“Fui muy callejero”: César Sotomayor


De joven le decían “El chícharo”; siempre fue el líder de la banda


Karla Espinoza

 

César Sotomayor Sánchez, regidor priista del Ayuntamiento de Puebla, a sus 37 años es de los escasos políticos que ha participado en los tres niveles de Gobierno del país y como dirigente del PRI municipal en el 2003.
Como dirigente municipal de su partido hizo que el dirigente nacional (en aquel tiempo Roberto Madrazo) asistiera a la inauguración de las oficinas del partido en la casona de la 5 poniente, junto al Congreso del Estado. César se dio a la tarea de hacer cabildeo con los grupos que se encontraban dentro, para que ahí fuera la sede municipal del PRI.
Abogado, político y empresario, a eso se dedica César Sotomayor, y además resalta que vive rodeado de mujeres: sus tres hijas, su esposa, su mamá, sus hermanas y sus sobrinas, quienes lo cuidan y lo celan mucho.

Karla Espinoza (KE): ¿Por qué quisiste ser abogado?
César Sotomayor (CS): Más que todo por la influencia de mi papá, quien también lo era.
KE: ¿Y tu entrada en la política?
CS: Es que soy muy inquieto. Fíjate que desde niño he participado en cuestiones políticas de la escuela. Siempre, desde que salí de la carrera en 1993 y me fui a trabajar en el área jurídica del DIF nacional con Salinas de Gortari, cuando era presidente.
KE: ¿Cuál fue la satisfacción más grande que te dejó el PRI municipal?
CS: Varias, pero la más importante fue la oportunidad de conocer a los militantes y simpatizantes de carne y hueso, y la forma como defienden sus ideas. Que son de las que deberíamos de aprender todos nosotros.
KE: ¿Como priista, qué opinas de la división actual del PRI?
CS: Creo que no hay tal. ¿División de qué, entre quiénes?
KE: Pues se habla de una división de los mismos priistas, subgrupos.
CS: No hay tal. En el PRI siempre ha existido eso. Hacer política es eso. La política la formamos seres humanos, quienes sufrimos cambios, sentimientos, de nuestra forma de pensar, inclusive de actuar. Las rivalidades siempre han existido, en todos los tiempos y en todos los partidos. A veces son más notorias, o a veces no se han dado.
KE: ¿Ésa es tu percepción de la política?
CS: No. Si te quieres dedicar a la política de manera natural tienes que sumar o multiplicar. Punto. La palabra restar o dividir no existe. Hay una máxima: en la vida vas a necesitar de todos, hasta del que te va a cortar la cabeza, para que te la corte rápido. En la vida necesitas de todo mundo, hasta de quien menos te imaginas. Esto es como la rueda de la fortuna, un día estás arriba, otro abajo. He estado en los tres niveles de Gobierno, y si los tomas con pasión es fascinante.
KE: ¿Cuántos años tienes de carrera política?
CS: Ya varios en la administración, y en la militancia desde el 2003.
KE: ¿Y quieres ser diputado?
CS: Sí, claro. Las cosas se dan de manera natural.
KE: ¿Y te ha llegado todo solito?
CS: No, lo he buscado, pero con prudencia.
KE: Te veo muy relajado.
CS: Es que soy muy relajado.
KE: ¿Qué te faltó de niño?
CS: La verdad es que fui un niño muy feliz. Tuve mucho amor, muchos amigos. Toda mi vida he tenido muchos amigos, disfruté los espacios, los lugares, todo.
KE: ¿Cómo eras?
CS: `Uta, callejerísimo. En mi casa, de plano, colgaron una llave en la puerta para que ya no tocara, fíjate, de lo vago que era. Vagazo.
KE: ¿Pero eras malilla?
CS: No, para nada. Siempre teníamos un barril de pelotas y nos la pasábamos jugando. Era una banda muy padre ¿te digo los apodos?
KE: ¡Sí!
CS: “El roñas”, “El Gogo”, “El cale”, “El Safín”, “El Zafado”, “El Chícharo”, “El Gus”, “El Doche”, “El Papas”, “El Ale”, “El Polo”, “el Bebé”. Éramos una bandota.
KE: ¿Y tú quién eras?
CS: Yo era “El Chícharo”
KE: ¿Eras gordito y chaparrito?
CS: (Risas). Siempre he sido altillo. Y desde chiquillo, vivillo.
KE: ¿Y te dicen así todavía?
CS: No, ya no. Luego, a los 13 años nos cambiamos de casa e hice otra bola de amigos.
KE: ¿Eras el líder?
CS: Afortunadamente sí, porque nunca hicimos nada malo. Nuestra mayor diversión era jugar, hacer casas de espanto, y jugar.
KE: ¿De dónde viene la seguridad que reflejas?
CS: Creo que de la propia vida. De la seguridad que adquirí en mi casa, y de la seguridad que la experiencia me ha dado. La vida me ha dado la oportunidad de haberme sentado en muchos foros, de conocer personajes importantísimos de la historia, de la cultura, de la literatura, de la política. Eso te da seguridad, porque sabes que el valor está en ti, y que el puesto que tienes lo debes hacer tú, y no el puesto hacerte a ti.
KE: ¿Sabes lo que vales entonces?
CS: Pues no sé si valgo mucho, pero con lo que valgo estoy a gusto.
KE: ¿Qué adjetivo te pones como regidor?
CS: “El cuate”, porque me llevo con todos y me llevo muy bien.
