Friday, 20 de January de 2017

Indicador Político

Indicador Político

Para quienes saben leer –y no ler– la realidad real que se esconde detrás de la realidad virtual, la presencia del presidente Enrique Peña Nieto en el PRI el sábado 27 de noviembre tuvo cuando menos tres mensajes en clave para el 2018:

El ensayista y poeta Gabriel Zaid resumió en pocas palabras (en el prólogo a La economía presidencial, 1987) el significado de la decisión del presidente Echeverría de quitar a Hugo B. Margáin como secretario de Hacienda en 1973 y poner a José López Portillo para enfilarlo hacia la candidatura presidencial:

Lo único que heredó el PRD del ADN del viejo Partido Comunista Mexicano que le cedió el registro como partido fue el sectarismo por encima de la racionalidad. Los gobernadores perredistas trataron de aislar al jefe de gobierno perredista en la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, pero al final ellos quedaron aislados en el PRD.

Impulsado por la prensa militante –sobre todo Carmen Aristegui– por representar la alternancia y transición a la democracia, el hoy exgobernador oaxaqueño Gabino Cué Monteagudo se fue a su casa con tranquilidad, pero dejando atrás un estado en peores condiciones que las que denunció a su antecesor Ulises Ruiz Ortiz.

A pesar de las críticas y los malos mensajes enviados a la comunidad educativa e intelectual, el gobernador panista Javier Corral Jurado dará mañana jueves el zarpazo definitivo a El Colegio de Chihuahua para convertirlo en una oficina de colocaciones de aliados panistas y frenar el pensamiento crítico.

La historia no pasa en México la prueba de ácido del poder. En los hechos, México contribuyó en 1956 a encumbrar el liderazgo de Fidel Castro como guerrillero y como jefe de un país comunista a noventa millas de los EE UU y México lo bajó en el 2002 del podio cuando Cuba ya no era ni la sombra de lo que fue.

Fidel Castro estuvo llamado a ser la gran figura política de la segunda mitad del siglo XX, pero al final terminó sus días como El otoño del patriarca de Gabriel García Márquez: espantando zopilotes en su palacio tropical.

Con los mismos mecanismos autoritarios y abusivos del PRI, el gobernador panista de Chihuahua, Javier Corral, está descabezando la educación media superior y superior en el estado, pero no para mejorarla sino para despriízarla, empanizarla y convertirla en ariete político electoral del PAN para procesos locales y federales.

Si las cosas siguen por el camino que van, no falta mucho para que Hillary Clinton se declare presidenta legítima de los EU, sus seguidores sigan persiguiendo a Donald Trump para gritarle improperios y sus simpatizantes profundicen la fractura ideológica y política con expresiones de resentimiento como la de los actores de la obra Hamilton.

Miércoles, 23 Noviembre 2016 02:42

Cancillería a migrantes: ¡por favor no regresen!

A la memoria del columnista Ángel Viveros,hermano y compañero de mil batallas

Cuando menos dos cifras revelan el fracaso del tratado de comercio libre (TCL) que firmó Carlos Salinas de Gortari en 1993:

La entrega de la medalla Belisario Domínguez a un ciudadano que se atravesó en un conflicto político y social y perdió la vida fue la solución más fácil para eludir la posibilidad de que esa presea alcanzara un significado político.

Si algún sentido político se debe buscar en la asignación de la medalla Belisario Domínguez al gasolinero que evitó una tragedia, es el de la oportunidad del Senado para enmendar sus errores sin reconocerlos: el empleado del expendio de gasolina murió al evitar un incendio, pero como víctima de las protestas rupturistas de maestros disidentes contra la reforma educativa que aprobaron senadores y diputados.

Oportunistas, sin credibilidad, males necesarios, obstáculo para el funcionamiento del sistema político y ajenos a los intereses de los ciudadanos, los partidos políticos mexicanos reciben la peor calificación de su historia. Alrededor del 10 % de una encuesta reveló el descrédito de los partidos rumbo a las elecciones presidenciales del 2018.

Más allá del juego de poder de los grupos de los establishment liberal o conservador, el voto a favor de Trump vino de la individualización sumada del resentimiento: los afectados por la crisis, los que perdieron su bienestar, los que trabajan sabiendo que no habrá jubilación de bienestar, esos ciudadanos pobres que vieron a la casta política beneficiándose del presupuesto.

Si en verdad detrás de Donald Trump hay una revolución conservadora del mismo alcance –o mayor– que la de Ronald Reagan (1981-1988), entonces el gobierno mexicano y los mexicanos debería dejar de quejarse y responder con memes y elaborar ante Washington una nueva estrategia de seguridad nacional y su correlativo nuevo consenso nacional interno.