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Ruiz Esparza, una historia de incongruencias
Como legislador federal el ex futbolista no cumplió con ninguna de sus promesas
“Traidor” es el calificativo más usado entre los panistas para definir a Roberto Ruiz Esparza, candidato puntero del PRI para la próxima elección a la alcaldía. Los albiazules poblanos aseguran que “El Capi” únicamente está preocupado por sus intereses personales.
Héctor Hugo Cruz Salazar
Imposiciones, traiciones, cambios de “camiseta” y escasa experiencia política son las características que pesan sobre la biografía política de Roberto Ruiz Esparza Oruña, quien se perfila a ser el candidato del Partido Revolucionario Institucional a la alcaldía de Puebla.
La que parece la“mejor” carta de presentación del exitoso futbolista como político —capitán y campeón en dos ocasiones con el Puebla—, es su paso sin pena ni gloria por la Cámara de Diputados, en donde no hizo nada trascendente.
El virtual candidato del “tricolor, cosa curiosa, sigue siendo amigo de Luis Paredes Moctezuma —el tan odiado enemigo del marinismo y priismo en Puebla—, pues éste fue su benefactor político y quien prácticamente lo rescató del ostracismo por allá del año 2002 antes de que se convirtiera en al alcalde de Puebla.
Ruiz Esparza llegó al equipo de Paredes luego de que en la contienda interna del PAN, el ex munícipe apabulló a Pancho Emmelhainz en al contienda interna panista. Roberto era parte de la planilla de Pancho por recomendación de Ángel Alonso Díaz Caneja, senador panista, quien invitó al futbolista a meterse a la política.
Precisamente ese saltó hacia las filas del paredismo significó su primera traición en su naciente carrera política, pues para nadie es secreto la animadversión que hay entre Paredes y Díaz Caneja. Esto no importó a “El Capi” y se refugió por casi año y medio en las filas del paredismo.
En 2003, Ruiz Esparza dio un salto en su carrera política al ser impulsado por el paredismo para ocupar una de las cuatro candidaturas a las diputaciones federales que se jugaban por la capital.
La historia es por demás elocuente. El grupo de Ángel Alonso pretendía cobrar “viejas facturas” a Ruiz Esparza. En la convención distrital del PAN para elegir al candidato por el distrito 6 los panistas rechazaron de tajo al ex futbolista.
Tras ser vetado Arturo Flores Grande, hoy diputado federal por el mismo distrito, e ir como único aspirante a la candidatura Ruiz Esparza, sufrió el primer revés en las filas de Acción Nacional cuando 139 delegados rechazaron su candidatura de los 142 que estaban presentes.
Esta asamblea será recordada por Ruiz Esparza pues significó un rechazo abierto y total hacia su persona, pues los 139 delegados que estuvieron en su contra le dieron la espalda en la convención, en muestra de rechazo porque se trataba de imponer su candidatura.
No obstante, el grupo de Paredes en contubernio con Ana Teresa Aranda, a la sazón directora del DIF Nacional, y Humberto Aguilar Coronado, entonces poderoso subsecretario de Enlace Legislativo de Gobernación federal, negociaron su candidatura “en la mesa” ante el Comité Ejecutivo Nacional.
Ahora podría enfrentarse contra una persona que impulsó su carrera política y contra otra que lo vetó ante el mismo CEN del PAN. La primera, Ana Teresa Aranda. Francisco Fraile en aquella negociación vetó desde un principio a Ruiz Esparza, pero su intentona fracasó pues al final se impuso la “triada” Paredes-Aranda-Coronado.
Impuesto como candidato por el distrito 6, Ruiz Esparza arrasó en las elecciones y se fue a despachar a la Cámara de Diputados. En la campaña se vio el poder de convocatoria de “El Capi”, pues lugar en donde se paraba, lugar que abarrotaba.
Tras un año y meses de estar en el Congreso de la Unión, Ruiz Esparza regresó por obra y gracia de Luis Paredes a Puebla para conseguir la candidatura del PAN a la alcaldía de Puebla. Paredes se había quedado sin “cartas” para elegir a su sucesor e impulsó con todo a Roberto. Éste solicitó permiso a la Comisión permanente del Congreso de la Unión para dejar temporalmente sus funciones a partir de 26 de mayo de 2004.
En la convención municipal Pablo Rodríguez Regordosa se impuso a Ruiz Esparza. Ahí terminó su naciente carrera política dentro del PAN.
