Presume Marín a sus aliados


Durante la inauguración del arco poniente del Periférico


Efraín Núñez Calderón

 

Durante la inauguración del arco poniente del Periférico, el marinismo mandó un mensaje político de unidad al que se sumaron el panista Omar Coyopol Solís, presidente municipal de San Andrés Cholula, y Enrique Agüera Ibáñez, rector de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP). Este último fue favorecido con las porras que la militancia priista suele ofrecer al gobernador Mario Marín Torres, e incluso se sentó en el presídium en medio de Juan José Bretón Ávalos y Martín Fuentes, como si fuera un miembro más del gabinete.
Coyópol, por su parte, aseguró que Marín gobierna para todos los poblanos sin distinción de partidos o de “ideologías políticas”. Interrumpió en diversas ocasiones su discurso para dejar escuchar las porras a favor del mandatario poblano: “caray, gobernador todas las porras son para usted”, dijo el edil panista a quien es cada vez más usual verlo en los actos del Gobierno estatal.
La inauguración se volvió un show, un acto al puro estilo priista donde hubo de todo: acarreados que arribaron al templete en autobuses y minubuses; seccionales del partido en medio de mujeres gordas, sudorosas y gritonas; dirigentes de la Central de Abastos; un desfile de bandas de guerra, así como de elementos de la Policía y Tránsito estatal, similar a la celebración del 5 de Mayo; un globo dirigible con el logotipo del Gobierno del estado, y no faltaron los juegos pirotécnicos. Hubo quienes se sintieron en medio de una fiesta patronal.
En medio de la polémica por el costo del último viaje del gobernador a Alemania, el despilfarro de recursos públicos fue evidente el sábado por la noche. Como si fueran los integrantes de un equipo deportivo ganador, los marinistas arribaron al templete trepados en un turibús.
Por un momento zavalistas y los seguidores de “Bob el Constructor” olvidaron sus diferencias. Sólo faltaba verlos bajarlos unidos de la mano. Julieta Marín también ocupó un lugar en el presídium, detrás de los “aliados del Gobierno” y convergentes José Juan Espinosa y Héctor Alonso Granados.
Vinieron los discursos a modo. Omar Coyopol reconoció el “ambicioso” programa de obras de Mario Marín, dejó que los priistas aplaudieran y vitorearan al gobernador. Y más, para el panista, el marinismo trabaja sin importar partidos, ni ideologías políticas.
Después, quien quiso ser diputado federal por Cholula, y actual presidente municipal de San Pedro, Juan Pablo Jiménez Concha, agradeció a Marín por su “incondicional apoyo” a los presidentes municipales. Sin dar más razones del porqué de su argumento, aseguró que el arco poniente del Periférico es una muestra “del respeto a la autonomía municipal” que hay en el Gobierno estatal.
Un colega gritó ya viene “Bob el Constructor” quien se jactó de la realización de la obra con presupuesto completamente estatal. Presumió el alumbrado que proporcionarán 160 lámparas y los empleos temporales creados para la terminación del tramo.
Mientras esto sucedía, un globo dirigible con el logotipo del Gobierno del estado daba vueltas al templete. Marín reafirmó en mensaje que quería dar, y se pronunció por gobernar para todos los poblanos sin distingos partidistas. En medio de aplausos y gritos desquiciantes de sus seguidores de partido, anunció que está por terminarse el arco oriente la remodelación de todo el periférico.

Al término, las luces artificiales iluminaron la noche, Marín y sus incondicionales abordaron su turibús, desde la parte posterior observaron los pormenores de la obra al hacer un recorrido, sólo faltaba que saludaran a la gente de las inmediaciones. Pero la zona estaba desolada y fría, ni una sola alma siquiera se asomó para ver el paso del contingente.

 

 

 

 

 

 


 
 
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