Confirma López Villaseñor el cateo a la Procuraduría

 

Mientras el Gobierno del estado niega inspección


Efraín Núñez Calderón

 

Rolando López Villaseñor, delegado en Puebla de la Procuraduría General de la República (PGR), confirmó el cateo a las oficinas centrales de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) realizado el viernes pasado por peritos de la Subprocuraduría de Derechos Humanos y Atención a Víctimas, esto como parte de las pesquisas relacionadas con el escándalo Marín-Cacho.


En breve entrevista telefónica López Villaseñor corroboró que los más de 20 agentes y peritos que hicieron en la PGJ la inspección minuciosa de la que Cambio dio cuenta, pertenecen a la PGR. Sin embargo, el Gobierno del estado hace mutis respecto de esta revisión relacionada con la detención y encarcelamiento de la periodista Lydia Cacho.


Según Javier López Zavala, el gobierno marinista no tuvo conocimiento de la presencia de la PGR en la PGJ. En tanto que Hugo Isaac Arzola, director de la Policía Judicial tuvo un momento de amnesia al olvidar que los agentes se reunieron con él en su oficina: “del cateo no tuve conocimiento, yo estuve trabajando de manera normal.”


Pese a que el día de la inspección los peritos de la PGR no pudieron revelar su identidad ante la prensa y decidieron guardar silencio sobre su presencia en la PGJ, ayer el delegado de la dependencia federal, Rolando López Villaseñor confirmó la versión revelada por este diario, en el sentido de que el operativo está relacionado con el escándalo del gobernador Marín.


No obstante, López Villaseñor aclaró que la delegación de la PGR en Puebla no participó en el cateo, por lo que no recuerda los nombres de los encargados de la inspección, ni los resultados del operativo: “los agentes son de la subprocuraduría de Derechos Humanos y Atención a Víctimas. El trabajo que realizaron se relaciona con el caso de la periodista Lydia Cacho. No se cuantos fueron, sólo se que vinieron de allí pero no nos correspondió a nosotros hacer esa diligencia”, señaló el funcionario federal:


—¿Sabe en qué consistió esta diligencia? —se le preguntó a López.


—Desconozco que tipo de diligencia hayan realizado. No participamos en ella, sin embargo, este tipo de investigaciones tienen que ver con la integración de alguna averiguación.

 

Yo sólo se que no se nada


Pese a haber estado presente al momento de las investigaciones de los peritos e incluso haber sostenido una entrevista con los agentes de la PGR, Hugo Isaac Arzola dijo desconocer de la investigación realizada por la dependencia federal en las oficinas de la PGJ:
—¿Qué resultados se tuvieron de esta revisión? —Se le preguntó a Arzola.
—Del cateo no tengo conocimiento habría que preguntarle a quien tiene conocimiento de esto, yo estuve trabajando de manera normal.
—Entonces, ¿a qué venían y cuál era la procedencia de los peritos que tomaron, fotografías, video y apuntes en las oficinas de la PGJ?
—No se a que venían, no tengo la menor idea del por qué estaban ahí.
—Pero incluso usted se entrevistó con ellos en su oficina.
—No tuve ninguna entrevista con esas personas. Esto lo recibió la señora procuradora y ella tiene conocimiento de algún asunto, seguramente.
Peritos de la PGR realizaron el viernes pasado una inspección a las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia como parte de las pesquisas relacionadas con el  escándalo Marín-Cacho. Desde las 10 de la mañana y hasta las 3:30 de la tarde, más de 20 elementos realizaron una revisión minuciosa de las oficinas centrales de la PGJ y se entrevistaron con la procuradora Blanca Laura Villeda Martínez y con el director de la Policía Judicial, Hugo Isaac Arzola.
Vestidos de traje, diversos elementos de seguridad —algunos de estos armados— se ubicaron en todo el edificio resguardando a sus autoridades y los vehículos que los transportaban. Aunque los peritos sólo portaban gafetes de “visita” otorgados a su entrada a las instalaciones de la PGJ, fuentes de la dependencia revelaron a Cambio la procedencia de los elementos y la razón de su visita.
Durante un lapso de tres horas tomaron fotografías, video y apuntes de todos los detalles que encontraron a su paso por las oficinas de los titulares de la PGJ y PJ, las de los subprocuradores, así como de la novena comandancia de la Policía Judicial.
Por su parte, la procuradora Villeda mostró sus dotes de atenta anfitriona al acompañar a los elementos durante todo el recorrido, ofreciéndoles todas las facilidades. Incluso se despidió de ellos con un cordial abrazo. No obstante, el trato de parte de la procuradora para los reporteros de este diario no fue similar a los agentes en cuestión: “Me permiten, por favor”, dijo en tono molesto a los reporteros mientras despedía a las autoridades federales. 
Al finalizar su labor y después de entrevistarse en privado con Villeda, los elementos de la PGR se negaron a dar datos sobre la inspección asegurando que sus superiores “no les permiten dar información de ningún tipo”. En tanto Hugo Isaac Arzola, director de la PJ, se negó a confirmar si la presencia de los peritos correspondió a una revisión sobre el caso Cacho.

 


El gobierno hace mutis
Tras la confirmación de López Villaseñor el Gobierno del estado guardó silencio sobre el operativo de inspección y la versión oficial es que la administración marinista no tuvo conocimiento del cateo. Javier López Zavala, secretario de Gobernación se mostró sorprendido de la noticia respecto de la presencia de elementos de la PGR en la Procuraduría General de Justicia: “¿A dónde vinieron perdón? No, no, sabía no tenía conocimiento. El gobierno del estado no tuvo conocimiento de la investigación”, aseguró López Zavala al ser cuestionado sobre los hechos. (EN)

 

 


 
 
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