Asesinan a ganadero en La Ceiba


Dos sicarios le dispararon más de 15 balas


Adán González Quiroz / Corresponsal / Villa Ávila Camacho

 

De varios impactos de bala fue asesinado el ganadero Alejandro Hernández Amador la mañana de este lunes por dos sicarios, quienes luego de cometer el crimen, dentro de una taquería ubicada en la avenida Lázaro Cárdenas, se fugaron con rumbo a la colonia Cerro del Tepeyac.


El ejecutado era hijo del ex presidente municipal de Xicotepec, Marco Antonio Hernández de Vega.  


Alejandro Hernández Amador, de 32 años, originario de Xicotepec y vecino del rancho El Rincón, ubicado en la recta de Zoquiapan del municipio de Jalpan, salió de su finca —a bordo de una camioneta marca Ford tipo Lobo de color vino y gris, modelo 2007, sin placas de circulación— la mañana de este lunes para dejar a sus dos hijos en la escuela Niños Héroes en Villa Ávila Camacho (La Ceiba). Posteriormente, se trasladó a la gasolinera en la salida sur de la población, y antes de partir a su rancho, pasó a una taquería. Fue en ese momento cuando llegaron los sicarios y descargaron sus armas sobre él, por lo que cayó debido a más de una decena de disparos.

 


El dueño del negocio, quien se negó a proporcionar su nombre, y testigo presencial del asesinato de Alejandro Hernández Amador, habló sobre los hechos y dijo que Hernández Amador llegó a su negocio como a la 8:30 horas de la mañana, a bordo de su camioneta que estacionó a un lado del negocio. Después llagaron dos muchachos, de quienes pensó eran clientes, pero al estar frente al ganadero sacaron sus pistolas y le dispararon en varias ocasiones.


El testigo señaló que cuando escuchó las detonaciones, se cubrió detrás de unos cilindros de gas para no ser alcanzado por las balas que rebotaron en el piso, ya que uno de los proyectiles estuvo a punto de herir a su hija en la pierna.


Después de asesinar al ganadero Hernández Amador, los sicarios salieron del negocio, y se dirigieron a El Salto o al Cerro del Tepeyac. Ahí se perdieron, ya que al parecer no traían ningún vehículo, mencionó el testigo. Hay versiones extraoficiales de que Hernández Amador recientemente había ingresado a la Agencia Federal de Investigaciones (AFI).


El cuerpo de Hernández Amador presentaba aproximadamente 15 disparos de calibre 380 y 9 milímetros. Al lugar donde se registró el asesinato arribaron elementos de Policía Auxiliar, Estatal Preventiva, Federal Preventiva, Judicial del Grupo La Ceiba, al mando comandante José Francisco Flores Lezama, Policía Municipal de Jalpan, que se abocaron a la búsqueda de los asesinos por carretera, bosques, caminos vecinales y colonias de la población de Villa Ávila Camacho. Todo resultó infructuoso, sólo se dio a conocer que uno de los sicarios iba vestido con una chamarra azul verde y pantalón del mismo color, además llevaba una gorra roja; el otro vestía completamente de azul, con gorra beige, de entre 25 y 30 años de edad, y de 1.65 de estatura.


El cuerpo fue trasladado al anfiteatro municipal de Xicotepec, donde le realizaron la necropsia, y posteriormente fue entregado a sus familiares, y el  crimen fue asentado en la Averiguación Previa 7/2007/XICO, por el delito de homicidio.


Cabe señalar que el secretario de Gobernación del Estado, Javier López Zavala, y la procuradora de justicia Blanca Laura Villeda giraron instrucciones para que el crimen no quede impune y se encuentre a los asesinos. El crimen del ganadero Hernández Amador consternó a la población ganadera de la región y a la ciudadanía, ya que su familia es conocida en esa parte del estado de Puebla, su abuelo paterno fue el general Lindoro Hernández y su tío abuelo Alfonso de Vega Esquitín, recién fallecido.

 

 

 

 

 


 
 
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