Se apunta Juárez para dirigir la CAIP


Selene Ríos Andraca

 

Mientras los comisionados Samuel Rangel Rodríguez y Josefina Buxadé Castelán advierten una crisis interna en la Comisión de Acceso a la Información Pública (CAIP), Antonio Juárez Acevedo admite que buscará la presidencia del organismo, con lo que invalida el acuerdo establecido entre comisionados para que cada uno de ellos presida la CAIP en sus últimos dos años de gestión.


Entrevistado al término de la ceremonia en la que rindió protesta ante el Congreso local como el nuevo comisionado, Samuel Rangel se descartó para asumir la presidencia de la CAIP, pero se negó a decir si apoyará a Josefina Buxadé o a Antonio Juárez.


A decir de Buxadé, cuando fue electa la primera terna de comisionados, se acordó de manera informal que cada uno de ellos asumiría la presidencia de la CAIP en sus últimos dos años; sin embargo, Antonio Juárez la desmiente y jura que nunca existió tal acuerdo: “Todos los acuerdos son públicos, no hay acuerdo en ese sentido”.


La crisis en la CAIP, dijo Josefina Buxadé y Samuel Rangel, se desató luego de que el ex presidente del órgano colegiado, Roberto Díaz Sáenz, decidiera de manera discrecional despedir a dos empleados acusados de filtrar a los medios de comunicación sus negociaciones con titulares de Finanzas y Obras para bloquear o maquillar información pública solicitada por ciudadanos. Cabe mencionar que la propuesta de despedir a Darío Delgado y Luis Piza —director de Vinculación y asistente personal de Buxadé— fue hecha por Díaz Sáenz, y apoyada por Antonio Juárez. Sólo la comisionada votó contra y dijo en una entrevista para Cambio que no hubo pruebas fehacientes ni argumentos para tomar tal decisión.


Tras admitir que el órgano de transparencia sufre una crisis interna, Buxadé confía en que a la llegada de Rangel, las acciones de la CAIP sean “mas transparentes” que cuando estaba Roberto Díaz: “Creo que ha habido varias cuestiones que a partir de lo personal han dañado la institución. De alguna manera los eventos de las últimas semanas han tensado el clima laboral en la institución. Esperemos que con el cambio de comisionado las cosas sean más claras, que haya mayor transparencia en los procedimientos y en las acciones de la Comisión, y más diálogo, más consenso en las decisiones, y que trabajemos como el órgano colegiado que somos”.

 

Antonio Juárez quiere la presidencia


El comisionado Antonio Juárez dijo en entrevista que la presidencia es una decisión “discrecional” de los miembros de la CAIP, y rechazó que exista un acuerdo informal con el objetivo de que cada comisionado presida el organismo en sus últimos dos años de gestión.


Visiblemente molesto y nervioso, Juárez expresó que todos los acuerdos que toma el pleno de la CAIP son públicos, y que nunca hubo uno informal para que sea Josefina Buxadé la nueva titular del órgano colegiado.


Cuando Cambio le preguntó si quería ser el próximo presidente, respondió, levantando la voz: “Ustedes mismos publicaron eso en tu casa editorial; ustedes lo dieron por hecho hace un par de años (…) Probablemente mi posición no haya cambiado”.


Minutos antes, Antonio Juárez se negaba a responderle a esta reportera, aludiendo que Cambio tenía una cita con él este día.

 

—¿Usted quiere la presidencia y por eso no apoyará a Buxadé?
—Usted tiene cita el lunes.
—¿Y por eso no responderá? ¿Quiere la presidencia?
—Ya lo decidiremos, pero usted tiene cita el lunes.
—Puede dejar de correr, estamos platicando. ¿Quiere la presidencia, sí o no?
—Tengo que respetar la decisión de los comisionados. Se reúne la comisión, sesiona y decidirá.
—¿En lo personal quiere la presidencia?
—Lo decidiré y platicaré con los comisionados.
—Usted ya le dijo al nuevo comisionado que quiere la presidencia. ¿Es correcto o está mintiendo Samuel Rangel?
—Ustedes mismos publicaron eso en tu casa editorial; ustedes lo dieron por hecho hace un par de años.
—No estamos hablando de lo que pasó hace dos años, sino de que si usted en este momento quiere la presidencia…
—Probablemente mi posición no haya cambiado.

 

Por separado, Josefina Buxadé reiteró que había un acuerdo tácito entre comisionados, de acuerdo al tiempo en que fueron electos: “Matemáticamente acordamos que quien fue nombrado por dos años fuera el presidente, que quien estaba nombrado por cuatro lo sucediera, y quien fue nombrado por seis fuera el presidente en sus últimos dos años de gestión. No es un acuerdo explícito porque no se firmó, sino que se dio tácitamente”.


Es preciso recordar que la presidencia del organismo tiene una vigencia de dos años, según el artículo 26 de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública. Por ejemplo, Roberto Díaz fue electo por dos años y por ende fue el presidente; a Buxadé le restan dos años; a Juárez Acevedo cuatro; y al nuevo comisionado seis. En caso de cumplirse el acuerdo cada comisionado puede presidir el organismo en sus últimos dos años.

 

Por último, Samuel Rangel admitió que el acuerdo informal entre comisionados es justo, pero dijo, tendrá que discutirlo en el pleno.

 

 


 
 
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