“Como amiga soy buena, pero como enemiga soy mejor”


Norma Sánchez Valencia habla de las envidias, calumnias y resentimientos en la política


Karla Espinoza

 

Una mujer polémica en el Congreso. María Norma Sánchez Valencia no se deja de nadie. “Como amiga soy muy buena, pero como amiga soy peor” ¿alguna duda?. A base de calumnias, difamaciones, envidias y resentimientos  en su contra ha conocido lo que es la “mala leche” en el H. Congreso del Estado. Sin embargo, detrás de ésta aguerrida mujer, existe la Norma sensible, la que le gusta servir, la mezzosoprano que imitaba de joven a Lupita D’alessio y a Amanda Miguel.

 

Karla Espinoza (KE): ¿Quién es Norma Sánchez en la política poblana?
Norma Sánchez (NS): Soy una persona que a pesar de 20 años en esto, apenas comienzo a conocer la política de Grandes Ligas. Soy una mujer que tengo todo el deseo de salir adelanto en todo lo que me propongo, no me gusta sobresalir pisoteando a los demás. Creo que hayq ie r haciendo escalafón en esta vida. Pero como política poblana puedo presumir de tener una trayectoria transparente en la que no hay cuestiones de corruptela como tampoco — y lo voy a sustentar siempre— que se tengan que se tengan que dar prevendas o concesiones personales para llegar a una meta.
KE: Hablas de pisotear gente ¿A ti te han pisoteado o has sentido que no te dejan avanzar ?
NS: Durante muchos años siempre me pareció muy molesto que consideraran la política como una manera muy lamentable de vivir. A mi me gusta el servicio público. Creo en el. A un año de terminar la legislatura he aprendido lo que en muchos años y eso habla de envidias, resentimientos, complejos, golpes bajos. Aprendí lo que dice la gente que “la política es comer mierda sin hacer gestos” y yo me sostengo en claro que la hueles, pero no la como. Yo no la he comido y no puedo decir que la política es una mierda.
KE: ¿Fuiste una niña que lo tuvo todo?
NS: A los que me conocen de toda la vida, saben donde he vivido. Que sin ser “niña bien” fue de clase media-alta y tuve la oportunidad de tomar clases de piano, canto, baile y eso te abre otro panorama cultural. De manera particular también tuve la oportunidad de estudiar inglés y francés.
KE: ¿Admiras a alguien?
NS: A Héctor Jiménez Meneses lo considero mi impulsor de mi carrera política. Hay una admiración y un cariño profundo.
KE: ¿Qué le aprendiste?
NS: Un respeto por la institucionalidad, un respeto, pero mira, una disciplina. Siempre me dijo que tenía un carácter muy rebelde, pero me fue encaminando.
KE: ¿Eres priista por él?
NS: Yo soy priista por Héctor Jiménez Meneses. Fíjate cómo es la vida. Yo ya había trabajado haciendo servicio social en Izúcar de Matamoros en la CNC, que ni sabia que pertenecía al partido. Y ahí lo conozco y además de ser padrino de mi primer marido me doy cuenta que como abogado es muy bueno.
KE: ¿Cuál es tu estilo como política?
NS: Poco ortodoxa. No soy muy respetuosa de las reglas. Héctor Jiménez se sentiría frustrado por que no tengo ese aprendizaje. Tuve una educación muy ecléctica, y tenía una visión muy distinta de las cosas. cuando quiero mostrar el lado más sensible lo puedo hacer a convivir con las personas que tienen necesidades canijas. Pero ha habido otras ocasiones en el que el ambiente se vuelve elitista y puedo ser la más frívola de las personas. Soy una política ecléctica.
KE: ¿Víctima o villana?
NS: Conforme se necesite. No, víctima no me gusta. Me pegan y yo no pongo la otra mejilla. Sobre todo, es mas, puedo equivocarme, y lo reconozco cuando la riego.  Pero no me dejo de nadie. Si yo tengo la razón, con la pena, trato de imponerla, pero sin lastimar a las personas. No me gusta lastimar, por que no me gusta que me lastimen.
