El momento más emocionante del cabildo: “Jackie pistolas”


La regidora habla del famoso gotchazo y de cómo se ganó el respeto de sus compañeros


Karla Espinoza

 

Se rebeló al Gobierno y en plena sesión de cabildo sacó una marcadora de gotcha y soltó un tiro al aire. Jacqueline Littardi Meléndez, regidora panista, quiso demostrar a las autoridades que no fue justa la manera de actuar frente a los habitantes de Canoa. Asegura que el gotchazo fue un acto honesto, de libertad de expresión, eso sí, el más emocionante de todas las sesiones de cabildo hasta el momento.


Jackie, como le dicen sus amigos, pero uno que otro dogerista le llaman “Jackie pistolas”, estudió la carrera de psicología, y se ha dedicado a hacer perfiles en la política: una especie de estudio de fortalezas y debilidades, para definir las capacidades de los políticos. A partir de ello, hacer una estrategia de comunicación y política.  


Actualmente es la encargada de la comisión de actividades deportivas y sociales del Ayuntamiento de Puebla, labor a la que se dedica al 100 por ciento. Dice que es una de las comisiones más nobles, de menos grilla, pero que está muy cerca de la comunidad, y sobre todo que es benéfica para la gente.

 

Karla Espinoza (KE): ¿Desde cuándo te entró el gusto por la política?
Jacqueline Littardi (JL): Siempre me gustó. De hecho quería estudiar Ciencias Políticas, pero tuve mala orientación vocacional. Me entrevisté con una maestra que había estudiado eso, y me decepcioné por platicar con alguien que no valora su profesión. Tuve la sensación de que no servía estudiar Ciencias Políticas. Por otro lado, me encanta la Psicología. Me da mucha curiosidad la mente, ¿por qué pensamos como pensamos?, ¿por qué sentimos lo que sentimos? Me emboba ver un avión, me sorprende cómo el cerebro y la capacidad humana pueden hacer tantas maravillas, algo tan pesado y complejo y vuela.


KE: ¿Crees que a los políticos se les deba aplicar una prueba psicológica para poder tener un cargo?
JL: Se me hace muy complicado, eso es lo que no me gusta de la psicología laboral. (…) El trabajo de un político es más variado, no es tan específico como el de un obrero —sin menospreciar al obrero—. Al político no lo puedes encerrar, se supone que es un representante de la sociedad, una persona común que sale de nosotros mismos para dirigir o apoyar a la administración. Creo que es la práctica; que el político se va haciendo y que no podrías descartar a nadie.


KE: ¿Como psicóloga, te sucede que la gente cree siempre que la psicoanalizas?
JL: Siempre. Toda la vida. Desde la universidad ya los tenía clasificados. Uno, era el que llegaba y te pedía que le dijeras su futuro como si tuvieras una bola mágica. Había otros que se ofendían porque decían que los psicoanalizabas. Solitos decían: “Ya te diste cuenta, ¿verdad?, que tengo problemas con mi papá, y que esto y el otro”; y otros te aguadaban la fiesta, llegaban y sabían que soy psicóloga, así que empezaban a contar: “Fíjate que me pelee con mi novio o mi papá, bla, bla, bla”. Nunca di terapias, le tengo mucho respeto al alma de las personas.


KE: ¿Tuviste tu consultorio?   
JL: No. Muchos estudian la licenciatura en Psicología y creen que pueden dar terapias, pero no es así. Si no sabes lo que haces puedes confundir mucho a las personas, y las puedes perder, por eso hay gente que tiene malas experiencias con los psicólogos. Tú mismo debes de ir buscando tus caminos.


KE: ¿Cómo te llega la invitación para participar en el PAN?
JL: Soy panista de toda la vida. Me tocó ser de la comitiva (mi mamá, mi padrastro, mi hermana, y otro representante del PAN) para recibir a Manuel Clouthier en Tlaxcala. Pero entré a trabajar al PAN en el 97; estuve ayudando en la campaña de Gabriel Hinojosa, que creo fue de las primeras con fuerza del PAN que hubo en la ciudad de Puebla, y eso me gustó mucho.


