesorando empresas. En cuanto a la función pública dependerá de que el proyecto sea interesante y sirva a la sociedad. Tengo un despacho y una profesión.
Disfruto la vida como lo hacía cuando tenía cinco años. Sigo siendo muy feliz, tengo una vida propia (sic) y una vida en la que sonrío todos los días. Estoy muy orgulloso de mis padres, de mis hijos, de mi familia, de mis amigos. Estoy muy satisfecho con lo he hecho.
Regresaré a mi casa el 5 de julio, tal y como lo hice un día después de la elección presidencial del 2006 y como lo hice un 12 de noviembre de 2009, con la frente en alto y con la satisfacción de haber cumplido. Cuando llegue a mi casa en la madrugada, y como espero que suceda, veré a mis hijos a la cara y les diré que cumplí.
Copyright 2008 / Todos los derechos reservados para M.N Cambio / |