Monday, 18 de December de 2017

Indicador Político

Indicador Político

El mensaje oculto detrás de la renuncia de Manlio Fabio Beltrones a la presidencial nacional del PRI estaría muy visible: el PRI no tiene remedio, ni cura ni reforma. Y entre la palabrería del renunciante quedó también muy señalado el problema del partido: su dependencia del presidente de la República.

Si el tratamiento autoritario en la aplicación de la Reforma Laboral de los maestros al servicio del gobierno federal era su bandera para la candidatura presidencial del 2018, el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, pudo haber truncado sus planes en Nochixtlán, Oaxaca.

La apuesta no es nueva pero si anacrónica: reconstruir en otro partido el viejo PRI para aprovechar sus militantes sacrificados por el neoliberalismo económico 1985-2018.

Aunque se ha alabado históricamente que la columna vertebral del poder del sistema político priísta era el sector proletario como parte del tufo socialista del régimen en el periodo 1920-1940, la clave de las posibilidades limitadas de esa alianza histórica del Estado con los obreros la dio el politólogo Arnaldo Córdova: Cárdenas organizó a los trabajadores como masa, no como clase.

Luego de la ruptura política y de gestión del Estado con la iglesia de 1861 a 1929, la salida la encontró Plutarco Elías Calles no en el regreso de los fueros a la jerarquía católica sino su incorporación al sistema político como sector invisible pero dominante: nada en contra de los principios esenciales del evangelio.

Miércoles, 15 Junio 2016 03:07

Pinos-PRI: el último adiós al viejo sistema

Lo de menos es saber si Manlio Fabio Beltrones abandona la presidencia del PRI por la derrota del pasado 5 de junio; lo que interesa saber es si en Los Pinos se procesó el significado estratégico del saldo electoral: el presidente de la república ya no puede seguir dominando unidireccionalmente las decisiones políticas del partido, comenzando por las candidaturas.

El ataque contra civiles en un bar gay de Orlando la madrugada del domingo atrapó a la comunidad de inteligencia y seguridad nacional de los EE UU con los dedos en la puerta. Pero hay un dato revelador: el atacante hizo una llamada inexplicable al teléfono de emergencias para dar su mensaje y este dato pudiera confirmar el dato secreto de su agresión.

Aunque pudiera sonar a una percepción teórica, el gran derrotado en las elecciones del pasado 5 de junio fue el sistema político priista. El triángulo del poder piramidal fundado por Benito Juárez de presidente de la república-PRI-Estado fue desensamblado por los priistas de López Portillo a Peña Nieto a base de ir soltando lastre para mantener el poder aunque al final perdiéndolo.

Si Margarita Calderón hasta ahora sólo ha expresado su deseo de ser candidata presidencial panista o independiente y dice que ya se ve en Los Pinos sin ofrecer una propuesta de gobierno, el saldo electoral del PAN y del PAN-PRD el pasado domingo 5 de junio debe tener un punto de comparación: el desplome del PAN en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa.

Aunque la interpretación política le quiere endosar la derrota al presidente Peña Nieto, el análisis de las cifras electorales del domingo 5 de junio podría llevar a otras conclusiones: el PAN ganó perdiendo y el voto de castigo fue más contra gobernadores salientes.

La alternancia que se dio en las gubernaturas de siete estados de la república puede ser una ilusión óptica o sólo las ganas de creer. De 2000 al 2012 el PAN tuvo la Presidencia de la República para gobernar igualito que el PRI, con el PRI y, como se vio en el 2012, para el PRI.

1. El primer campanazo había sonado en el 2010 con la victoria de tres alianzas PAN-PRD; seis años después doce elecciones de gobernador mostraron un voto de castigo a gobernadores locales priistas.

A pesar de que ya en los pasillos legislativos se calienta el ambiente para perfilar una nueva reforma electoral, las votaciones estatales del 2015 y 2016 han demostrado que el problema no es de leyes o reglas, sino de los comportamientos políticos de los partidos.

De las doce candidaturas del PRI a gobiernos estatales que se decidirán el próximo domingo 5 de junio, la de Oaxaca es emblemática por la dimensión del problema: el candidato priista Alejandro Juanito Murat Hinojosa representa la reelección de su padre José Murat en la gubernatura que tuvo en el periodo 1998-2004 y las denuncias de corrupción salpican al PRI.

Aunque pareciera un incidente menor, el choque entre un vehículo donde iba Felipe Calderón Hinojosa en Cancún, Quintana Roo, puso una mesa alterna en el proceso electoral del 2016: el papel de los ex presidentes de la República en el activismo político.

Forjado en la cultura política del PRI aunque purificado en la práctica religiosa del poder en donde todos son malos en tanto él sea bueno, Andrés Manuel López Obrador ha construido Morena a imagen y semejanza del viejo PRI, del tricolor en el que él aprendió a hacer política.