Predomina caso Cacho en las posiciones de diputados


Selene Ríos Andraca

 

El escándalo del gobernador Mario Marín Torres, en torno a la violación de las garantías individuales de la periodista Lydia Cacho Ribeiro, fueron los ejes de las posiciones de las bancadas del PAN, PRD y PT. Sin embargo, para los legisladores del PRI, Partido Verde Ecologista de México y Convergencia el affaire del mandatario no existe, fue un hecho aislado que no afectó a la administración marinista. 


Incluso, Acción Nacional acusó al gobierno marinista de orquestar una elección de estado para el próximo proceso electoral estatal a celebrarse en noviembre próximo: “se percibe el proceder de una elección de estado, se ve a sus operadores políticos encausando programas sociales para la compra de conciencias, aprovechando la pobreza y miseria de miles de poblanos”, dijo el legislador Jorge Gutiérrez Ramos. 


En resumen, para Acción Nacional el estado de derecho y la justicia son una utopía; para el PRD los tres poderes del Estado han sido cuestionados, acorralados y denigrados por la sociedad, y para el Partido del Trabajo es urgente resarcir la imagen del gobernador y recuperar la dignidad de los poblanos.

 

La justicia, una utopía: AN

 

El diputado Jorge Gutiérrez Ramos, portavoz de la bancada panista, inició su discurso ante el gobernador, asegurando que los poblanos desconfían tanto de Mario Marín como de las instituciones de procuración de justicia a cargo de Blanca Laura Villeda Martínez.


En tribuna, Gutiérrez Ramos presumió que los recursos extraordinarios que ingresaron al estado en 2006, que ascienden a 4 mil 258 millones, pudieron haber sido utilizados en la promoción de la imagen del mandatario —celebración del aniversario de Otro Rollo, los Premios Oye, la concesión del Complejo Cultural Siglo XXI, entre otras acciones— y en la defensa jurídica de Marín Torres ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación y ante la Procuraduría General de la República.


Ineficaz e insuficiente fueron los calificativos que utilizó Acción Nacional para evaluar los primeros dos años de la administración marinista, la cual fue criticada en los cinco ejes que rigen el Plan Estatal de Desarrollo: Estado de Derecho y Justicia, Gobierno de Nueva Generación, Competitividad y Progreso, Política Social y Combate a la Pobreza y Desarrollo Regional Sustentable.


El diputado panista enlistó los errores que cometió Mario Marín en su segundo año de gobierno, a quien  catalogó como violador constante de los derechos humanos y de las garantías individuales: como primer caso nombró la polémica e internacionalmente conocida conversación que Marín sostuvo con el “Rey de la Mezclilla” en torno a la detención de Lydia Cacho; la pelea entre la procuradora Blanca Laura Villeda y Adolfo Karam Beltrán; el espionaje contra el Frente Cívico Poblano y las violaciones a los presos del Cereso de San Miguel y a los pobladores de Atempan.


“En Puebla no existe confianza de la ciudadanía hacia las instituciones de procuración de justicia, empezando por el propio Ejecutivo del Estado. El próximo 14 de febrero se cumplirá un año del escándalo Marín-Cacho; esto no lo hemos olvidado los poblanos, por lo que esperaremos la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Una de las características de los funcionarios de su gobierno es la prepotencia, hecho que quedó evidenciado en los videos presentados en un medio nacional en el cual la procuradora y el entonces director de la Policía Judicial hacían gala de sus conflictos internos”.


Gutiérrez Ramos aseguró que los funcionarios marinistas se han caracterizado por su prepotencia, y ejemplificó recordando la difusión del video en el que la procuradora se confronta con Adolfo Karam por un narcomenudista detenido.


En el eje de “Gobierno de Nueva Generación”, Gutiérrez Ramos destacó el escándalo de la Secretaría de Salud cuando directivos de ésta evadieron los procedimientos de licitación en adjudicación directa y benefició a un grupo selecto de distribuidores de bienes y servicios.


Y puntualizó: “Llevamos dos años de un gobierno de ilusiones escuchando  proyectos como Valsequillo, el aeropuerto, la célula, entre otros”.

 

Caso Marín, un acicate: PRD

 

El perredista Rodolfo Huerta aseguró que el escándalo Marín-Nacif podría haber sido utilizado por el gobernador como estímulo para regresar a ver a los grupos olvidados y marginados; para trabajar con los votantes y para reencontrar la legitimidad perdida.


Huerta Espinosa aseguró que el caso Marín-Nacif vulneró a los tres poderes del estado, pues concibió a un gobernador cuestionado, enfrentado con la sociedad, enfrentado y acorralado, incluso que éste cayera en discursos épicos aludiendo a la Puebla revolucionaria.


Un poder judicial, dijo el perredista, cuestionado por sus complicidades entre autoridades y el empresario de origen libanés Kamel Nacif y un poder Legislativo, donde la oposición es siempre arroyada por las decisiones de la mayoría priista.


Por último, le advirtió al mandatario que “buena publicidad no es sinónimo de buen gobierno”.

 

Marín debe de recuperar la dignidad de Puebla: PT

 

Mariano Hernández Reyes, coordinador del PT, exhortó al gobernador para que busque resarcir a corto plazo el incidente de la periodista Lydia Cacho y así reestablecer la dignidad plena, la credibilidad y la confianza en los Poderes del estado.


“Nos preocupó en gran medida el incidente oprobioso del caso Cacho, porque trajo una escalada de agravios en contra de la imagen y credibilidad de la administración del gobierno estatal y de la justicia poblana, en contra de la integridad moral y ciudadana de los poblanos”.

 

Puebla con Marín es mejor: Convergencia, PVEM y PRI

 

Para los legisladores de Convergencia, Partido Verde Ecologista de México y Revolucionario Institucional el escándalo que azotó al estado el pasado 14 de febrero no afectó el desarrollo de Puebla ni la imagen del mandatario, al contrario, en la Puebla revolucionaria hay gobernabilidad, hay avances y un gran número de inversión, porque “si le va bien a Mario Marín le va bien a Puebla”.


Las posturas entre el diputado de Convergencia José Juan Espinosa y del priista Miguel Ángel Ceballos sólo variaron en el tono del discurso, pues mientras el primero gritaba para expresar los avances marinistas, el segundo los presumió pero en voz baja.


“No queda la menor duda de que, a pesar de las adversidades, vivimos en un estado con gobernabilidad, a pesar de intentos reiterados de grupos políticos por desestabilizar la institución del Poder Ejecutivo estatal.  


El diputado de Convergencia, José Juan Espinosa, enfático aseveró que: “Si le va bien a Mario Marín, le va bien a Puebla”, citando una frase común que el mandatario emitía en sus discursos previos al 14 de febrero.

 

Justificó la conversación que sostuvo el mandatario con el empresario Kamel Nacif, asegurando que el diálogo entre ambos personajes “dejó en evidencia la vulnerabilidad del Ejecutivo y ratificó lo que es por todos conocido: el ser humano es perfectible y sujeto a fallos (…) Señor gobernador, en Convergencia confiamos en que es usted el primer interesado en que se resuelva este asunto que a todas luces ha quedado demostrado, puede ser fácilmente manipulable”.

 

 


 
 
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