KE: Cuéntame del gotchazo
JL: Fue 100 por ciento honesto lo que hice. Créeme que en lo último que pensé fue en los medios de comunicación. Fue una mala estrategia mía, porque en esto hay que hacer las cosas bien pensadas, ya que luego dañas a otras personas, pero fue realmente sincero. Me di cuenta de lo que estaba haciendo cuando sentí los flashes de las cámaras sobre mí. Algo que no tolero es el abuso. Se me hace mal que las personas hayan cerrado la calle, pero se me hace peor que gobernación municipal no haya tenido la capacidad de conciliar con ellos. No se vale que mandes policías encapuchados, estilo granaderos, con marcadoras de gotcha que son espectaculares para dispararles; no era un motín, estaban cerrando una calle. Me molestaron las declaraciones de Humberto Vázquez Arroyo al decir que ni dolían, que hasta sus hijos juegan gotcha. Lo he jugado, mi asistente juega, y cómo no duele.  Me dieron tanto coraje las declaraciones del presidente municipal, Gerardo Corte y Ernesto Lara Said, al decir que estaba bien, no es justo que se agarren a gotchazos porque creen que no duele. Así que llevé la marcadora —porque dijeron que lo volverían a hacer si era necesario, seguro no han visto alguna marcadora de cerca y no han sentido un disparo—, la llevé desarmada, solicité que se investigara y que se disculparan. Pedí la palabra en asuntos generales, y solicité hacer una demostración. En ningún momento me pidieron que retirara la demostración y a la hora de sacarla todo mundo gritó y se agacharon. Nadie sabía que la iba a usar, ni mis compañeros. Siempre apunté hacia arriba, y les dije “para los que no creen que duele, escuchen”, y la accioné, y todos gritando.


Creo que ha sido el momento más emocionante del cabildo, donde más nota hubo, donde más discusión hubo. Luego mis compañeros no me hablaban, ni priistas ni panistas, al otro día nadie me hablaba.
KE: ¿Te hicieron la ley del hielo?


JL: No sabían qué hacer. Una de las cosas por las que no me gustaría ser priista, es por tener que seguir una línea, que me digan qué y no tengo que hacer. Es mi libertad. Bien o mal hecho fue una decisión individual. Fue mi libertad de expresión, y justa, porque estaba defendiendo algo que me pareció injusto. Aunque la mejor satisfacción fue que llegó gente de Canoa a mi oficina a darme las gracias. Posterior al gotchazo sucedieron los mejores momentos de mi vida: me llevaban fruta, dulces y me dijeron que fui la única persona que los ha defendido. No nomás a gente de Canoa, había gente en la calle que me pidió les firmara el periódico porque decían que era la primera persona en enfrentar al Gobierno por defender a los ciudadanos.


KE: ¿Te pusieron algún apodo?
JL: Había periódicos que me llamaron “Jackie Pistolas”, y así me dicen todavía algunos miembros dogeristas. “La Adelita en el cabildo”, “Jackie Ryder”, varios.
KE: ¿Te molestó?
JL: No. Para nada, de laguna forma di motivos para que me dijeran así. Además ninguno se me hace que me insulte.


KE: ¿Hasta cuándo te volvieron hablar tus compañeros?
JL: Cuando les cayó el veinte. Porque al final me dijeron que fue bueno lo que hice, porque se dieron cuenta de lo que pasó, y así me gané el respeto de mis compañeros.


KE: ¿Cambió tu vida a partir del gotchazo?
JL: En parte. A partir de eso, y ya que todo mundo empezó a asimilarlo, me gané el respeto de mi compañeros regidores priistas y de muchos otros políticos, quienes al principio me vieron como vieja loca; además me conocieron.


KE: ¿Protagonismo?
JL: No era mi intención. En realidad no era mi intención. Trato de pasar desapercibida. Solamente cuando vale la pena hay que aprovecharlo. Además como que molestas a la gente al aparecer tanto.


KE: ¿Después de esta administración qué viene para Jackie?
JL: Creo que si ya abrí la puerta para esto, debo continuar. Son tres años de experiencias, de formación, no es fácil de obtener. Durante tres años te estás preparando mucho, y se me hace una lástima que haya gente que después de estar aquí se regrese a su casa. Pero siento que hay un mundo de posibilidades abiertas para mí, y tengo pretensiones de seguir creciendo en esto. Y por qué no ser diputada, presidenta municipal…


