Un error, las caricaturas contra Palou: Flores Núñez


Asegura el titular de la Dirección de Comunicación de la UDLA


Selene Ríos Andraca

 

Felipe Flores Núñez, titular de la Dirección de Comunicación Social de la Universidad de las Américas (UDLA), aseguró que La Catarina —periódico interno de la institución— cometió un error al publicar caricaturas contra el rector Pedro Ángel Palou García por su cercanía con el gobernador Mario Marín Torres, sin embargo, pretextó que el semanario estudiantil fue suspendido por una “reestructuración” interna.


En entrevista con Cambio, Felipe Flores rechazó que haya habido un desalojo de las oficinas de La Catarina por parte de dos elementos de seguridad de la institución y de la jefa del departamento de Comunicación, Martha Laris. A su decir, fueron los encargados del periódico quienes arribaron al salón 212, edificio 7, de Ciencias Sociales, para sacar sus objetos personales y gritar que ellos ya no laborarían para el semanario estudiantil.


Pero Felipe Flores cayó en contradicciones: al principio negó que fuera un desalojo, puesto que los alumnos “ya estaban avisados desde el año pasado” y después señaló que fueron “Los Catarinos” quienes comenzaron a vaciar las oficinas. Agregó que éstos acusaron de “puta” a Martha Laris, la también coordinadora del periódico interno.


En entrevista con Cambio, estudiantes encargados de la estructuración del semanario estudiantil —quienes por seguridad y para evitar consecuencias pidieron la gracia del anonimato— rechazaron que hayan sido notificados de la reubicación de las oficinas y negaron los insultos contra la nueva jefa del Departamento de Comunicación.


Al confrontarlo con el dicho de “Los Catarinos”, Felipe Flores, molesto, ofreció una cátedra de ética periodística: “yo respeto lo que dicen ellos, pero te estoy dando mi versión, para que tú las confrontes y escribas ambas versiones, porque tú no dirás quién tiene la razón, será el lector el que decida, en eso consiste el rigor periodístico”. Acto seguido refunfuñó contra la reportera: “Tú no viste cómo empezó la acción. Fue iniciativa de ellos salirse, yo les dije que ya estaban avisados desde el año pasado”.


El miércoles pasado, dos elementos de seguridad interna, un funcionario de auditoría interna y Martha Laris arribaron a las oficinas de La Catarina y exigieron a los estudiantes ahí presentes desalojar las oficinas “lo más pronto posible”. Cambio intentó ingresar a la institución, pero los guardias de seguridad impidieron el paso.
A pregunta expresa de por qué bloquear el acceso a la prensa, Felipe Flores aclaró que la UDLA es propiedad privada y que no es una oficina ni pública ni de gobierno: “No lo sé, no lo sé. Yo no lo sé. Te contesto con toda la franqueza del mundo, sin embargo, te quiero decir que esta es una propiedad privada.  Independientemente de si fue bueno o malo ordenar el bloqueo a prensa, esta es una propiedad privada y fue una decisión válida. No es una oficina pública, ni de gobierno, es una propiedad privada que puede decidir quién accede y quién no, en qué momento y qué momento no”.

Caricaturas de mal gusto: Flores

Las caricaturas que publicó La Catarina en contra de Pedro Ángel Palou y Mario Marín fueron de “mal gusto”, dijo Felipe Flores, quien consideró que la comunidad universitaria está interesada en informarse de asuntos internos, no de la política externa.
Y es que el pasado 4 de octubre el semanario publicó un cataplasma en la portada con la frase: “Mi rector precioso”. Ese mismo día, se publicó una caricatura de Mario Marín pagando el estacionamiento de la UDLA con una botella de coñac, como sátira por el cobro de estacionamiento en la institución. A la semana siguiente publicó una caricatura en la que se apreciaba a Pedro Ángel Palou con Mario Marín jugando póquer en compañía de perros y cerdos.
“De pésimo gusto, esa es mi apreciación personal, de pésimo gusto, sobretodo porque es un medio estudiantil, para una comunidad universitaria, que espera recibir información interna. Pero bueno, habrá a quienes les gustaron, habrá a quienes les causaron risa o a quienes les causó ofensa”.
En tono autoritario, Felipe Flores señaló que era “absurda”  la versión de que la suspensión temporal de La Catarina obedeció al contenido de los cartones y advirtió que si les hubiera molestado, habrían cerrado el periódico “y háganle como quieran”.
“Si en ese momento hubiera sido un motivo de enojo, de reacción, de defensa, en ese momento se hubiera tomado una decisión y no nos hubiera costado trabajo decidir que esa era una causa para que La Catarina desaparezca y punto, se cerró y háganle como quieran. No nos hubiera costado nada hacerlo, pero no lo hicimos. Han hecho cosas como esas mal, han hecho cosas malas y cosas buenas, es un laboratorio de periodismo, aciertan y se equivocan, es de jóvenes y es de humanos”.
Y sin más, retó a los colaboradores del semanario estudiantil a declarar públicamente en qué momento las autoridades universitarias censuraron algún texto o cartón.

