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  Director del Centro de Salud Numero 2 acosa a secretarias

Pesan en su contra denuncias ante Sedecap y PGJ por acoso sexual y laboral

 

Primera Parte

 

Edmundo Velázquez  

 

Miguel Espíndola Jiménez, director del Centro de Salud Número 2, acosa sexualmente y hostiga laboralmente a tres secretarias que trabajan en distintas áreas del nosocomio.


Sobre él pesa ya una investigación ante la Secretaría de Desarrollo, Evaluación y Control de la Administración Pública y una averiguación previa por delitos sexuales ante la Procuraduría General de Justicia, pero el galeno asegura que tiene influencias en el gobierno del estado por lo que las secretarias temen lo peor en su contra.


Según informaron a CAMBIO las empleadas saben que el director del Centro de Salud busca removerlas de sus puestos debido a que han denunciado los abusos, debido a que son contratadas y no son trabajadoras sindicalizadas temen que ser despedidas.


Además las trabajadoras ya han informado sobre su caso al titular de Salud en el estado, Roberto Morales Flores y se han quejado ante la Procuraduría del Ciudadano, pero no saben a dónde más dirigirse pues han recibido por respuestas malos tratos o simplemente las han ignorado.

 

Los testimonios


De acuerdo a la averiguación previa número 994/2007 iniciada ante la Agencia Especializada en Delitos Sexuales a la primer secretaria en ser acosada Miguel Espinoza le ofreció la dirección de un área a cambio de favores sexuales. La empleada se negó rotundamente:
“En el mes de septiembre del 2006 el doctor Miguel Espíndola Jiménez comenzó a decirme que estaba muy bonita, que olía bonito mi perfume (…)  conforme pasaban los días me invitó a salir y yo le decía que no tenía tiempo (…) en el mes de diciembre llegó tomado al trabajo, marcó a mi extensión y me pidió que fuera a su privado porque quería hablar conmigo (…) me dijo que quería platicar conmigo porque tenía problemas con su esposa y que lo castigaba no teniendo relaciones sexuales con ella y que por eso quería tener sexo conmigo”, se menciona en el documento.


El titular del Centro de Salud —ubicado en la 4 Oriente, justo en el Centro Histórico— insistió: “Ándale, nos tomamos unas cervezas y vamos por aquí cerca”.


La secretaria se mantuvo firme y se negó, él le aseguró que si le llevaba a una amiga quizá podía negociar un ascenso para ambas.


Una vez más, en el mes de marzo el director insistió con la misma trabajadora:
“Esta vez se me insinuó pero más enojado, que quería andar conmigo, que yo le gustaba mucho, que lo excitaba nada más con verme”.


En abril siguió el acoso y el director le presumió sus influencias con el gobernador Mario Marín para amedrentarla:
“Él me dijo que nadie lo iba a creer y que no me iban a hacer caso y que él estaba apoyado por el gobernador del estado Mario Marín, que porque era de Atoyatempan o algo así, y que sus padrinos son de la Secretaría de Gobernación. Me dio una tarjeta con su número de teléfono y me dijo que tenía unos días para hablarle y para que salieramos, de lo contrario me dijo: ‘si no lo haces no llegas a diciembre (…) eres muy inteligente y sabes a lo que me refiero’. Me intentó tocar los senos (…) me amenazó con decirle a mi pareja que habíamos tenido sexo. Lo empujé y me salí del lugar”.


Tras este tipo de acosos la trabajadora tuvo un shock nervioso que le provocó un grado de amnesia. El dictamen psicológico obra en el expediente ante la PGJ

“Te compro ropa, te subo el sueldo”
La segunda trabajadora acosada también denunció que el director del centro de salud número dos le ofreció beneficios a cambio de tener relaciones sexuales con él:
“Desde hace un año aproximadamente él me dijo que si andaba con él me iba a dar beneficios (…) que me iba a comprar ropa o que me iba a subir el sueldo”.


Luego que esta segunda empleada no aceptó sus propuestas el director comenzó a incrementarle la carga de trabajo:
“Ya no me molesta sexualmente, pero si me hostiga laboralmente y por lo tanto lo hago responsable por lo que me pueda pasar y en caso de que llegue a perder mi puesto injustificadamente”, señala en su declaración la segunda empleada. Su caso también integra la denuncia número 994/2007.

 

Malos tratos a compañeras solidarias
Una trabajadora más, que conoce de los casos de sus compañeras también ha sido víctima de los acosos laborales. Ahora que sabe lo que les ocurre ha detectado malos tratos desde sus jefes directos:

“He recibido amenazas por parte del doctor Miguel Espíndola en las cuales me dice que tuviera mucho cuidado con los comentarios que hacía al respecto a él, porque se decía que andaba acosando sexualmente a una compañera y que si se enteraba de quién había hecho el comentario él me iba a correr o me iba yo a la chingada”, relata también en la averiguación previa esta tercera afectada.


En próximas publicaciones daremos más detalles del modo en que también el titular del Centro de Salud No 2 ha amenazado a la pareja de una de sus trabajadoras.

 

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