KE: ¿Hay realmente unidad priista en el congreso?
NS: Hubo un momento en el que se descabrajó. Hay falta de compromiso de algunos compañeros.
KE: ¿Institucionalidad?
NS: Si. La lealtad puede estar pero es una lealtad entendida subjetivamente, pero la institucionalidad puede hacer frentes comunes y se puede romper cuando en lugar de fortalecer ese equipo ves la formad edarle golpes bajos. Y es terrible ver que la única forma que tienes de sobrevivir es igual, te vas defendiendo. A base de ataques. (…) La gente que no hatenido convicciones se cambia de camiseta muy fácil. El caso de Hector Alonso que ayer se moría por el gobernador y después de que se acabó a Moreno Valle hoy dice que es su amigo personal, y si mostraba actitud de desprecio hacia el convergente, ahora es su hermano casi.
KE: ¿Consideras tu a Rafael Moreno Valle traidor?
NS: No. Lo que creo de Rafael  y siempre lo he comentado es que tuvo que asumir la responsabilidad del grupo que él había formado. No me gustó que se fuera al PAN, yo creo que pudo él haber sido un elemento importante para el partido, él ya tomó su rumbo, parece que le fue bien, y ahí que se mantenga. Ya sabrá Acción Nacional si lo sigue cobijando o no. En lo personal, es un buen amigo, es una persona bien nacida. Políticamente su decisión siempre obedece mas a los intereses de grupo en el que él está y liderea. Es como cuando cambias de religión, eso no te quita ser buena persona, y eso no le quita que lo respete y le reconozca su calidad moral.
KE: ¿Hay cosas de PRI que no te gustan, que te hayan decepcionado?
NS: Yo creo que hay una actitud distinta. El año pasado, claro que fue decepcionante en muchas cosas. La falta de respeto a la militancia, a lo que la base requiere.
KE: ¿Podría describirte como una mujer intensa?
NS: Congruente. Por que hablo, digo y actúo como pienso.
KE: ¿Explosiva?
NS: Si. Pero he aprendido a mesurarme. Me ido templando. Además cambias la visión y he aprendido muchas cosas.Ubicas quien tiene el poder y quien cree que tiene el poder. Aprendes  a reconocer al lider y al que es dirigente nada mas.
KE: ¿y tú donde estás?
NS: YO soy solamente una crítica del partido y de la vida política. No puedo hablar de liderazgo por que no tengo un grupo de gente siguiéndome. Pero si puedo decir que a lo mejor soy a lo mejor un líder de opinión en ese grupo, emito comentarios y lo hago frontal, de frente y emito las consecuencias de mis actos.
KE: ¿Valiente?
NS: Si, si lo soy.
KE: ¿Y a qué crees que le tengan miedo los demás?
NS: En relación a Norma es que soy contestataria, poco ortodoxa, no soy claridosa, soy muy clara. Pero a lo mejor les molesta la forma en la que me defiendo. Decimos que hay que fomentar la cultura de la denuncia, pero cuando tu eres el afectado y te quedas callado no le veo la congruencia. Yo tengo una denuncia interpuesta como diputada contra unas personas que atentaron contra mi dignidad personal y que impactaron en el ámbito laboral el año pasado. Y ahí está, lo voy a seguir manejando, no mas tengo que esperar a que termine mi periodo por que involucra gente que esta en el ámbito legislativo y administrativo en este momento. Y no estoy tan protegida por las autoridades. Lejos que se vea como un acto de una ciudadana indignada, se vería como un acto de prepotencia para medir fuerzas. Pero si denuncio y cumplo.
KE: ¿Has ganado enemigos?
NS: Si, bastantes.
KE: ¿Cómo reacciones, cómo te cuidas, te proteges?
NS: De enemigos, enemigos, creo que tengo muy pocos, pero muy buenos enemigos.
KE: ¿Y cómo es un buen enemigo?
