_
Invitado Especal
La Quintacolumna


El contenido de las columnas y de opinión son responsabilidad de quien las escribe y no reflejan precisamente la linea editorial de este medio

  Da Suazo alegría a Rayados

 

Monterrey juega mal, pero gana, y afición sale feliz

 

César Vargas / Agencia Reforma 

 

Humberto Suazo evitó una tarde bochornosa en el Tec. El primer gol oficial del "Chupete" como rayado abrió al Monterrey el camino a una victoria de 2-0 sobre el Puebla, en un partido que hasta entonces merecía más perder que ganar.
Los Rayados se presentaron ante los recién ascendidos Camoteros con la mayor cantidad de factores a su favor, pero terminaron escondiendo de última hora la basura debajo de la alfombra, aunque sin apagar la alarma de preocupación.
Una ofensiva de nivel de selección, la contratación más cara del torneo, la ventaja de jugar en casa y ante un modesto rival, era factores suficientes para colocar a los albiazules como claros favoritos.


Pero el nuevo movimiento de fichas albiazules no funcionó de entrada frente a un Puebla que jugó mejor en el primer tiempo, aprovechando que los locales fueron poco claros y precisos en el último o penúltimo pase y que quedaban desbalanceados en su retaguardia.


Tan claro como que si el futbol se rigiera bajo el sistema de calificación del boxeo, las boletas de los jueces le abrían dado los tres puntos a los Camoteros, hasta antes del gol de Suazo, a los 77 minutos.
Durante la primera parte, los Camoteros tiraron seis veces a gol, incluido uno que se estrelló en el poste, de Matías Fígoli, sin que el Monterrey tirara a puerta.


El Puebla sorprendió con una propuesta ofensiva, tres hombres de ataque, organizado en defensa y copando mejor los sectores de la cancha.


Y mientras muchos se preguntaban por qué el “Piojo” no apostaba por la fórmula otras veces exitosa de la dupla Jesús Arellano y Walter Erviti en punta, el técnico albiazul iba por enésima vez al laboratorio. Ahora con una nuevo parado que no le dio la profundidad que buscaba, con dos hombres por fuera, un enlace y dos atacantes.


Hasta el 52', los Rayados dispararon por primera vez a la puerta del visitante, en un tiro de media distancia de Severo Meza, pero siete minutos más tarde Diego Ordaz se hizo expulsar por frenar con una patada a Mateo Fígoli cuando ya se escapaba con un balón que él le había regalado.


La tarde pintaba mal, pues la afición que ya había despedido al equipo con un fuerte abucheo, comenzaba a desesperarse y a manifestarse en contra sobre todo del "Piojo" Herrera.


Pero el árbitro Juan Genaro Medrano emparejó al expulsar al 67' a Mario Ortiz por falta sobre Luis Pérez, y entonces se abrió el partido.


Una descolgada y un pase de Manuel "Tripa" Pérez a Suazo, resultó el momento clave del partido, porque el “Chupete” mandó el esférico a las redes y en su único disparo de la tarde desvaneció la tensión en el Tec.


El Puebla se lanzó entonces al ataque en busca del empate, pero quedó a merced de los contragolpes de los Rayados, que liquidaron el partido al 87'. Erviti habilitó a Carlos Ochoa, quien entró al área rival por derecha y con tiro pegado al cuerpo del portero Guadalupe Martínez anotó el 2-0.


Para entonces se vivía una locura en las tribunas, donde la afición desataba su euforia a una sola voz. Pero Herrera y sus pupilos deben tener claro que ganaron mucho con muy poco, pues el equipo futbolísticamente está lejos de lo que se espera.

Publicidad

Versión Online

 

© Copyright, 2007 www.diariocambio.com.mx