Sergio Egea, autor intelectual del Tri

El argentino es el brazo derecho de Hugo Sánchez en la Selección


Alejandra Benítez / Agencia Reforma

 

Hugo Sánchez camina por la vida siguiendo al pie de la letra una de sus máximas: no tomar decisiones importantes sin antes consultar a sus asesores.
Antes de comprar una casa, un auto o de hacer una inversión, siempre escucha las opiniones de los expertos y, a nivel futbolístico no es la excepción.
"He tenido asesores financieros, legales, de inversiones, en toda mi vida siempre he tenido gente que me asesora. Tengo abogados, no uno, sino varios, que me ayudan con temas legales, tengo varios bancos, siempre me ha gustado estar bien informado y rodeado de las cosas que desarrollo. Si tengo un problema de salud, consulto una, dos o hasta tres opiniones", detalló cuando inició su carrera como entrenador.
En su primera época dirigiendo a Pumas en el 2000, echó mano de su amigo Mario Carrillo, pero también escuchó opiniones de Manuel Lapuente, Diego Mercado, Alfonso Portugal y Guillermo Vázquez Mejía.
Cuando retornó al cuadro auriazul en el 2001, no llegó solo, lo acompañaba un argentino de poco más de 40 años que había conocido en España. Era Sergio Egea, un hombre discreto que de inmediato huyó de los reflectores y se hizo presente desde el primer día de entrenamientos como el brazo derecho del Pentapichichi.
Es el polo opuesto de Hugo, es serio, tímido y no le gustan las entrevistas.
Antes de llegar a trabajar para Hugol estuvo ligado a la organización del Real Madrid, y Jorge Valdano ofrece excelentes referencias de este estratega argentino.
La tarde en la que Egea y el actual entrenador de la Selección Nacional se conocieron la química se dio de inmediato, le gustó la forma en que veía y explicaba de manera sencilla el armado de un equipo de futbol.
"Para terminar de conocernos en todos los aspectos, antes tenemos que comernos un saco de arroz", le dijo Hugo haciendo alusión a un precepto chino.
Apoyando a Sánchez en el armado y tácticas de juego, alcanzó el bicampeonato con Pumas en el 2004; muchos jugadores de aquella época lo definen como un hombre enérgico y perfeccionista, que le gusta trabajar horas extras y que no se guarda nada.
Durante su época en Pumas, sólo el brasileño Emerson dos Santos se atrevió a señalar que el auxiliar tenía demasiado poder, como para quitar y colocar a jugadores en las alineaciones del equipo.
En la banca, Egea siempre sigue paso a paso el partido sin perder un sólo detalle, en ocasiones se apoya con un cuaderno o una pizarra y cada vez que Hugo siente que el equipo está fallando o que no se están ejecutando la estrategia, lo dialoga con él.
Cuando se va a realizar un cambio, el auxiliar es quien elabora la papeleta, a petición del Pentapichichi luego de haber cruzado un par de ideas.


 
 
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