El Yunque irá con Toño Sánchez: Álvaro Delgado

 

El periodista de Proceso disecciona a los tres candidatos de la organización

 

Selene Ríos Andraca / Héctor Hugo Cruz

 

El periodista de la revista Proceso Álvaro Delgado aseguró que la Organización Nacional El Yunque se apostará por Antonio Sánchez Díaz de Rivera en la contienda interna panista para elegir al candidato a la Presidencia Municipal de Puebla, por ello, dijo el especialista de la derecha en México, Francisco Fraile García terminará por declinar a favor de Toño Sánchez  ya que buscará el “bien de la causa en la organización”.
Entrevistado por Cambio, el autor de los libros El Yunque y El ejército de Dios aseguró que los tres aspirantes a la alcaldía poblana son integrantes de esta organización católica clandestina, por lo que Puebla será gobernada por la ultraderecha en caso de que gane cualquiera de esos tres precandidatos. 
Además acusó a la terna de aspirantes de ser cómplices de la impunidad que goza el gobernador Mario Marín Torres, en torno a la detención ilegal y a la violación de los derechos humanos de la periodista Lydia Cacho Ribeiro.
“El PAN pactó con Marín para hacer cochinadas electorales a cambio de impunidad para Marín y en el pacto mafioso entre Felipe Calderón, Manuel Espino y el gobernador, estos tres son cómplices, sin duda. Yo no he visto la intensidad con que exigían la renuncia de Marín. Eso se les ha olvidado. No tienen palabra ninguno de los tres. Decían que Marín debía renunciar y al final pactaron con él”.
Consideró que la pugna por la candidatura del PAN a la alcaldía poblana quedará entre Ana Teresa Aranda y el actual diputado federal Antonio Sánchez. Así que cualquiera de los dos podrá combatir al eventual aspirante priista Javier López Zavala.
Vaticinó que el PRI o el PAN tienen armas para conquistar la capital poblana, pero que “ganará quien sea capaz de hacer más porquerías con dineros legales o ilegales”.
El periodista consideró que la pugna entre Anatere, Fraile y Toño Sánchez es para conseguir “la bendición del mando nacional de El Yunque”, mas que para trabajar a favor de la capital poblana.
“Francisco Fraile, Ana Teresa y Toño Sánchez son militantes orgánicos de El Yunque (…) Los tres representan exactamente lo mismo, y nada se puede esperar para bien de la mayoría en Puebla. Se trata de una lucha de pandillas al interior del PAN. Uno más mañoso que el otro, o más radical desde el punto de vista ideológico, pero nada más”.
Durante la entrevista para esta casa editorial, Álvaro Delgado desnudó a cada uno de los aspirantes panistas a la alcaldía capitalina; reveló los nexos de cada uno con El Yunque y sus estrategias para abanderar al PAN en las próximas elecciones estatales a celebrarse el 11 de noviembre.
Según Delgado, Toño Sánchez confía en su relación personal y de negocios con Bernardo Ardavín Migoni, jefe máximo de El Yunque; Francisco Fraile cree en el respaldo que le dará la cúpula en el estado, y Ana Tere se fía de su cercanía con el presidente Felipe Calderón Hinojosa.
Toño Sánchez piensa que es el favorecido por su relación con Bernardo Ardavín, el jefe nacional y con quien tiene relaciones de negocios. Fraile cree que lo apoya el mando estatal de El Yunque en Puebla, mientras que Anatere, sin perder su vinculación con El Yunque nacional, cree llegado el momento de cobrar facturas por su relación con Felipe Calderón, de ahí su discurso que le apuesta a los militantes del PAN, un poco en concordancia del discurso con el que se ufanó Felipe Calderón en la contienda interna”.
El Yunque, dijo Delgado, atraviesa por una crisis y una disputa por el poder entre los miembros de la organización, lo cual lo ha llevado a corromperse a los niveles en los que se encuentra hoy Acción Nacional. De ahí su severa crítica al actuar de los panistas poblanos, quienes lo único que buscan es la bendición de la organización y el poder en sí mismo.
