Quedan a deber Pumas y América


Pumas es incapaz de ganar a un América que regaló el primer tiempo y que no quiso llevarse la victoria al final

 

Alejandra Benítez / Agencia Reforma

América regaló los primeros 45 minutos y Pumas no fue capaz de aceptar la cortesía, pues careció del talento necesario para sacar la victoria en casa, ya que por más llegadas que tuvieron, nadie pudo hacer los goles y el empate 1-1 fue inevitable.


Mientras el cuadro Auriazul siga apostándole al desempeño de sus jugadores y no utilice un sistema que le permita tener un centro delantero y varios hombres que alimenten las llegadas a gol, los rivales seguirán ingeniándoselas para nulificar a gente de peligro como Francisco Palencia o Ignacio Scocco, y para presionarlos y replegarlos.


El cuadro universitario sumó su noveno empate del torneo, convirtiéndose junto con Toluca en el equipo con más igualadas, pero se mantiene en zona de clasificación.


En el primer tiempo, Pumas atacó con insistencia por las bandas, aunque el gol lo hizo un defensa, Darío Verón, quien tuvo a modo el balón en una jugada a balón parado porque los Azulcremas trajeron a raya a Palencia, el hombre importante de Pumas, tal y como la zaga local nulificó a Cuauhtémoc Blanco, quien fue un gris personaje en la que podría ser su última visita al Olímpico Universitario.
Ismael Íñiguez no pudo ser un hombre que pesara en la conducción del balón, pero por la banda derecha Jehú Chiapas tampoco fue solución y el argentino Scocco salió en plan de fantasma, pues ni siquiera se notó en el eje del ataque.
Al iniciar el segundo tiempo, Pumas entregó de manera inexplicable la iniciativa del partido al visitante, que se adueñó del campo y tan sólo fue cuestión de esperar para que una vez más, la ventaja se diluyera.
Si Salvador Cabañas hubiera salido con más puntería o Luis Fernando Tena le hubiera dado opción a Daniel Bilos, América habría podido imponer condiciones, pero como el técnico se equivocó en sus cambios tácticos, se contentó con encasillar el juego en el mediocampo y sólo una genialidad de Germán Villa le dio el empate. El veterano americanista anotó el de la victoria ante Chivas el 18 de marzo.
Después del gol, el juego fue para el olvido.
Los Auriazules no tuvieron mucho de dónde echar mano, ya que el ingreso de Aílton da Silva apenas puso contenta a la afición universitaria por unos minutos, y pronto se dio cuenta que del brasileño sólo quedan las ganas, ya que el futbol lo olvidó hace mucho tiempo. Fue mucho al frente, pero las más de las veces se fintó él solo y perdió los balones sin que los defensas americanista metieran el pie.
En las tribunas la gente esperaba más de este duelo, más llegadas, más emoción, pero a cambio solo tuvieron un quemante sol y tener que soportar por tercer partido consecutivo ver como una victoria parcial se convertía en otro empate para la colección
del "Tuca".

 

 


 
 
Todos los Columnistas