Habitantes de Tlacotepec toman la Procuraduría


Edmundo Velázquez


Alrededor de 100 personas del municipio de Tlacotepec de Benito Juárez tomaron las oficinas de la  Procuraduría General de Justicia del Estado, en protesta porque esta semana el empresario Samuel Beristáin fue buscado por la Policía Judicial acusado de negligencia médica.


Los manifestantes llegaron desde la comunidad en un camión, para colocarse frente a las instalaciones de la PGJ sobre el bulevar 5 de mayo, entorpeciendo con esto el tránsito de automóviles en la zona de Plaza Dorada.
Entre las consignas pidieron la destitución del agente del Ministerio Público adscrita a Tlacotepec de Benito Juárez, Marisela Pichón, y exigieron además la salida de David Archundia, agente subalterno de la misma oficina.
Recordemos que el 15 de abril a punta de golpes, una turba de 50 habitantes de Tlacotepec de Benito Juárez impidió que dos agentes y un comandante del grupo Tecamachalco detuvieran a un médico responsable por dejar en coma a un menor de 12 años, según informó el director de la Policía Judicial, Hugo Isaac Arzola Muñoz.
Samuel Beristáin, empresario de Tlacotepec, fue confundido por los familiares del menor como uno de los doctores que lo atendieron y provocaron que terminara en coma.
Al verlo bajar del vehículo, uno de los agentes se identificó y le dijo que tenía una orden de aprehensión en su contra.
“Se acercaron tres o cuatro personas más. Luego 20, y luego unas 50 personas. Los agredidos fueron los agentes —relató Arzola en aquella ocasión—, y a golpes los llevaron a la comandancia de Tlacotepec. Estuvieron retenidos por varias horas. Llegó un número indeterminado de personas quienes pretendían golpearlos y lincharlos cuando ellos intentaban cumplir con su deber”.
Los manifestantes intentaron entrar al edificio central de la PGJ. Ante la negativa de los porteros comenzaron a cerrar el bulevar Héroes del 5 de Mayo. Alrededor de dos horas estuvieron ahí y se movilizaron después a Casa Aguayo.
En tres camiones de la línea ATT volvieron a Tlacotepec con la amenaza de que si continúa la búsqueda de Beristáin, volverán con mucha más gente.

Una confusión
El director de la Policía Judicial admitió que el conflicto con la gente de Tlacotepec de Benito Juárez comenzó por una confusión.
Como lo dijo Arzola, los agentes iban acompañados de familiares del niño lastimado que señalaron a uno de los habitantes por error y lo confundieron con alguna de las personas que había participado en la operación donde fue herido el menor.
“Había una orden de aprehensión en contra de tres personas. Nunca mencionamos que iban contra esa persona (Samuel Beristáin). Sí estuvo, fue quizá por eso que se generó el problema”, comentó Arzola.


 
 
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