Thursday, 30 de March de 2017

Viernes, 20 Marzo 2015 14:24

Los peores pretextos para no tener sexo

Es evidente que en todo el mundo existen parejas con problemas sexuales. Es una realidad que está latente. Entre un 10 y 20% de los matrimonios y relaciones de pareja en Estados Unidos no tienen sexo, según el psicólogo fundador y director del Centro de Cambridge de Estudios y Comportamientos en Beverly, Massachussetts, Robert Epstein, así publicó Mujerypunto


A continuación, compartiremos las excusas más comunes que más del alguna vez hemos dicho o nos han dicho y además de ser poco creativas, son falsos pretextos para no decirle de frente al otro “no tengo ganas de tener sexo hoy y punto.”, ¡no es tan terrible! o ¿sí?

- Frase típica; No tengo tiempo: La sexualidad hay que entrenarla a lo largo del día, con gestos, llamadas, mensajes, para que así surja de forma espontánea y no escuche como respuesta un NO tengo tiempo comenta, Alicia Gallotti, del sitio de relaciones extramaritales Victoria Milan, en el diario El País

- Frase típica; No tengo ganas: es otro clásico que deja en evidencia que el sexo es aburrido y monótono, porque pasa hacer lo último en nuestro orden de prioridades, a no ser que estemos en época de enamoramiento que, como todos sabemos, dura solo un rato. Si queremos que el sexo nos sorprenda y nos entusiasme, debemos abrirle la puerta. Además, como comenta Alicia Gallotti, “hay infinitas modalidades dentro de la sexualidad y no todo tiene que llevar a la penetración”.

- Frase típica; Me duele la cabeza: Actualmente todos sufrimos de jaquecas nadie se salva, las razones son estoy nervioso o estoy estresado. Sin embargo, surgen numerosos estudios sobre los beneficios del sexo para el sistema cardiovascular, nervioso, para aliviar el estrés, la ansiedad, para ayudarnos a mantenernos más jóvenes, e incluso para evitar el alzheimer. La Wake Forest University School of Medicine, en Winston-Salem, EEUU, han llegado a la conclusión de que los que padecen estos fuertes dolores de cabeza tienen niveles de deseo más altos y que este malestar y la libido pueden estar desencadenados por la misma sustancia química en nuestro cerebro, según expone un artículo de la revista Science Daily.

- Y por último; Las excusas que nos damos a nosotros mismos: Dentro de esta filosofía del engaño, es la más terrible de todas, porque por lo general se debe al aspecto físico de uno mismo o del el otro, como por ejemplo, ”no es lo suficientemente atractivo/a, interesante, sexy. En el fondo, no encierran sino los miedos y complejos no trabajados. En estas situaciones hay una clara falta de aceptación del propio cuerpo y el del otro.

Fuente: La Patilla