Exhorta Calderón a aprobar reformas


Plantea a Poderes no reeditar errores que han impedido avance democrático


Ernesto Núñez / Agencia Reforma

El Presidente Felipe Calderón pidió ayer a las fuerzas políticas no reeditar los errores que han impedido las reformas que consoliden la democracia mexicana.


En el doble aniversario de la Constitución de 1857 y la de 1917, frente a gobernadores de todos los partidos, legisladores y magistrados, Calderón aseguró que el futuro democrático exige hacer política de una manera distinta.


“Todos los actores políticos habremos de trabajar con base en el acuerdo sin albergar rencillas, sin reeditar errores y desencuentros que en el pasado nos han impedido dar a los mexicanos los resultados que esperan.


“Debemos actuar para que nuestra democracia se consolide en lo político y se extienda en lo social.
“Una democracia que atienda con eficacia las necesidades y demandas de los ciudadanos; necesitamos reducir la brecha que existe entre la ciudadanía y sus representantes, fomentando la rendición de cuentas, la transparencia y la gobernabilidad”, exhortó.


Propuso poner al día las leyes y las instituciones, pero no habló de ninguna reforma en particular. Resumió su convocatoria en una frase: “renovar la Constitución, desde la Constitución”.


Habló de “reformas necesarias para el progreso de México”, y dijo que para consolidar la democracia es indispensable que esas reformas no se posterguen ni se olviden.


Calderón recordó la aprobación por consenso del Paquete Económico del 2007, ocurrida apenas en diciembre, y la puso como ejemplo de que los Poderes se pueden poner de acuerdo y dar resultados a los mexicanos.

Contra monopolios
El Presidente hizo un repaso histórico de los procesos de promulgación de las Constituciones de 1857 y 1917.


Sobre la primera, dijo que a 150 años el anhelo de los constituyentes es vigente: un Estado moderno y vigoroso que respete las libertades de los mexicanos.


Mencionó como principales herencias de aquella Constitución, la libertad de pensamiento, de expresión y prensa; la libertad de enseñanza, de tránsito, de asociación y reunión; las garantías de igualdad y de propiedad, y la prohibición de los monopolios.


También destacó de aquel documento emanado del pensamiento liberal, la separación entre la Iglesia y el Estado y la prohibición de fueros y privilegios.


"La prohibición de los emolumentos que no sean compensación de un servicio público ni estén fijados en la ley", expuso al recordar al pronunciamientos de los constituyentes de 1857, a unos días de haber propuesto una reforma para regular los sueldos de funcionarios públicos.


Después habló del abandono de esos principios durante el Porfiriato y evocó la Revolución de 1910.
“Esta tensión en la historia es un reflejo del esfuerzo de la lucha libertaria; es a la vez aleccionadora.
“Nunca más un gobernante por encima de la ley, nunca más una dictadura fundada en la fuerza o atributos individuales del dictador, que desafía el orden constitucional invocando falsamente al pueblo y su voluntad”, enfatizó.


Sobre la Constitución de 1917, Calderón destacó la incorporación de las causas sociales defendidas en la Revolución.


Enlistó, como principales herencias de ese documento vigente hasta hoy, la educación laica y gratuita, el nuevo régimen de tenencia de la tierra, los derechos de los trabajadores y la consolidación del municipio libre.

 


 
 
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