Agradece Margarita apoyo de su familia


¡Rifle, cañón y escopeta…. A Marín, se le respeta!...Y todos aplaudieron


Karla Espinoza

 

Entre porras y aplausos se llevó a cabo el segundo informe de Margarita García de Marín. presidenta del sistema DIF estatal. En un evento en el que hasta su peinadora fue invitada, la esposa del gobernador expuso los resultados de su trabajo.
La cita fue a las diez y media de la mañana, y el lugar en Casa de los Ángeles, por la salida federal a Atlixco.  Pese a que el equipo de logística nunca consideró que serían muchas mujeres de tacón las que irían, y que los estacionamientos los pusieron aproximadamente 300 metros del lugar, el evento fue un éxito. Sí, un éxito para ellos. Caminé 600 metros con vestido y tacón, bajo el sol y el polvo.
Pero el punto es que, a pesar de los inconvenientes, cualquier mujer se podría sentir tranquila con todo el equipo de seguridad y vialidad del estado. Siempre, Jesús Morales Rodríguez, director de Vialidad del estado, al pendiente. La entrada al lugar tenía más de 80 metros de largo, y sin alfombra roja que guiara a toda la crema y nata marinista del estado.
¡Qué gusto les da saludarse a todos!, con aquella sonrisa amplia y contando los chismes de la mañana. “¿Ya supiste de la amenaza de muerte a Mario Alberto Mejía? Sí, el de Cambio”.
Y así platicaban y se abrazaban. Se ponían de acuerdo para asistir a la comida de festejo en Casa Puebla en la tarde.
Después de que el del sonido mandó a todos a sentarse, la familia real llegó. Cruzó y saludó a los que quedaban a la orilla del pasillo central, sí, ese de alfombra por donde desfilaban las celebridades políticas poblanas. Flores, besos y abrazos recibía la señora Margarita. Pero su cara de nervios la delataba.
Un fuerte aplauso intentó animarla cuando se paró frente a ese “gentío” para hablar de sus resultados. El nervio seguía y tenía una sonrisa retorcida. Estaba titubeante y con voz temblorosa.
Y así comenzó su discurso, ajena al telepronter, no como su marido. Leyó cada una de las páginas de su informe. A momentos se relajaba y su voz y temple mejoraba, a otros el nervio la delataba.
“¡Claro!, Margarita García de Marín, ese es tu trabajo. ¡Te mereces un fuerte aplauso!”, la interrumpió una señora.
Ella sonrió y agradeció. Se relajó y la gente aplaudió.
Y mientras ella daba sus resultados, reiteradamente esta mujer interrumpió con sus porras a doña Margarita. Al final, ya la gente la calló con un ¡ssshhh!
Mientras que la presidenta del DIF estatal agradecía a sus amigas del voluntariado, a los empresarios, a las esposas de los 217 presidentes municipales de Puebla, a la gente, y a los medios de comunicación, no podía dejar de agradecer a su familia. Conmovió. Y la voz se le quebró.
“A mis hijos, por su compresión y amor. Son el motivo de mi vida. Y a pesar de que son jóvenes, tienen esa madurez y sensibilidad”, dijo la mamá de Mario, Fernando, Carlos y Luis Marín Torres.
Mientras que a su esposo, todo el apoyo. Le agradeció el poder desarrollar esa tarea de atención a la gente: “Gracias por ti, don de gente, por tu sensibilidad, por tu amor y tu cariño que me permiten hacer esta noble labor”
“¡Gracias Mario!”, y terminó.
Siguió la contestación de su marido. Sí, del gobernador del estado de Puebla, quien reafirmó las palabras de su mujer a la que muy respetuosamente agradeció su trabajo al frente del DIF estatal. A él también lo interrumpieron. Sí, la misma señora que echaba porras a doña Margarita.
“¡ Rifle, cañón y escopeta. Rifle, cañón y escopeta…. A Marín, se le respeta!”, gritó.
Y todos aplaudieron. Él sonrió aliviado y agradeció.
Al final, después de la inauguración del área de psiquiatría de la Casa de Ángeles para atención a los niños con problemas mentales, se dio la salutación. No es necesario decir quién fue o quién no. Estuvo presente la crema y nata del marinismo poblano, y uno que otro que por compromiso tuvo que ir.

 


 
 
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