Monday, 23 de January de 2017

Indicador Político

Indicador Político

Si se mira con frialdad, la invitación del presidente Peña Nieto a los candidatos presidenciales estadunidenses a Los Pinos fue una muy audaz estrategia de geopolítica y diplomacia activa. Los errores cometidos fueron de política de comunicación social (medios y redes sociales) y de comunicación política (estructura de gobierno).

El escándalo por la visita del candidato republicano Donald Trump a Los Pinos debe leerse con racionalidad política:

Hacia mayo de 2012 y con la presión callejera y radical del movimiento #YoSoy132 de estudiantes de la Universidad Iberoamericana, el candidato priista Enrique Peña Nieto anunció la más audaz de sus propuestas de reforma del poder: la construcción de una presidencia democrática.

Interesados en los señalamientos de plagio de menos de un tercio de la tesis de licenciatura del presidente Peña Nieto, los analistas han soslayado un punto central de ese documento: su percepción del presidencialismo como uno de los temas centrales del sistema político priista y su análisis en torno de Álvaro Obregón.

La estrella crítica de las mesas de Carmen Aristegui ha sido Denise Dresser, la politóloga itamita que no ha escrito ningún ensayo de ciencia política sino sólo artículos de crítica en periódicos, y le entró al tema del plagio en la tesis universitaria de Peña Nieto. Lo interesante no fueron sus descalificaciones, sino el hecho de que Dresser acumula cuando menos dos casos concretos de plagio.

Forjado en el PRI, formado en el pensamiento populista del PRI, decepcionado porque el PRI se fue por el camino del neoliberalismo, Andrés Manuel López Obrador no sabe actuar más que como priista. En este escenario hay que leer la amnistía adelantada del tabasqueño a los corruptos priistas.

De los sectores invisibles del sistema político priista que rompieron sus alianzas sólo faltaba Televisa y su hora ya llegó: los cambios en la conducción de noticieros matutino y nocturno abrieron fuego con denuncias de la corrupción priista en Chihuahua con Carlos Loret de Mola y de la pasividad del Estado con las mafias criminales en municipios con Denise Maerker.

Si se examinan los escándalos que han involucrado al presidente Peña Nieto desde la campaña de 2012, un dato salta a la vista: los más agresivos han tenido que ver con la persona, no con la institución. Y la intención nada oculta de muchos de los protagonistas es la de tumbar a Peña para modificar el escenario sucesorio del 2018.

Acostumbrada la sociedad por los medios a pensar en la lógica maniqueísta del blanco/negro, pocos se han interesado en entender los argumentos de la iglesia católica para oponerse al matrimonio homosexual. No se trata de homofobia, sino de defender su razón de ser.

Si existen ciertas señales claras que definen procesos políticos, la declaración del mexiquense César Camacho contra Margarita Zavala de Calderón fue el arranque formal desde el equipo del presidente Peña Nieto del proceso presidencial para 2018.

En el viejo priismo se contaba con la acción directa del presidente de la República como el factor de equilibrio institucional no democrático. Así, los presidentes Cárdenas y Salinas de Gortari relevaron a diecisiete gobernadores cada uno y gobernadores acusados de abusos eran tumbados por el brazo del poder de otros presidentes.

A casi cien días del plantón magisterial en el Centro Histórico de la capital del estado, el panorama es desolador y se puede resumir en una apreciación: Oaxaca carece de gobierno estatal, el municipal no funciona y el federal está operando a favor de los Murat para la toma de posesión en diciembre y no para la sociedad.

WASHINGTON, DC.- En reuniones a puerta cerrada entre equipos diplomáticos y políticos de México y los EE.UU., la clave de las fricciones no se localiza en algunas percepciones que pudieran tenerse en los escritorios estadunidenses que llevan los asuntos mexicanos, sino en las evidencias de la realidad que tiene que ver con la corrupción, la penetración criminal en el Estado y la crisis económica que sigue expulsando mexicanos.

Washington, DC. En abril de 1983 se inició la Operación Gavin: la construcción de una alianza entre el clero conservador mexicano, el PAN, las cúpulas empresariales y la embajada de los EE UU para construir la alternancia partidista en la Presidencia de México.

Washington, DC.- Nunca como desde los tiempos del nefasto John Gavin como enviado diplomático de Ronald Reagan (1981-1986) un embajador estadunidense había sido tan intervencionista como la nueva representante aquí Roberta Jacobson. En una reunión con senadores mexicanos, la embajadora de Barack Obama y Hillary Clinton convocó a votar por el PAN en el 2018.

Washington, DC. La crisis-colapso-derrota de la prensa liberal estadunidense frente a Donald Trump la ilustró el caso especial del columnista Dana Milbank, del The Washington Post: el 2 de octubre de 2015 escribió que Trump perdería la nominación republicana “o me comeré esta columna”. Trump ganó y Milbank literalmente se tuvo que comer su columna en chilaquiles el 15 de mayo pasado.