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Invitado Especal
La Quintacolumna


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  El caso Cacho me provocó pena: Pablo Fernández

 

El aspirante priista dice que no ve un escenario en el que se tenga que iniciar un juicio político contra el gobernador Mario Marín por las violaciones a las garantías individuales de la periodista. Asegura que no pertenece a las burbujas de Doger y Marín.

 

Selene Ríos Andraca  

 

Pablo Fernández del Campo
Pablo Fernández del Campo Cambio/ Foto/ Archivo/ Tere Murillo

La polémica conversación entre Mario Marín Torres y Kamel Nacif Borge provocó en el priista Pablo Fernández del Campo pena ajena, amén de describir lo vulnerable que es el ser humano en sus acciones.


En entrevista con Cambio, el precandidato priista a diputado local por el cuarto distrito consideró que un juicio político contra el mandatario poblano está muy alejado de la realidad política y jurídica, por lo que se negó a fijar una postura en torno al caso.


“Si mi abuelita tuviera llantas, sería mi abuelita en bicicleta. No creo que sea tiempo de hablar de eso. El juicio político está lejos de la realidad política y jurídica. Yo actuaré como la gente de mi distrito lo diga. Realizaré reuniones mensuales para preguntar qué necesitan y en las que estaré dándoles a conocer la agenda legislativa.”


El regidor con licencia del Ayuntamiento dogerista se asumió como un priista ajeno de las dos burbujas principales del PRI: la de Marín Torres y la de Enrique Doger Guerrero, a su decir, él al igual que Blanca Alcalá Ruiz, precandidata del PRI a la Presidencia Municipal de la capital, está respaldado por ambos políticos.


En torno al diálogo entre Marín y Kamel Nacif, detonado el 14 de febrero de 2006, mismo que deja al descubierto la conjura de las autoridades estatales para aprehender y violentar las garantías individuales de Lydia Cacho, Pablo Fernández dijo que sintió sorpresa al escucharlo.
“Sorpresa. Sentí impotencia. Pena ajena, pero sobre todo impotencia. Sentí lo vulnerable que somos todos ante los poderes de comunicación…”


—Hasta el momento hay dos denuncias de juicio político contra Marín en el Congreso, además falta ver qué pasa en la Suprema Corte, en caso de ser diputado, ¿cómo irás en ese tema?— se le preguntó al priista.
—Si mi abuelita tuviera llantas, sería mi abuelita en bicicleta. No creo que sea tiempo de hablar de eso. El juicio político está lejos de la realidad política y jurídica. Yo actuaré como la gente de mi distrito lo diga. Realizaré reuniones mensuales para preguntar qué necesitan y en las que estaré dándoles a conocer la agenda legislativa.
—¿O sea, para saber cómo votar, harías un plebiscito?
—Yo propongo hacer reuniones regionales con las personas.
—¿Si la gente de tu distrito dice no, votarás en contra?
—Mira, creo que el juicio está lejos de la realidad jurídica.
—Ya está listo el resultado de la investigación realizada por el ministro Juan Silva Meza, contiene 10 puntos. Sí confabuló ¿qué opinas de eso? ¿Coincides? ¿Violó una ley? ¿Violó las garantías de Lydia? ¿Cometió un error?
—El propio gobernador ha dicho que cometió errores de comunicación, que hubo errores de comunicación, de procedimiento. No soy quién para decirlo.
—¿Y si tienes que votarlo? ¿Y si la Suprema dice que sí?
—La Suprema Corte es la Suprema Corte, el Poder Legislativo es autónomo e independiente.
—¿O sea, ignorarás la resolución de la Corte?
—Es una recomendación. Si tiene elementos probatorios, se puede tomar en cuenta.
—¿Tu opinión del caso?
—Demuestra los vulnerables que somos los seres humanos. El político antes de ser político es ser humano, por eso siempre hay que andar con pies de plomo.
—¿Tu opinión de Lydia Cacho?
—Ella está haciendo uso de su pleno derecho. Está demostrando que en su país hay equidad, independencia jurídica, que está ejerciendo un derecho que ella cree que fue violado. Aunque ha aprovechado un poco la posición para hacerse la víctima.
—¿Qué sentiste cuándo escuchaste la conversación Marín-Kamel?
—Sorpresa. Sentí impotencia. Pena ajena, pero sobre todo impotencia. Sentí lo vulnerable que somos todos ante los poderes de comunicación…
—¿Ante el poder de un gobernador?

—También. Creo que hubo una solidaridad inmediata con Lydia Cacho, y me sentí chiquito ante el duelo de titanes.

 

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