Fijan topes a salarios oficiales

 

Propone Calderón que ningún funcionario pueda ganar más que el Presidente

 

Ernesto Núñez / Agencia Reforma

 

El Presidente Felipe Calderón revivió ayer una iniciativa de reformas constitucionales que él mismo presentó hace cinco años como diputado para regular las remuneraciones de todos los servidores públicos del País y así evitar abusos.


La propuesta, que fue enviada ayer al Congreso, busca modificar los artículos 73 y 127 de la Constitución con el fin de facultar al Legislativo para fijar los sueldos de los tres Poderes de la Unión, los gobiernos estatales, los ayuntamientos y los organismos autónomos como el IFE y la Comisión Nacional de Derechos Humanos.


Entre los criterios sugeridos por Calderón destaca el que nadie perciba un salario mayor al del titular del Poder Ejecutivo, que actualmente es de 152 mil pesos netos mensuales.


Al presentar su iniciativa en una ceremonia en Los Pinos, el Presidente recordó el compromiso que hizo el primer día de su administración, en el sentido de no pedir más sacrificios a los ciudadanos sin ejecutar acciones que demuestren el compromiso del gobierno con la eficiencia y la transparencia.


"La autoridad está para servir a la sociedad, no para servirse de la sociedad, los recursos públicos no deben ser botín de nadie. Se acabaron los tiempos en los que la meta era enriquecerse a costa del presupuesto", expresó.


"No debemos permitir la discrecionalidad en la asignación e, incluso, en la autoasignación de sueldos, ni tampoco la simulación en los ingresos de los servidores públicos a través de otras denominaciones distintas a la de sueldos", explicó Calderón en su discurso previo a la firma de la iniciativa.


No obstante, en el primer inciso de su propuesta de reforma que envió al Congreso se especifica que "en ningún caso, la remuneración comprenderá los apoyos o beneficios inherentes a la función".


La propuesta de reforma al artículo 73 establece que el Congreso puede crear y suprimir empleos públicos de la Federación, y expedir la ley que establezca las bases para fijar las remuneraciones de los servidores públicos, órganos constitucionales autónomos y cualquier otro órgano o entidad de carácter público.


La reforma al 127 incluye los ocho criterios generales con los que se fijarían los sueldos.


Además de poner como tope máximo el sueldo del Presidente, también se sugiere que ninguno reciba una remuneración mayor a la de su superior jerárquico inmediato.


Para lograr todo lo anterior se pretenden crear órganos colegiados, con servidores públicos y expertos independientes, que estarían encargados de diseñar los tabuladores que regirán en cada dependencia, la cual estará obligada a hacer públicos sus directorios y niveles de sueldo.


Estos tabuladores tomarán en consideración los recursos públicos disponibles, las condiciones de vida de la población, los resultados obtenidos en la gestión y las circunstancias que prevalezcan en el mercado laboral de la localidad de que se trate y del País en general.


"Se trata, también, de tener un conjunto armónico en todo el País en la regulación de los salarios de los servidores, a fin de que no existan las disparidades que hoy se presentan entre una región y otra, entre un orden de Gobierno y otro e, incluso, entre dos municipios aún de la misma entidad federativa", expuso el Presidente.

 

 

 


 
 
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