NS: Alguien que invariablemente te va estar azuzando para que saques tu mejor carta de defensa. Puedo tener opositores, críticos que en su momento hay. Enemigos en el congreso no los veo, ni en la oposición, y en mi bancada, no son enemigos, son grillos, donde la envidia, el resentimiento les pesa. Pero un enemigo de peso no lo tengo ni siquiera en el estado, está en el DF y le tengo miedo. Le tengo miedo por que yo se que el día que se confronte conmigo — es un hombre por cierto, que está en el poder, muy cercano a los afectos del presidente— tuvimos un altercado hace muchos años y a él le costó políticamente y se que me tiene visualizada. Ha habido embates que he podido sortear, me llevo bien con él, pero el día que él quiera me puede destruir. Yo creo que yo también soy buena enemiga por que hasta ahorita le he sorteado, y el ha podido también. No hay enemigo pequeño lo aprendí muy bien, por que yo era muy pequeña y lo dañé mucho. Pero nos vemos y nos respetamos. Un enemigo respeta. Como amiga soy muy buena, pero como enemiga soy mejor.
KE: Te has visto envuelta en calumnias ¿cómo lo has manejado?
NS: Tiene mucho que ver con la envidia. Cuando ven que eres una mujer exitosa que siempre está de buen humor como que les incomoda y no pueden entender que puedas destacar. Yo creo que todo tenemos capacidades y facultades para llamar la atención, no mas que unos las han aprovechado más. (…)  Yo creo mucho en mi instinto, en mi sexto sentido, en la intuición y hasta ahora no me he equivocado y asumo todas y cada una de las palabras que digo. Si me preguntan te arrepientes de algo que haya dicho, nunca me arrepiento.
KE: ¿Ni de alguna ofensa?
NS: Evito ofender. SI me defiendo, que es distinto. En esta legislatura aprendí lo que es la “mala leche”, la gente “malnacida” que  yo llamo, es agente que no se tienta el corazón para herirte donde te duele, y a mi donde me duele son mis hijas. El que a mi me toquen a mis hijas me prende de una forma… no me conocen, ni yo me conozco.
KE: ¿sientes que le debes algo a alguien?
NS: Yo soy como Santo Tomas, si no veo no creo. Yo veo a Sebastián de Aparicio y creo en él, el que está en San Francisco. Es beato, pero para mi es un santo. El salvó la vida de mi hermano, siempre le he pedido, y lo que crea que es bien para mi. Y políticamente, especialmente a Mario Marín, y me dicen que por que soy diputada no lo debo de decir…
KE: Pero es lealtad y gratitud
NS: Absolutamente. Conozco muy bien lo que es la institucionalidad, la lealtad, la gratitud y el reconocimiento y no se me olvidan ninguno de ellos. Creo que tener presente eso te hace bien nacido.
KE: ¿Y a ti crees que te deben algo?
NS: Todavía no. Yo alguna vez comenté que el PRI le debe mucho, el PRI y mucha gente. creo que para llegar a ese grado debiste de haber corrido ya kilómetros. Yo todavía esoty en debo, no se que va pasar al término de la legislatura, hay que ver el saldo. Pero te puedo decir que mi único capital político real es congruente y cumplir cabalmente con lo que me comprometo. Y mi compromiso es cumplir con el partido, la legislatura y mi distrito.
KE: ¿Cómo es Norma la mujer?
NS: ¡Ay! Intensa. Pero con el paso de los años te mesuras y no te tiras a la pasión como cuando estabas más joven. Tengo 42 y me ha tocado vivir muchas cosas, te digo, tuve dos matrimonios, en uno hubo divorcio en otro viudez, te encuentras en muchas situaciones sola, en otras compartes momentos con alguien que te da estabilidad. Tuve una pareja que me dio mucha estabilidad por años, y que ya no está conmigo pero le deseo lo mejor. pero como mujer me siento muy tranquila en función de mamá, respiro el aire que respiran mis hijas, y las amo profundamente. He sido sobreprotectora, me cuesta darles su espacio, pero se los doy.
