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Se pudo prevenir el desastre: Cupreder 

 

Olivia López Pescador

El desastre de Eloxochitlán podría haberse prevenido si la autoridad hubiera hecho caso a las advertencias de la comunidad al haber identif icado los sitios de riesgo, determinar los lugares prioritarios para atenderlos técnicamente mediante la detección del tipo de falla geológica y la mecánica de suelos, af irmó César Solís Gómez personal técnico del Centro Universitario de Prevención de Desastres Regionales (Cupreder) de la UAP; no obstante que reconoció que el gobierno sí cuenta con un plan de contingencia, indicó que lo que está faltando es el criterio de prevención y mitigación de los sitios peligrosos.
Por su parte, Aurelio Fernández Fuentes, director general del Cupreder, recomendó al gobierno tomar en cuenta la opinión de especialistas ya que existen otros sitios de riesgo en Ixtepec, Zongozotla, Teziutlán, Tlatlauquitepec, Amixtlán, Teteles, Zacatlán, Tapayula, Atotocoyan, Zapotitlán de Méndez, la carretera Interserrana, entre otras zonas.

En busca de sus muertos · Cambio / Foto / Ulises Ruiz

Mientras dos investigadores de este centro de encontraban en la zona de desastre valorando las condiciones del lugar, el tipo de falla y cuáles son los aceleradores, el meteorólogo Raúl Mayorga Rapozzo reveló que aunque se espera un incremento en las lluvias en la segunda quincena de agosto y en septiembre por la presencia ciclónica, afirmó que no se prevé ningún riesgo como el sufrido en octubre de 1999.
César Solís Gómez explicó que algunas zonas del interior del estado son inestables porque los materiales (tierra) se saturan de agua y éstos se comportan de forma " fluida", por eso se mueven de manera repentina. Afortunadamente los desastres como el vivido en Eloxochitlán son prevenibles, ya que de antemano se pueden detectar estos sitios y tomar acciones para que no se acumule el agua, ya sea con obras hidráulicas o con otras acciones.
"Porque pequeñas lluvias pueden ser los detonadores ; después de 4 o 5 días de lluvia normalmente se dice que la causa es que llovió mucho, checamos el dato y muchas veces son lluvias normales, que no están consideradas dentro de cuestiones extraordinarias ; en algunas otras situaciones encontramos que existen condiciones de materiales totalmente estables en los caminos (rocas); pero existe otro material en el que no existe ese comportamiento, lo que hace es que el material que se satura en la parte de arriba tiende a fallar deslizándose como si fueran verdaderas rampas y provocando que se lleven los caminos de forma súbita", explicó.
Resalto que es muy importante que las autoridades tengan una relación geológica del sitio con el trazo del camino, ésas son partes en las que sí se pueden prevenir este tipo de accidentes. Indicó que muchas veces los proyectos de caminos van más enfocados a la mecánica de suelos, a la cuestión de cortes, rellenos y estabilidad de terreno y "no están viendo la mecánica de todo el cerro, incluso de la región". Reconoció que en el tipo de deslave como el suscitado el miércoles, no son suficientes los enmallados o los gaviones, porque a veces la deforestación de la zona propicia que haya un mayor deslizamiento.
El especialista en hidrología del Cupreder, César Solís, citó el ejemplo de Ixtepec, donde la presidencia municipal se cuarteó y se derrumbó en una parte por el deslizamiento de la tierra; la autoridad atendió la emergencia, alisó el terreno y lo pavimentó, pero después de un año la falla volvió a salir porque no se atendió de fondo. Por tal motivo se espera que ahora en Eloxochitlán hagan lo mismo, atiendan a las víctimas, limpien la carretera desapareciendo las señas del desastre, pero no atiendan de fondo el problema, de ahí la importancia de realizar un estudio técnico, para prevenir el tipo de fallas de la zona y así mitigar cualquier desastre.
"Lo que valdría la pena hacer no sólo es identificar el punto de riesgo; ahorita el sitio donde se presentó el desastre lo van a tener identificado como un sitio de alto riesgo, sin embargo puede existir una parte cercana en donde los aceleradores (que van desde deforestación, hasta el trazo del camino) se estén presentando con las mismas características."
Por su par te, Raúl Mayorga Rapozzo, meteorólogo y persona l técnico del Cupreder, agregó que las precipitaciones pluvia les de abril estuvieron arriba de lo normal, habitualmente en el mes de mayo en Puebla se tiene una lluv ia de 70 milímetros, pero ahora fue de 80, en junio son 110 mil ímet ros y en esta ocasión se tuv ieron 120, lo que satura el suelo y al combinarse con la deforestación o con cortes inadecuados favorece este tipo de fenómenos o deslizamientos.
Para la segunda quincena del mes de julio y primera del mes de agosto se prevé un descenso de la precipitación pluvial, es decir, si en los meses anteriores de 10 días ha llovido en ocho, ahora se espera que llueva durante cinco de 10 días ; pero a partir de la segunda quincena de agosto, en septiembre y hasta los primeros días de octubre se va a incrementar la lluvia.

 


 

 

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