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Invitado Especal
La Quinta Columna


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  Muere sacerdote por asfixia erótica

 

Indaga la PGJDF si Ricardo Julios se ahorcó a sí mismo de manera accidental

 

Arturo Sierra/Agencia Reforma 

 

Con los resultados de la necropsia realizada por el Servicio Médico Forense (Semefo) al cuerpo del sacerdote Ricardo Julios Sander, la Procuraduría de Justicia capitalina tiene indicios de que una hipoxia erótica pudo ser la causa su muerte, ocurrida el 29 de julio.


Dicha práctica consiste en la asfixia como método para obtener altos niveles de placer, y puede ser realizada por el mismo individuo.


Fuentes cercanas a la investigación señalaron que, tras conocer los resultados de las causas de la muerte, los análisis periciales y y la recopilación de indicios en el lugar de los hechos, existe la posibilidad de que el deceso del padre se debiera a un ahorcamiento autoinfligido, aunque no precisamente intencional.


Hace 20 días, Julios Sander fue encontrado muerto en la casa sacerdotal de la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en la Colonia San Rafael, en la Delegación Cuauhtémoc, donde era párroco.


Florencio Robles, vicario de la parroquia, lo halló sentado en el piso y recargado en la cama, atado a ésta por un solo lazo que aseguraba su cuello, brazos, piernas y genitales.


Entre el personal de la Fiscalía de Homicidios de la PGJDF existen contradicciones sobre el caso, pues unos dicen que sí está abierta la investigación, pero otros señalan que en realidad se analiza a fondo la forma en que murió y no se busca a un presunto responsable.


Un día después de la muerte, el Procurador capitalino, Rodolfo Félix Cárdenas, informó que no se había cometido ningún robo en el lugar, en donde tampoco se encontraron huellas dactilares de otras personas.


Además, los nudos de la cuerda con la que el sacerdote estaba atado fueron hechos por adelante, aparentemente con su complacencia.


“Estaba boca arriba, no hay ningún forcejeo, no existe ninguna manipulación de la cerradura, no se robaron nada”, afirmó Félix Cárdenas.


Por ello algunos agentes piensan que Julios Sanders se ahorcó a si mismo de manera accidental entre la noche del 28 de julio y la madrugada del 29.


Las información que señalaba que el párroco pudo haber muerto a consecuencia de una práctica sexual de riesgo y no a un homicidio, así como la publicación de fotografías explícitas de su cuerpo, generaron la molestia de la Arquidiócesis de México.
El 5 de agosto, la Arquidiócesis hizo un llamado para que se esclareciera el homicidio y las investigaciones fueran tomadas por la Procuraduría General de la República, debido a la ineficacia de la PGJDF.
Félix respondió informando que investigaría la filtración de información del caso e inició una averiguación previa al respecto.
Vecinos de la Colonia San Rafael señalaron que, semanas antes de su muerte, Julios Sanders tuvo problemas porque recolectó firmas para que cerraran un billar cercano, en el que se permitía el ingreso de menores de edad, a quienes se les vendía alcohol.

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