 

La suspensión de La Catarina, según Flores.
La versión de la suspensión temporal de La Catarina, según el titular de la Dirección de Comunicación Social, es que había alumnos realizando su servicio social al interior del periódico sin estar regularizados correctamente: “Se detectaron irregularidades en el proceso de certificación de alumnos del servicio social”.
Refutó que Mario Marín haya ordenado una censura contra el periódico, aunque éste haya criticado severamente al mandatario por violentar las garantías de la periodista Lydia Cacho Ribeiro.
—Pero el periódico no depende de la gente de servicio social.
—Es que se estaba acreditando a jóvenes y eso es una ilegalidad.
—¿Pero para qué suspender la publicación?
—A ver… mire… es que acaba de entrar una nueva jefa de departamento, ella descubrió que estaban acreditando a jóvenes que no estaban de tiempo completo en La Catarina, se decidió que era conveniente regularizar ese punto. Y en cuanto se resuelva el tema, aparecerá La Catarina, incluso hay grabación de la reunión que sostuvo Martha Laris con los estudiantes.
—¿Cómo es que el asunto de Servicio Social afecta a la impresión de La Catarina?
—Sí afecta, claro que afecta. Si seguía publicando se cometía el error de certificar alumnos que no estaban cumpliendo la norma, sí afecta, claro que afecta, tal vez no me captas bien el asunto, porque es un asunto interno. Pero ya quedamos que en febrero saldrá.
—¿El gobernador no tiene nada que ver?
—¡Absolutamente absurdo!

La amenaza

—¿Habrá alguna consecuencia contra “Los Catarinos”?
—La Universidad tiene una norma interna, y si alguno de ellos violó la norma, se sujeta a las consecuencias, no sé si alguien la violó, yo no me encargo de eso.

El desalojo, según Flores.

Es primitivo pensar que se desalojó a La Catarina, reparó Felipe Flores, quien juró que fueron los encargados de hacer el periódico los que iniciaron a vaciar las oficinas y gritaron injurias en contra de la coordinadora del periódico interno.
“Ya habían sido avisados. Ayer llegaron a las oficinas y dijeron que ya no querían seguir trabajando ahí, que sacarían sus cosas, entraron algunos jóvenes a la oficina y empezaron a retirar sus cosas, desprendieron carteles de la pared, mover escritorios, entonces, ante esas circunstancias se le notificó al área de Auditoria, lo cual es en términos administrativos lo correcto. Y la seguridad siempre está presente. En ese momento se generó confusión, hubo palabras, hubo ofensas, a Martha de puta no la bajaban, por el alboroto que se hizo, obvio lo gritó alguien de atrás, porque nadie se lo dijo de frente”.
Pero, aclaró tajantemente que el hecho de enviar a dos guardias de seguridad y a la coordinadora del periódico para expulsar a “Los Catarinos” de las oficinas no es un desalojo: “Nosotros no lo calificamos como desalojo, no hubo desalojo como tal, no hubo operativo previsto, planeado de ahora sáquelos a como de lugar, eso me parece de lo más primitivo,  ese no es el estilo de la universidad, nunca lo ha hecho de esa manera”.

La promesa
“Habrá Catarina para febrero” puntualizó Felipe Flores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 
 
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