Tuesday, 25 de April de 2017

Martes, 14 Febrero 2017 03:05

Enojo, incertidumbre y deseo de cambio rumbo al 2018




Written by  Jose Zenteno

Esta situación ha impactado en las preferencias ciudadanas por la presidencia de la República. El PAN perdió 10 puntos porcentuales entre noviembre y enero, el PRI perdió 1 punto y Morena sólo ganó 2 puntos.


Todos sabemos que se acerca el proceso electoral del 2018, la madre de todas las batallas políticas del siglo XXI, ya que el andamiaje de poderes e intereses que inauguró Carlos Salinas de Gortari se enfrentará en condiciones de gran debilidad a un retador experimentado y fortalecido. Lo que estará en juego en las elecciones del 2018 será la continuidad o el cambio de régimen. Eso significa que los electores decidirán si la clase política gobernante continúa en el poder o instalan una nueva clase política que no es joven y nada tiene de nueva, salvo que no ha gobernado a México en por lo menos 4 décadas.

 

Todo esto viene a cuento porque no podemos abstraernos del contexto histórico y porque la historia de México de los siguientes 30 años se decidirá en el 2018. Quienes van elegir en esas elecciones son millones de mexicanos frustrados, enojados y hambrientos de un cambio profundo. Para muestra de lo que afirmo, presento a usted amable lector, los datos de nuestra última encuesta municipal. A pesar de contener datos de la capital del estado de Puebla, esta encuesta bien podría ayudar a explicar lo que ocurre en el resto de la República.

 

El humor social se ha vuelto pesimista en extremo. En julio del año pasado los pesimistas eran el 48 % de los entrevistados, en noviembre eran el 50 % y en enero de 2017 la proporción creció a 59 %.

 

En noviembre la principal demanda ciudadana era la seguridad pública con 24 % de las menciones, en enero el combate a la corrupción tomó el primer lugar con 27 %, seguido por la economía con 23 % y la seguridad bajó hasta el tercer lugar en importancia con 19 % de menciones.

 

La proporción de ciudadanos sin identidad partidista creció de 46 a 57 % entre julio del año pasado y enero del 2017. En ese mismo periodo, los que se identificaban con el PAN pasaron de 29 a 20 % de los entrevistados, los identificados con el PRI se mantuvieron alrededor del 11 % y los identificados con Morena pasaron del 10 al 8 %.

 

En resumen. La mayor parte de la población declara que sus condiciones económicas se han deteriorado y no advierten que la situación mejore en el futuro. Este ánimo pesimista y de incertidumbre tiene origen en la corrupción de la clase gobernante que ha realizado una mala administración de la economía; por esa razón la creciente mayoría de ciudadanos no creen en los partidos políticos ni en las instituciones democráticas. El entorno social de hoy es sumamente favorable para el cambio de régimen.

 

Esta situación ha impactado en las preferencias ciudadanas por la presidencia de la República. El PAN perdió 10 puntos porcentuales entre noviembre y enero, el PRI perdió 1 punto y Morena sólo ganó 2 puntos. Lo que sí subió fue la proporción de no respuesta al pasar de 50 a 58 % en ese mismo lapso de tiempo, lo que indica una pérdida de confianza en los partidos que en el caso de Puebla la paga el PAN. Esta situación advierte que el PRI ya no perderá más electores ya que ha tocado fondo y hoy solamente 1 de cada 10 poblanos votaría por ese partido. Los electores que en noviembre apoyaban al PAN y en enero ya no, son electores que desean conocer el nombre de los candidatos a fin de decidir por quién de ellos o ellas votarán. Para el caso de las preferencias para gobernador del estado los cambios se manifiestan en proporciones similares.

 

Veamos ahora lo que ocurre cuando ofrecemos a los encuestados boletas simuladas con los nombres de los partidos y sus posibles candidatos. El primer dato importante es que la proporción de respuesta favorable a alguna de las opciones es de 66 %, lo que significa que la no respuesta se reduce de 58 a 34 % cuando se presentan candidatos a cuando solamente se les pide que elijan entre partidos políticos. Por lo tanto, podemos inferir que hoy un 24 % de ciudadanos decidirán por el candidato y no por el partido.

 

En el escenario 1, Rafael Moreno Valle como candidato del PAN obtiene 25 % de las preferencias, 10 puntos menos que en noviembre. Andrés Manuel López Obrador como candidato de Morena apenas sube 1 punto y aparece con 18 %, Miguel Ángel Osorio Chong como candidato del PRI, PVEM, PANAL y PT obtiene 11 puntos, Miguel Mancera como candidato del PRD 1 punto y Jaime Rodríguez ‘El Bronco’ como candidato independiente obtiene 2 puntos. En este escenario el dato relevante es la diferencia entre los candidatos del PAN y de Morena que se redujo de 18 a solamente 7 puntos entre noviembre y enero. Este es un efecto de la decepción de los ciudadanos por el adverso entorno social y económico.

 

En el escenario 2, Margarita Zavala como candidata del PAN obtiene 22 % de las preferencias, seguida por Andrés Manuel López Obrador de Morena con 19 %, Luis Videgaray con 10  %, Jaime Rodríguez ‘El Bronco’ como candidato independiente obtiene 2 puntos y Carlos Slim 5 puntos también como candidato independiente. Aquí resaltan 2 cuestiones. Primero la diferencia de sólo 3 puntos entre Zavala del PAN y López Obrador de Morena, eso es empate técnico. Segundo, la entrada de un personaje ampliamente conocido y valorado por algunos segmentos como los ‘millenials’ no hace perder ni un punto al candidato retador de Morena. Esto último nos permite inferir que la base electoral ‘Obradorista’ se está endureciendo y será muy difícil debilitar por medios políticos, es decir, a pesar que compitan personajes que pudiesen representar una opción de cambio ante la clase política actual, los simpatizantes del ‘Peje’ no se mueven.

 

A manera de conclusión que nos permita fijar un punto de partida para evaluar los cambios en el escenario electoral, diremos:

 

1.       El humor social es propicio para el cambio de régimen en este momento

 

2.       El candidato que representa la opción de cambio de régimen es Andrés Manuel López Obrador, no Morena y tampoco los demás candidatos de ese partido.

 

3.       El régimen se está quedando sin alternativas políticas para restarle competitividad al candidato retador de Morena.

 

4.       La opción para enfrentar las siguientes elecciones quizá sea desinflar a todos los partidos incluido el PRI y presentar una elección de 2 candidatos fuertes.

 

Esperemos a ver los siguientes movimientos desde el poder político del Estado y de la Nación porque no creo que se queden quietos ni pasmados ante el eventual triunfo Lopezobradorista

 

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