“El PAN hoy en Puebla, y en el país, es un amasijo de personajes quienes actúan como facción, como pandilla en función del poder, no de principios y convicciones. En Puebla, el espectáculo que hay es por el poder nada más. Y prueba de ello, insisto, en que los tres tienen la misma matriz: El Yunque. Pienso que es momento de que los tres ya se destapen: Fraile, quien ha reconocido públicamente que El Yunque corre por la sangre del PAN; ahora que Sánchez Díaz y Ana Teresa Aranda expongan de manera sincera —ojalá sean capaces— la posición que guardan respecto de El Yunque, y no insistan en escabullirse para seguir engañando panistas y ciudadanos”.
La disputa “grotesca” entre los tres personajes tomará fuerza en los próximos días, y “se darán con todo”, agregó Delgado, porque están seguros de que el PAN tiene ganada la capital poblana: “Seguirá (la pugna), aunque la instrucción de Abascal y Espino sea que se tranquilicen. Porque es tal la seguridad de que ganarán, que se darán con todo, sin duda. Y aún en el caso de que se callen la boca, no disminuirá el tono ni la intensidad de la confrontación. Insisto, no es un asunto de principios, es la disputa grotesca por el poder.
”Tal enfrentamiento provocó que Carlos Abascal, secretario adjunto del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN, haya venido a Puebla para “tratar de tranquilizar, a poner paz en los rijosos (…) Fue comisionado por Manuel Espino para evitar que siga escalando la confrontación interna. Es tal el nivel de choque que preocupa a la Dirigencia Nacional, y siendo Puebla un estado estratégico para el PAN, evidentemente buscan encausar lo que ellos dan como una plaza ganada. Precisamente porque los panistas piensan que ya ganaron en Puebla existe tal rijosidad en la disputa, porque además quien gane la alcaldía se coloca como virtual candidato a gobernador para sustituir a Mario Marín (…) Abascal va a tratar de tranquilizar, a poner paz en los rijosos”.
—¿Cuál es tu lectura de los tres aspirantes panistas a la Presidencia Municipal de Puebla? ¿Los tres tienen nexos con El Yunque?
—Fraile, Ana Tere y Toño Sánchez, militantes orgánicos de El Yunque. Sin embargo, esta organización ultraderechista padece también la degradación del PAN por la lucha por el poder. Los tres no están compitiendo en propuestas ni en solidez de principios. Únicamente es por apoderarse de una pacerla de poder que los proyecte más. Lo que menos importa en la contienda interna es lo que ofrecen a los panistas, en primer lugar, y después a los ciudadanos de Puebla. Estrictamente lo que consideran un victoria garantizada. Yo no distingo cuál es la diferencia entre uno y otro, entre los tres. No conozco, y estoy atento a lo que expresan públicamente ahora. La defensa, los intereses parciales, y la espalda a las demandas de la mayoría de la población. Los tres representan exactamente lo mismo, y en nada se puede esperar para bien de la mayoría de la población de Puebla. Se trata de una lucha de pandillas al interior del PAN; uno más mañoso que el otro, o más radical desde el punto de vista ideológico, pero nada más.
—¿Por qué El Yunque va por tres de su organización? ¿Para qué confronta a tres?
—Porque la organización padece una profunda crisis. El Yunque está corrompido igual que el PAN, y las consignas ya no necesariamente se acatan por los militantes. No es que estos hayan tenido una repentina arrogancia de sentirse libres, sino porque la ambición de poder los iguala. Sánchez Díaz de Rivera y Fraile y Ana Tere, los tres se disputan la bendición del mando nacional de El Yunque. Toño Sánchez piensa que es el favorecido por su relación con Bernardo Ardavín, el jefe nacional y con quien tiene relaciones de negocios. Fraile cree que lo apoya el mando estatal de El Yunque en Puebla, mientras que Ana Tere, sin perder su vinculación con El Yunque nacional, cree llegado el momento de cobrar facturas por su relación con Felipe Calderón. De ahí su discurso que le apuesta a los militantes del PAN, un poco en concordancia de que se ufanó “Fecal” en la contienda interna. No veo una diferencia sustantiva entre los tres. Los tres representan para la sociedad poblana la defensa de los intereses parciales, ésos que Efraín González Luna decía que el PAN jamás defendería y los tres no representan una opción de mejoría para la población de Puebla. Siendo yunques los tres, tampoco hay que perder de vista que se adscriben o forman parte de pandillas en el PAN. Si el PRD tiene tribus, en el PAN existen las pandillas, y Ana Tere le apuesta al ajuste de cuentas con quien es allegado a Manuel Espino, Sánchez Díaz de Rivera.
