Marín conocía los daños por polución en Valsequillo

Marín conocía los daños por polución en Valsequillo

 

Yonadab Cabrera Cruz

 

Mario Marín Torres ya conocía los daños irreversibles que ocasiona el agua contaminada del lago de Valsequillo en los niños que viven alrededor de la presa, ya que las afectaciones las dio a conocer en 2004, cuando estaba en plena campaña para gobernador. Marín explicó —en esa fecha y basado en un estudio cuya copia obra en poder de Cambio— que las sustancias tóxicas causan daños en el sistema nervioso central, en médula ósea, hígado y riñones.


Además, en un acto realizado en Africam Safari, en octubre de 2004, el entonces candidato del PRI al gobierno de Puebla aseguró que se podría incrementar la mortalidad infantil, si los  pobladores de las comunidades aledañas a la presa continuaban consumiendo esta agua, y la carne de las vacas que se alimentan del lirio acuático del lago.


El estudio establece que “niños de la región presentan concentración de plomo por arriba de 20 microgramos por litro en la sangre, lo que podría causar un daño irreversible en el sistema nervioso central, médula ósea, hígado y riñones”.


En el documento, el cual fue repartido a ecólogos, especialistas, académicos y líderes empresariales, se detalla que los niños que viven en la zona aledaña al lago presentan peso y tallas por debajo de lo normal.


Marín, incluso, alertó a todos los asistentes al acto que si continúan consumiendo el agua de la presa podría incrementarse la mortalidad infantil.


En el estudio que presentó en 2004, el candidato señaló que los problemas ecológicos que generaba el agua de Valsequillo son afectaciones a la fauna, así como a la agricultura.


En el caso de la fauna, se establece que los organismos y especies acuáticas se han visto profundamente afectados. “Peces de gran valor para la pesca deportiva, como la Lobina Negra y la Mojarra de Agallas Azules se extinguieron en el embalse (…) La tilaza y el blanco de pátzcuaro también desaparecieron.


“La cantidad de aves migratorias, muchas de ellas protegidas internacionalmente, ha disminuido de manera alarmante”.


En cuanto a los problemas agropecuarios, Mario Marín dijo que la contaminación ha provocado que para estas zonas de riego, la Comisión Nacional del Agua (CNA) solamente autorice cultivos de tallo alto como son forrajes, maíz, cebada, trigo, lo que limita la rentabilidad de los productores al no contar con autorización para cultivar productos de mayor valor para su comercialización, como son hortalizas, legumbres y frutas.


Pero no sólo el gobernador conocía esto, pues hasta sus colaboradores en la campaña ya tenía conocimiento sobre la extinción de los peces a consecuencia de la contaminación del lago.
Marín en ese entonces presentó un proyecto para rescatar el lago de Valsequillo como parte de su campaña, no obstante, hasta la fecha no se ha hecho nada al respecto, pues el lago continúa con altos índices de contaminación, como se ha dado a conocer recientemente por investigadores de la UAP, UPAEP y de la CNA.
Los daños por el agua
El consultor ambiental Jorge Arturo Ramírez Flores advirtió que es difícil que las personas tengan en su sangre altos índices de metales pesados, puesto que no consumen el agua de la presa, y no hay nadie que la ingiera. Sin embargo, no descartó la posibilidad de que estos metales estén presentes en el líquido sanguíneo de algunos habitantes de las comunidades que están a la orilla del lago, por lo que coincide en la versión de que los niños con seis dedos en manos y pies, que viven en la orilla del lago, es un asunto de endogamia y no de contaminación.
Empresas son las contaminantes
Un estudio realizado en 1996 señala que el 81 por ciento de las empresas que están instaladas en la ciudad de Puebla no cumplían con las normas de descarga a los cuerpos de agua federales.
Al respecto, el investigador señala que del 96 a la fecha este panorama no ha cambiado mucho.
De igual forma, el consultor indicó que el principal problema del lago de Valsequillo es que los ríos que lo nutren siguen siendo contaminados por las empresas, “la corriente de los ríos de pronto se torna azul, rojo, verde, pero lo peligroso no es el color, sino las sustancias químicas que ocasionan que cambie”, aseveró Ramírez Flores.
Informó que en la actualidad las empresas no respetan la legislación de medio ambiente, pues aún vierten sustancias tóxicas en la afluente de los ríos, y cuando es día de inspección por parte de las dependencias que se encargan de regular el medio ambiente, los dueños ponen a funcionar sus máquinas de tratamiento de agua y hacen una labor de limpieza completa, “pero una vez que se retiran, de nuevo empiezan las deficiencias en materia ambiental, se debe hacer un proceso de verificación diario, y las autoridades deben sancionar a las empresas. Y si ofrecen dinero por exonerar las multas, la ley debe aplicarse con mucho más rigor”, advirtió el consultor ambiental. Pues según él, los empresarios son mañosos y por evitar gastos omiten algunos detalles en cuanto a las medidas de protección al ambiente.
Problema de Valsequillo es mediático
Al ser cuestionado sobre las diferentes declaraciones que han hecho algunos especialistas sobre el algo de Valsequillo, Ramírez Flores aseguró que son protagonismos, por lo que el consultor ambiental invitó a los investigadores de distintas instituciones para que conjunten sus trabajos, comparen sus resultados y manden sus muestras a laboratorios especializados y certificados, para evitar que se alteren las muestras o se echen a perder, puesto que consideró que es muy arriesgado que alumnos de las universidades hagan los análisis, ya que les falta experiencia y las pruebas que deben hacer son muy complicadas, más en exámenes para detectar metales pesados, porque estos estudios se llevan más de un día: “se debe estipular el lugar donde se tomaron las muestras, las personas que las tomaron y el método, para dar una mayor certeza de que los estudios son de calidad”, expresó el consultor ambiental.
También desmintió que los sedimentos sólidos que se encuentran en el fondo del lago le hayan ganado al agua el 40 por ciento de la capacidad total de la presa, “hasta hace 10 años los residuos sólidos le habían ganado al agua el 25 por ciento de profundidad del lago, además la compuerta de la presa está unos metros encima del fondo del lago, por lo que si los sedimentos alcanzarán el 40 por ciento de la profundidad del manto freático, la salida del agua estaría cubierta por los sedimentos, y ahí sí habría un grave problema, pero desconozco qué tan avanzados estén los residuos sólidos”, infirió Arturo Ramírez Flores.
Finalmente, mencionó que dentro de estos residuos se han encontrado refrigeradores, estufas, pilas, muebles entre otros artefactos.

 

 


 
 
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