KE: ¿Qué te gusta hacer cuando no trabajas?
JL: Leer novelas.
KE: ¿Cuál me recomendarías?
JL: Una de mis favoritas es el Diablo Guardián, La reina del Sur y las de García Márquez.
KE: ¿Tu deporte favorito?
JL: Me gusta ver el básquetbol, del americano me echo uno que otro tiempo, igual en el fútbol, pero ninguno en concreto. El béisbol me gusta verlo en vivo, ir al estadio. ¡Las luchas!
KE: ¿Te gustan las luchas?
JL: Sí, y más que presido la comisión de box y lucha en el municipio. He ido aprendiendo a las luchas, pero me apoyo mucho con los que trabajan conmigo en la comisión.
KE: ¿Tienes un luchador favorito?
JL: Sí, varios. Pero uno que me cae muy bien como persona es Tinieblas jr., Héctor Garza me encanta, el Cibernético me encantó también es un tipazo.
KE: ¿Qué te significa ese puesto?
JL: Una oportunidad para cambiar el concepto de la gente sobre los políticos. Por eso me considero un político diferente, de nueva generación.
KE: ¿Quién es tu inspiración?
JL: A veces no tienen que ser grandes figuras. Es más la gente que cuando está en el piso se levantan, y hay muchísima así. Gente que ha estado acabada, vencida, que tiene todo en contra y se levantan. (…) Admiro a la gente que no se da por vencida.
KE: ¿A quién borrarías de los libros de Historia?
JL: A nadie. Aunque hay gente muy mala, creo que todos tenemos una función y una razón por la que estar. Después de tantas atrocidades y tanta maldad hay algún beneficio.
KE: ¿Qué te falta para sentirte realizada?
JL: Ser una mujer exitosa. Me considero exitosa pero siento que voy empezando.
KE: ¿Cuándo será la cumbre de tu éxito?
JL: Cuando te sientas y observas que todo lo que está a tu alrededor lo ganaste a base de esfuerzo, y que la gente que está contigo te quiere, que no estás solo.
KE: ¿Qué te apasiona?
JL: Todo lo que me hace vibrar. El subirme a una moto y sentir el aire, el motor. Me apasiona escuchar a mis amigos, llorar con ellos. El amor. Son mil cosas. Algo que he tratado de hacer en mi vida es disfrutar hasta los más mínimos detalles.
KE: ¿A qué le tienes miedo?
JL: Al rechazo. A que todo mundo me odie, a la soledad. Ah, y al mar.
KE: Si pudieras vivir la vida de un artista por 24 horas. ¿Quién sería?
JL: Salvador Dalí, por loco. Ver como percibía la vida, cómo él lo hacía. O Gabriel García Márquez, vivir todo lo que ha vivido, probar lo que ha probado.
KE: ¿Y un deportista?
JL: Se me hace muy banal la vida de los deportistas exitosos de hoy día. Por ejemplo, Michael Jordan se me hace muy artista. El mundo deportivo creo que se ha perdido esa vida mística.
KE: ¿Y un político?
JL: Me gustaría ser Bartlett, saber todo lo que sabe. Otro que se me hace un político extraordinario es Porfirio Muñoz Ledo, un hombre muy interesante.
KE: ¿Tu comida favorita?
JL: La italiana
KE: ¿Actores favoritos?
JL: Sean Connery y Kevin Costner.
KE: ¿Quién es la persona que te ha hecho sentir grande en un momento dado?
JL: No puedo ser ingrata. Tengo diferentes momentos y diferentes personas. Pero sería el que más veces, mi hijo.
KE: ¿Cuál es el peor defecto de Jackie?
JL: Odio sentirme culpable.
KE: ¿Lo más maravilloso de ti?
JL: Mi capacidad para recuperarme. Cuando me salen mal las cosas, o estoy deprimida, me levanto.
KE: ¿Cuál es tu debilidad como mujer?
JL: ¡Los hombres! (Risas).
KE: En serio…
JL: Los zapatos y los chocolates. Y ver que a alguien se le llenan los ojos de lágrimas, me desgarra.
KE: Si te diera tanto dinero para que te operaras algo, ¿qué te harías?
JL: Me pondría cintura, me quitaría la panza, y me pondría nalga.
KE: ¿Quiénes son tus cinco números telefónicos más recurrentes?
JL: Pablo, mi asistente quien además es mi amigo. Mi mamá, mi hermana, mi hijo, y otra amiga que quiero mucho.
KE: ¿En qué crees?
JL: ¿A parte de Dios? En la capacidad de las personas por ser mejor.
KE: ¿Tu olor favorito?
JL: El olor de la tierra mojada.
KE: ¿Tu hombre ideal?
JL: No existe. Pero que sea alegre, que me haga reír. Inteligente, práctico, cariñoso. No sé si prefiero a un hombre culto que te embobe con la conversación, o uno hábil con las herramientas.
KE: ¿Qué defecto soportarías de un hombre por amor?
JL: Que fuera desordenado o demasiado ordenado.
KE: ¿Cuál es el mejor consejo que te han dado y que transmites?
JL: Es de lo últimos que me han dado. No vine a este mundo a sufrir. No desgastarme mucho tiempo en sufrir. Disfrutar más la vida.
KE: ¿Qué es lo más femenino de ti?
JL: Mi rompa interior. La lencería.
KE: ¿Y lo más masculino?
JL: Los zapatos

 

Bien o mal hecho fue una decisión individual.

Posterior al gotchazo sucedieron los mejores momentos de mi vida.

 


 
 
Todos los Columnistas