—¿Entonces la lucha será entre Ana Tere y Toño Sánchez?
—Fraile declinará por Toño, de eso no tengo duda. De la misma manera que lo hizo Genaro Ramírez. Habrá una contienda de dos.
—¿Por qué va a declinar Fraile?
—Por obedecer a los mandos. Fraile no es autónomo ni independiente, y por el bien de la causa de la organización de El Yunque acatará la instrucción que le den en Puebla y desde Puebla. Hoy quien se proyecta es Toño.
—¿El Yunque dará el respaldo a Toño?
—El Yunque no pierde, y se inclinará por Sánchez Díaz de Rivera. Es igual que la contienda interna por la Presidencia de México: miembros de El Yunque rodeaban a Santiago Creel, a Alberto Cárdenas y a Felipe Calderón. En ese sentido, no hay diferencia: con Felipe Calderón están prominentes militantes de El Yunque de la talla de su secretario particular, César Nava; o del secretario de Salud, José Córdova Villalobos; o de la comisionada del Instituto de Migración, Cecilia Romero; o del director general de la CNA, José Luis Luege Tamargo. El Yunque siempre coloca a militantes junto a personajes prominentes del PAN. Es falso el dilema de doctrinarios y pragmáticos, o doctrinarios y El Yunque. El PAN hoy en Puebla, y en el país, es un amasijo de personajes quienes actúan como facción, como pandilla en función del poder, no de principios y convicciones. En Puebla, el espectáculo que hay es por el poder nada más. Y prueba de ello, insisto, es que los tres tienen la misma matriz: El Yunque. Fraile, quien ha reconocido públicamente que El Yunque corre por la sangre del PAN; Sánchez Díaz y Ana Teresa Aranda expongan de manera sincera, ojalá sean capaces, la posición que guardan respecto de El Yunque, y no insistan en escabullirse para seguir engañando panistas y ciudadanos.
—¿A qué se debe la visita de Carlos Abascal? ¿Vino a calmar los ánimos?
—Fue como comisionado por Manuel Espino para evitar que siga escalando la confrontación interna. Es tal el nivel de choque que preocupa a la Dirigencia Nacional, y siendo Puebla un estado estratégico para el PAN, evidentemente buscan encausar lo que ellos dan como una plaza ganada. Precisamente porque los panistas piensan que ya ganaron en Puebla existe tal rijosidad en la disputa, porque además quien gane la alcaldía se coloca como virtual candidato a gobernador para sustituir a Mario Marín. Ésa es la lógica de la disputa. Pienso que los panistas están cometiendo un error; creen que la tienen ganada, cuando falta que ocurran muchas cosas. Lo mismo decía Fraile, meses antes de las elecciones a la gubernatura, que ya la tenían ganada y su arrogancia los condujo a la derrota. Abascal va a tratar de tranquilizar, a poner paz en los rijosos.
—¿Se espera un enfrentamiento público estridente?
—Seguirá, aunque la instrucción de Abascal y Espino sea que se tranquilicen. Porque es tal la seguridad de que ganarán, que se darán con todo, sin duda. Y aún en el caso de que se callen la boca. No disminuirá el tono ni la intensidad de la confrontación. Insisto, no es un asunto de principios, es la disputa grotesca por el poder.  No he visto la intensidad con que exigían la renuncia de Marín; eso se les ha olvidado, no tienen palabra, ninguno de los tres. Decían que Marín debía renunciar y pactaron con él. El PAN pactó con Marín para hacer cochinadas electorales a cambio de impunidad para Marín, y en el pacto mafioso de Felipe, Espino y Marín, estos tres son cómplices, sin duda.
—¿Finalmente, alguno de los tres, o en este caso Ana Tere o Toño, pueden darle batalla a López Zavala, posible candidato del tricolor?

—Será una contienda de mapaches contra tejones. Y ganará quien sea capaz de hacer más porquerías con dineros legales o ilegales.

 


 
 
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