Se congratula Huesca por acuerdo magisterial


Olivia López Pescador

 

El arzobispo Rosendo Huesca y Pacheco se congratuló porque la Sección 51 del SNTE y la SEP hayan logrado un acuerdo para el pago del bono extraordinario y así evitar alguna situación similar a la de Oaxaca. Simultáneamente a su conferencia de prensa, Darío Carmona, titular de la SEP, y Gustavo Espinosa, líder de la Sección 51 del SNTE, anunciaban las condiciones del acuerdo para el pago del bono extraordinario. Monseñor exclamó al conocer la noticia de la conciliación que le da gusto que las negociaciones hayan llegado a un buen término, por lo que felicita a los maestros y a las autoridades por el arreglo fraterno.


Al preguntarle si temía que el asunto llegara a las condiciones de Oaxaca, respondió que aunque es su tierra, le gusta oír su nombre, pero jamás en estos términos o en esa situación.


Huesca indicó que los síntomas de que nuestro país es pobre son los bajos sueldos de los maestros rurales. “Tendríamos que preguntarnos cuánto deberían de ganar, también hay que preguntarnos cuánto se les puede pagar, porque un presupuesto de egresos conlleva un presupuesto de ingresos”. No obstante, reconoció que es justo que los profesores reciban una compensación.


Luego de que en Saltillo, Coahuila se consumó el primer matrimonio homosexual en México, mediante la figura de “Pacto Civil de Solidaridad”; Huesca lamentó esta situación, porque el hecho manda un mensaje que desvirtúa o disminuye la importancia, el sentido y el valor de la familia.


“Pero no estoy en contra de que se atiendan los derechos de todas las personas, pero pienso que nuestras leyes, ya de por si los tienen protegidos”, agregó, “Tengo mucho respeto por todas las personas, el Papa nos dijo que hay que respetar a la persona humana, por ser persona, pero no porque piense como tú, o ser tu paisano. Pero lamento que con estas uniones, quizá queriéndolo algunos, lastiman a la familia, y quizá sin quererlo, otros lastiman el valor, el sentido sociológico y antropológico de la familia”.


En su conferencia de prensa recordó que hoy 5 de febrero celebramos la memoria de San Felipe de Jesús, primer mártir mexicano proclamado santo, quien nació en 1572 en la ciudad de México. Era un personaje inquieto y travieso, su niñera, mirando una higuera seca que estaba en el jardín, decía: “Antes la higuera reverdecerá, que Felinillo ser santo”. Sin embargo, el joven supo corresponder a la gracia de Dios y fue capaz de alcanzar la santidad.


Ingresó al noviciado de los franciscanos dieguinos en el Convento de Santa Bárbara en Puebla, pero abandonó el convento y decidió probar suerte en las Islas Filipinas, donde luego de una vida desordenada decidió volverse acercar a Dios e ingresó a la orden Franciscana de Manila. Cuando se iba a ordenar sacerdote, sus superiores decidieron enviarlo a México, pero a causa de dos tifones quedó varado en Japón, a donde había llegado el cristianismo en 1549, gracias a la labor misionera de San Francisco Javier. San Felipe no se desanimó por el incidente vivido, por lo que se puso a proclamar y testimoniar el Evangelio hasta que las autoridades, temiendo que a través de la religión las potencias extranjeras llegaran a dominar al Japón, arrestaron a San Felipe junto con sus compañeros y los crucificaron.


Felipe de Jesús y sus compañeros mártires fueron beatificados en 1627 y canonizados en 1862. Su madre Antonia tuvo la satisfacción de ver en vida a su hijo en los altares. San Felipe de Jesús ha sido proclamado segundo patrono de México y patrono de la juventud mexicana.  


Por último, cabe comentar que este fin de semana se llevó a cabo el Congreso Nacional Lasallista, donde acudieron 300 delegados, quienes abordaron temas como la acción empresarial en el desarrollo integral de la comunidad, la aplicación del excedente financiero como instrumento que favorece la educación, la responsabilidad de los medios de comunicación como instrumento de formación de la conciencia pública, entre otros.

 


 
 
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