Después, según aseguran los mismos panistas, Ruiz Esparza hizo un “berrinche” y decidió irse por la libre, regresó a la Cámara de Diputados y su primera acción fue renunciar a las filas del PAN y declararse como diputado independiente.
Esa fue su segunda traición en apenas tres años de haber iniciado su carrera política.
Casi a la par de estos hechos, Ruiz Esparza volvió a traicionar a quien le tendió su mano y en pleno proceso electoral local para renovar la gubernatura, presidencias municipales y el Congreso local, apareció un buen día en el Royalty para acompañar a Mario Marín Torres y Enrique Doger Guerrero, quienes estaban en campaña.
Ruiz Esparza declaró a los medios su apoyo “incondicional” a los candidatos del PRI. Entre los paredista surgieron “voces” que señalaron como traidor al ex capitán del Puebla de la Franja, aunque el propio Paredes minimizó el hecho y dijo que el futbolista seguía siendo su amigo.
El casi candidato priista a la Presidencia Municipal de Puebla participó activamente en algunos eventos del entonces candidato Mario Marín y buscó apoyo de los deportistas poblanos a favor del hoy gobernador del estado.
“Es un traidor”
Entre los panistas poblanos el calificativo más utilizado para referirse a Ruiz Esparza es el de “traidor”, pues aseguran que “El Capi” únicamente está preocupado por sus intereses personales y que no le importa pisotear ni hacer a un lado sus principios y lealtad a cambio de poder político o económico.
Además aseguran que el ex diputado federal sería el candidato “ideal” para los panistas, pues aseguran que tienen todo un expediente de las traiciones y deslealtades en las que ha incurrido desde el inicio de su carrera política y uno que otro escándalo protagonizado por el mismo en su paso por el fútbol.
“Roberto ya no es la figura que era hace seis años cuando dejó el fútbol. Sus últimas mieles las disfrutó en su campaña en 2003, cuando Paredes volcó al Ayuntamiento a trabajar por él y le dio mucho dinero del municipio para sacar su triunfo. Ya no es nadie y sería el candidato más a modo para nosotros (los panistas). Su historial de traiciones es tan largo como el de su carrera en el fútbol. No tiene escrúpulos. Eso se lo vamos a demostrar, pero hasta la campaña”, dijo uno de los panistas entrevistados por Cambio.
Otro más dice que sólo basta echar una mirada a su “pequeña” carrera política para ver de qué está hecho: “Estuvo como director de la Promotora del Deporte del Ayuntamiento con Paredes y hubo muchas anomalías y presunciones de gastos personales exagerados, porque trabajaba poco. Iba cuatro horas a su oficina. Como diputado federal no hizo nada ni defendió a quien lo llevó a ese cargo. Sólo va a utilizar al PRI y sus satélites (la chiquillada de partidos) para llegar a un cargo y les va a dar después una patada como lo ha hecho con todos los que le han tendido la mano”, asegura otro más, quien no duda en señalar a “El Capi” como traidor.
Nulo trabajo legislativo
de Ruiz Esparza
Basta con entrar a la página web oficial de la Cámara de Diputados para conocer el “arduo” trabajo realizado por Roberto Ruiz Esparza en su papel de legislador federal, pues no cumplió con ninguna de sus promesas de campaña, ya que no fue promotor del deporte y mucho menos cumplió con su tarea de ser gestor del distrito 6.
Como legislador no realizó ninguna propuesta o iniciativa propia. Fue miembro de las Comisiones Ordinaria, Juventud y Deporte y la de Participación Ciudadana además de la Comisión Especial para la Competitividad y el Desarrollo Regional.
Ruiz Esparza tampoco tuvo ninguna intervención en la Cámara de Diputados. Era uno más de 500 legisladores federales, aunque hay que decir que pocas veces faltó y en la mayoría de estas ocasiones sus inasistencias estaban justificadas.
Le tocó presentar un proyecto de decreto “que reforma y adiciona la Ley que establece las normas mínimas sobre readaptación social de sentenciados, y la Ley para el Tratamiento de Menores Infractores para el Distrito Federal en materia común y para toda la República en materia de fuero Federal”. Es decir, sólo paso a leer la iniciativa de la comisión a la que pertenecía.
El 23 de junio de 2004 presentó su solicitud de licencia temporal para separarse de su cargo como diputado a partir del día 26 del mismo mes. Casi un mes después solicitó su “reincorporación inmediata al cargo de Diputado Federal a fin de que se dé por tenida la licencia que se me concedió de manera indefinida en el mes de mayo”.
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