Los partidos y los candidatos, sólo les queda esperar el veredicto de los electores el próximo domingo. Ellos bien o mal, ya hicieron el trabajo que les correspondía hacer. De acuerdo con la ley ayer se terminaron las campañas y el domingo serán las elecciones.
Este proceso electoral se realizó en las condiciones más difíciles a que se haya enfrentado el país en los últimos cincuenta o sesenta años. El deterioro económico, político y social de nuestra nación, se inició con los gobiernos populistas de Luis Echeverría y José López Portillo, pero el derrumbe del sistema, fríamente calculado, empezó con Miguel de la Madrid , se aceleró con Carlos Salinas y continuó con Ernesto Zedillo, llegando a su culminación con los dos gobiernos panistas, el de Vicente Fox y el de Felipe Calderón, a quienes no solo les quedó grande el puesto, sino que continuaron exactamente por el mismo camino neoliberal que impusieron sus antecesores, contrariando los postulados de la Constitución General de la República , de contenido eminentemente social.
El sistema neoliberal, de capitalismo salvaje, fracasó a nivel mundial, después de haber provocado en los países que lo adoptaron, como México, más pobreza, desempleo, mayor dependencia del extranjero (en nuestro caso de Estados Unidos) más emigración, abandono del campo, que nuestras finanzas fueran manejadas por extranjeros (se vendió la banca) lo mismo que nuestras comunicaciones (se vendieron los ferrocarriles, puertos y aereopuertos) en fin, se provocó una catástrofe nacional, que los panistas no solo no pudieron frenar, sino que la han agudizado en los ocho años que llevan en el poder, porque el sistema neoliberal era por el que ellos pugnaban (lo dijo Diego Fernández de Ceballos) y por lo tanto lo continuaron hasta llegar a lo que hemos llegado.
El desinterés de los ciudadanos, creció
Si como dicen, las elecciones intermedias siempre se enfrentan al poco interés de los ciudadanos, en este caso tal desinterés aumentó, por la desilusión de la gente en los partidos y en los políticos.
Acción Nacional, partido fundado por Manuel Gómez Morín, uno de los intelectuales mexicanos más destacados del siglo XX, vio la luz pública en 1939, es decir, en septiembre de este año, llega a sus 70 de edad.
Pero ya no es el mismo partido conservador, formado por inteligentes intelectuales nacionalistas de antaño, es un partido que defiende los intereses de la clase empresarial más atrasada del país, que ahora quiere, además del poder económico, el poder político. El primer gobierno panista presidido por esa folklórica pareja presidencial que formaron don Vicente Fox y Quesada y doña Marta Sahagún de Fox, fue un gobierno “de empresarios y para empresarios” que fracasó en toda la línea, pese a haber recibido cuantiosas cantidades por las exportaciones de petróleo que en su tiempo alcanzó los precios más elevados de la historia.
El actual gobierno panista de Felipe Calderón, inició una guerra no planeada, contra el crimen organizado que controla el narcotráfico y en dos años el balance es verdaderamente trágico, no solo por su enorme costo económico en época de crisis, sino por el número de vidas humanas que se han perdido, más de 13 mil.
Hay más pobres, más desempleo, más migración hacia los Estados Unidos, peor educación, peores servicios de salud pública, los salarios están deteriorados, el precio de la canasta básica ha aumentado, en fin…..
El PRI vuelve a su base, por lo menos en sus intenciones
El Partido Revolucionario Institucional, del que salieron los tres presidentes de la república que iniciaron el sistema económico neoliberal, ha vuelto a su base de la que no debió apartarse.
En la plataforma electoral que registró este año, vuelve a sus orígenes de partido interesado en la solución de los graves problemas sociales de la nación, mediante la aplicación de una política de centro izquierda.
Los priístas, diputados y senadores, fueron los responsables, por su sometimiento absoluto (al más puro estilo de Germán Martínez con Calderón) a la voluntad presidencial, de que se impusiera en México una política económica contraria a los postulados de su partido y a lo establecido en la Constitución General de la República.
El neoliberalismo fallido, ya no interesa a los priístas de ahora, por lo menos en el papel. Todos sabemos que Carlos Salinas de Gortari y su sucesor Ernesto Zedillo, siguen teniendo influencia tanto entre priístas como entre panistas y que actúan como sumos sacerdotes del neoliberalismo, excomulgando y arrojando al quinto infierno a los apóstatas, a quienes osan renegar de una doctrina económica que pese a su enorme fracaso, está siendo sujeta a cambios que permitan mantenerla vigente por un tiempo más. El que el gobierno panista de Felipe Calderón parezca no preocuparse por la peor crisis que hayamos tenido en los tiempos modernos, se debe a eso, está esperando que le indiquen los cambios que hay que hacer, para que todo siga igual.
Y el PRD ¿QUÉ ONDA?
Por lo que respecta al Partido de la Revolución Democrática , PRD, que ha sido la tercera fuerza política nacional, ese sigue en las mismas. Sus divisiones internas no lo dejan ni lo dejarán avanzar.
Supuestamente es un partido que representa a la izquierda, pero que sirve muy bien para el fortalecimiento de la derecha.
Sus graves problemas internos no le han permitido crecer ni en estructura ni en organización.
Después de haber casi alcanzado la Presidencia de la República con Andrés Manuel López Obrador, como candidato, en las elecciones pasadas, ahora confronta una escisión verdaderamente dramática que le hará perder muchas de las curules que logró en el 2006. Laaastima Margarito……
El domingo 5, es el día
Bueno, pues ya solo queda esperar: el domingo 5 de este mes de julio, son las elecciones: se pronostica una gran abstención y un alto porcentaje, más que otras veces, de anulación de votos, como medida de protesta contra los partidos y contra los políticos.
Por otra parte los principales partidos políticos de la entidad, esperan buenos resultados para sus candidatos.
No se prevén problemas. El estado está tranquilo, hay paz en todos los municipios y contra lo que los panistas afirman, no se requiere una vigilancia policiaca o del ejército especial. Que todo salga bien.