Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

08/02/2010

Dos candidatos de un mismo grupo terminan por afectarse, según Montesquieu


Lo que menos convendría a Zavala y a Moreno Valle es llevar lastres en la fórmula complementaria de presidente municipal por la ciudad de Puebla. Jalar de la soga a una vaca pesada y gorda para que se levante y ande exige vigor, paciencia, conocimiento y espacios amplios.


Eso por un lado. Por otro, si La alianza PAN-PRD es ratificada en Puebla, después de ser aprobada este fin de semana por el Consejo Nacional del PRD, y los panistas poblanos terquean en acaparar las candidaturas a gobernador y alcalde angelopolitano, el perredismo local quedará etiquetado como el tonto útil de la campaña 2010 por razones que saltarán a la vista.


¿O de qué otra manera podría tomarse a un PRD que recurriendo a la coalición con su antagónico de derecha careció de los arrestos, capital y la determinación para exigir trato justo y equitativo en la postulación de candidatos? ¿Qué pensarían del PRD Churchill, Roosevetl y Stalin a propósito de Alianzas?


Siendo acuciosos y visionarios, Moreno Valle nunca hubiese orquestado la Alianza en la ciudad de México con Jesús Ortega, Cesar Nava, Luis Walton, Héctor Aguilar Camín, Manuel Camacho Solís y con Felipe Calderón para llevar a un panista de fórmula complementaria por la ciudad capital, al contrario, muy probablemente lo hizo para bajar de ese peldaño al panismo ortodoxo y subir a algún ciudadano o político dolido de sobrado arrastre.


Moreno Valle podrá no aceptarlo, pero tampoco es iluso creer que desde el macerado de La alianza él y Enrique Doger, pudieron planear ir en fórmula previniendo que Mario Marín no permitiría al exrector de la Buap ser candidato a presidente municipal y menos a gobernador o, bien, subir por la izquierda a un candidato priista o ciudadano.


Albergar la posibilidad de que Eduardo Rivera o Humberto, El tigre, Aguilar Coronado fuesen candidatos sería en términos reales ir en contra de los planes de campaña de un Moreno Valle deseoso de desprenderse del tufo panista hediondo de alza de precios, ineficiencia federal, inseguridad, desempleo y errónea conducción de políticas públicas.


Si el panismo poblano no se ha dado cuenta que La alianza PAN-PRD les quita de facto el derecho sobre la candidatura a presidente municipal es porque carecen de oficio y conocimiento de los entretejes políticos. Resulta evidente que Moreno Valle no necesita de dos excelentes panistas como Lalo Rivera y El Tigre Aguilar, sino de un compañero ciudadano o de un dolido priista con fuelle ganador. Es por eso, que Napoleón decía: Es mejor un mal general que dos buenos.


En la acera de enfrente, las cosas no son muy distintas. Si bien el gobernador ya demostró que en Puebla nomás sus chicharrones truenan y que por eso mismo podría imponer a Mario Montero Serrano con una mano en la cintura como candidato a presidente municipal, también es cierto que la garantía de que será alcalde está redactada en letra cuneiforme y poco legible.


Igual que Moreno Valle, Marín y Zavala están conscientes o deberían estarlo, de que su vaca quizá se levante del pesebre, pero andará a zancada corta porque la soga con que podrían jalarla no es muy larga. Y aquí vienen dos incógnitas: ¿Tendrán la paciencia suficiente para esperar su lento andar? ¿O la caminarán como en las guerras de antaño, para suministro de la tropa, es decir, para que a cambio de perderla cobren bríos y fuerza de negociación ya avanzada la campaña?


Si Montesquieu no está equivocado en su teoría de checks and balances, Pesos y Contrapesos, Marín tendría la obligación de replantear y repensar la regla de procedimiento que dice que dos ramas demasiado juntas pueden limitar a cualquiera de ellas. En otras palabras, con dos marinistas puros como Montero y Zavala, de características muy similares,  se corre el riesgo de perjudicar la campaña de gobernador o de presidente municipal.


La afectación es un volado. Nadie podría adivinar cuál de los dos sería el más perjudicado… Aunque siendo sensatos, la peor vaca del pesebre panista, pesa menos y es más ágil para levantarla y jalarla que la vaca monterista.

 

Autoría intelectual

 

**El próximo miércoles, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Trife, podría resolver la negativa de registro de Enrique Doger como aspirante a la candidatura a gobernador del PRI. **Una fuente panista reveló que la noche del sábado en la sede del PRI estatal estaba estacionada una camioneta negra placas TVX4423, marca Suzuki, propiedad del Tribunal Estatal Electoral. **La semana pasada Enrique Doger fue a México a reunirse no con Beatriz Paredes, sino con Jesús Ortega y Luis Walton. **

 



 
 

 

 
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