KE: ¿Qué te falta demostrar en un año como regidor?
CS: Si me dieran la oportunidad, la capacidad conciliatoria. Es complicado, siempre conciliar es complicado.
KE: ¿Y te gusta, verdad?
CS: Sí. ¿Qué me falta como regidor? A ver, a ver. Creo que me falta más trabajo social en favor de diferentes grupos sociales, y pues eso nunca va a sobrar.
KE: ¿Te consideras fresa?
CS: No soy. Disfruto mucho todo en la vida, todos los espacios físicos del nivel que quieras, y tengo amigos de todos sabores, colores. Pareciera, pero es sin querer. Así soy.
KE: ¿Cuánto mides?
CS: 1.92 metros.
KE: ¿Cuál es tu más grande virtud?
CS: Hay dos: una, la gran capacidad que tengo para olvidar y la poca retención que tengo para lo malo; otra, la capacidad para hacer amigos.
KE: ¿Qué se necesita para ser tu amigo?
CS: Nada. Nomás tener un tema en común y sobre todo tiempo. Porque lo que hoy menos tenemos es tiempo.
KE: ¿Quién conforma tu familia?
CS: Mi tres hijas y mi esposa. Luego está mi mamá, mis hermanas y mis sobrinas.
KE: ¿Qué se siente estar rodeado de tanta mujer?
CS: Bonito. Nunca estás solito.
KE: ¿Te celan?
CS: Uf. Pero bravísimo.
KE: ¿Y tu las celas?
CS: Para nada. Estoy seguro de lo que soy y de lo que tengo. Imagínate si celara, no sería feliz. Viviría angustiado.
KE: ¿Cuál es tu peor defecto?
CS: El género, mi temperamento. Me gusta que todo esté muy bien, y cuando no lo está me cuesta trabajo comprender por qué no está bien.
KE: ¿De qué nunca te van a acusar?
CS: De desleal. Le soy leal a lo que creo y a lo que soy.
KE: ¿Qué tiene de maravilloso el PRI para ti?
CS: Su gente. Lo que conocí cuando fui presidente. La gente más humilde, más convencida, la que más lucha, todo. Tiene una gente realmente espectacular.
KE: Dicen que los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de una mano, y te sobran dedos. Pero realmente amigos.
CS: Tengo varios. Necesito las dos manos y los tengo probados.
KE: ¿Qué es para ti el dinero?
CS: Es un bien necesario.
KE: ¿Tiene límite?
CS: No. ¿Tú crees que haya alguien cansado de tener dinero?
KE: Pero es como el poder.
CS: Yo no diría que es como el poder.
KE: Dinero te da poder.
CS: No necesariamente. Hay muchas personas que ansían tener poder y tienen todo el dinero del mundo.
KE: ¿Cómo quién?
CS: Casos de empresarios que ansían el poder, pero no lo tienen, y lo buscan y financian campañas políticas.
KE: ¡Ya sé quién! El doctor Simi.
CS: Ándale, ahí tienes un ejemplo. Pero nadie está peleado con el dinero ni con el poder.
KE: ¿Cuál es tu mayor lujo?
CS: Un viaje, una buena comida, una buena estancia.
KE: ¿Qué es lo más humilde que has hecho? Un momento donde te probaste. Dime, ¿te has quedado sin comer por alguien que lo necesite?
CS: Claro. En las lluvias del 99. Llegó un momento en el que teníamos 28 mil personas albergadas, y tuvimos que hacer maravillas. Si es se pudiera llamar humildad, mejor le llamaría servicio.
KE: ¿Lees?
CS: Mucho. Me gustan las novelas históricas.
KE: ¿Qué momento de la Historia te gustaría vivir?
CS: Me gustaría vivir en la época del esplendor del Imperio Romano. En el año 40 a. C.
KE: ¿Qué te gustaría ser?
CS: Patricio. Un senador.
KE: ¿Qué más te gusta hacer?
CS: Escribo poemas.
KE: ¿En qué te inspiras?
CS: En diferentes momentos de mi vida. Todos son alrededor del amor y mi pareja.
KE: ¿Así la conquistaste?
CS: Sí, fíjate que le regalé un libro.
KE: ¿De puros poemas tuyos?
CS: Sí.
KE: Regálanos una estrofita…
CS: (Risas). ¡No! hasta de relajo escribía. Me gusta mucho escribir.
KE: ¿Cuál es tu posesión más valiosa?
CS: Objetos de recuerdo de mi abuelo o de mi papá.
KE: ¿Cuál es tu comida favorita?
CS: La poblana. Todos los moles, la tinga, lo que quieras.
KE: ¿Qué tomas?
CS: Whisky o vino tinto.
KE: ¿Cómo te gustaría ser recordado?
CS: Como un buen hombre.
KE: ¿Te gustaría vivir la vida de un artista?
CS: Robert De Niro.
KE: ¿Y un deportista?
CS: Peyton Manning.
KE: ¿Y de un político?
CS: Me van a colgar del asta mayor, pero Carlos Salinas de Gortari. Es que tiene una capacidad impresionante. Y si no, Benito Juárez o Plutarco Elías Calles.
KE: ¿Tienes alguna filosofía?
CS: En mejorar uno mismo.
KE: ¿Cuál fue la última vez que lloraste?
CS: Con la película “Diarios de una pasión”.
KE: Si tu vida fuera una película ¿qué género escogerías?
CS: Acción.
KE: ¿Quién te gustaría que hiciera tu papel?
CS: Val Kilmer.
KE: ¿Y la galana, quién te gustaría que fuera?
CS: Catherine Zeta-Jones, diez años antes. (Risas).
KE: ¿Y el villano?
CS: Ese lo disfrutaría mucho, ¿se valen políticos? (Risas).
KE: ¿Eres vanidoso?
CS: No.
KE: Si te diera dinero para una cirugía ¿qué te operarías?
CS: La cabeza. (Risas).
KE: ¿Qué es lo que más te gusta de ti?
CS: Todo. Me gusto mucho.

 


 
 
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