KE: ¿Eres rencorosa?
NS: No. No me acuerdo de las ofensas. A lo mejor soy más canija que el hambre, por que un día se que esa persona que tanto daño me hizo me va necesitar, y le voy a dar la vida, y la voy a ayudar tanto que no va encontrar la forma de disculparse, no le va alcanzar la vida.
KE: Cachetadas con guante blanco se disfrutan muchísimo, a mi me encantan.
NS: Dar cachetadas con guante blanco es un deporte que yo hago y puedo decir que lo hago casi con excelsitud. (…) En el caso de Nancy De la Sierra, yo lo que no perdono es un golpe artero, que no tenían por qué pegarme, y ella se equivocó conmigo, ella sabe el daño que causó, lo que me lastimó y hasta donde llegó.  
KE: Mencionaste hace rato de tus dotes artísticos ¿clases de ballet, canto y piano?
NS: Ballet, iba yo entrar al INBA a los nueve años y por una lesión en la columna ya no pude. Una lesión hereditaria y por sus normas tan estrictas no pude.
KE: ¿Pudiste ser bailarina  profesional?
NS: Si, y no pude. Igual concertista. Estudié 14 años piano, y bueno, pude dar conciertos de cámara. A mi no me gustaba el piano, soy más técnica no tanto de emoción, y como fue una imposición desde muy niña lo odié.
KE: Pareces la típica niña presionada, frustrada que los papás se realizan con ella, y por eso te metieron a clases de ballet, canto y piano.
NS: Fui una realización de mi mamá, por que ella moría por aprender todo eso.
KE: ¿Y si hubieras tenido libertad qué hubieras sido?
NS: Cantar. Inclusive mis amigos se deben de acordar, que desde chica era “Marian”, de Maria Norma, y a mi me fascinaba cantar. De hecho en la UPAEP debe de haber un disco que grabamos, era como “Valores juveniles de la UPAEP” y compuse una canción y con un grupo subimos a cantarla. Yo hice letra y música y un amigo los arreglos.
KE: ¿Y era canción de qué, de amor, de protesta, desamor?
NS: Fíjate, desde joven ya traía un estilo de lucha y de reivindicarte con la vida. Aguerrida. Y me gustaría encontrar ese disco, no más de puro afán de escucharme. Fíjate que mi tesitura es de mezzosoprano o soprano y me invitaron a una gira en el coro normalista cuando estudié en el Conservatorio de Puebla, pero como estaba muy chica no me dejaron. Y en la universidad cantaba como Lupita D’Alessio y Amanda Miguel.
KE: ¿Qué marcó ese cambio en tu vida de la niña sumisa, obediente bien portada, a la rebelde de hoy?
NS: Yo creo que cuando enviudo y me tengo que hacer cargo de mis hijas. Cuando tuve que asumir una responsabilidad. Y cuando tuve que terminar la relación con una amiga que me sobreprotegió, y cuando empieza a ver mi crecimiento profesional y político, le entra un celo y entonces se rompe esa amistad, y yo lo lamenté mucho. Yo espero que le haya ido bien en la vida. Fíjate que con lo aguerrida que soy, no soy busca broncas, ni pendenciera. No más cuando voy manejando.
KE: ¿Se va a acabar esta legislatura y como crees que serás recordada?
NS: Como broncuda.
KE: Pero te van a recordad. ¿Cuántos grises no hay?
NS: De eso estoy segura.  No soy un punto gris, hace muchos años que lo tengo claro, en la vida no puedes ser un punto gris, no puedes ser el “pendejo de referencia”, nunca. Mas vale ser  una “Hija de su…” que pendeja de referencia. Va haber gente que me recuerde como una mujer de pantalones y me encanta eso. Hay gente que me dice, y no de ahorita, “Dejame darte un abrazo de ladito por que tienes unos huev…”
KE: Para terminar, ¿cómo o que no es Norma?
NS: No soy traidora, no soy desleal, no soy gris, no soy víctima, y mi carrera nunca será de acostones.
KE: ¿Qué te falta para realizarte?

NS: Sería feliz si me caso con un escritor

 


 
 
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