Dejan en cobijas dos cadáveres en el DF

 

Descubren vecinos dos ejecutados en calles de Tlalpan y Xochimilco

 


Luis Brito y Alejandro Baltasar / Agencia Reforma

 

Los cuerpos de dos hombres muertos por asfixia y envueltos en cobertores fueron hallados la mañana de ayer con minutos de diferencia en calles de las delegaciones Tlalpan y Xochimilco.
En ambos casos las víctimas estaban amordazadas, informaron fuentes de la Procuraduría General de Justicia del DF (PGJDF).
Pasadas las 6:15 horas, vecinos del Barrio de San Sebastián, en Xochimilco, reportaron a la Policía que frente al domicilio ubicado en Tomás Elena 7 se encontraba el cadáver de un hombre de entre 27 y 30 años de edad, cubierto por un edredón café a cuadros.
Cuando las autoridades retiraron el edredón del cuerpo, para saber si se trataba de un hombre o una mujer, descubrieron que el brazo izquierdo de la víctima estaba recargado sobre la banqueta.
Al revisar el cadáver, tendido boca abajo sobre la calle, los elementos policiacos encontraron que además de la mordaza, la víctima tenía vendados los ojos y estaba descalza.
Vestía pantalón de mezclilla azul, playera blanca, y chamarra negra, pero las autoridades no le encontraron credenciales que lo identificaran entre sus ropas.
"Es una zona donde hemos detectado algunas narcotienditas, no tenemos el número exacto de cuántas hay en la colonia, pero si es un lugar donde el narcomenudeo ha ganado terreno", explicó un mando de la Policía Preventiva.
Aunque se cree que murió por asfixia, también tenía golpes en el rostro y manchas de sangre.
También envuelto en un edredón café, aunque de diferente material, otro hombre fue hallado muerto frente a una barda de la calle Ocote, en la Colonia Chimalli, Delegación Tlalpan, por un vecino que salió hacia las 7:45 horas de su domicilio.
Las primeras indagatorias estiman que unas 2 horas antes había sido abandonado en la banqueta, a unas dos cuadras de la carretera Picacho-Ajusco, pero ningún habitante observó a los homicidas.
De unos 35 años de edad, el individuo tenía un trapo dentro de la boca amordazada y la cabeza cubierta por una bolsa de plástico. Con flejes color blanco, los asesinos ataron sus pies y manos.
"Una mujer lo vio hacia las 6:00 horas, pero pensó que era una alfombra enroscada y no le dio importancia, es extraño el lugar donde lo dejaron, porque está muy habitado", comentó un elemento de la Policía Judicial que llegó al lugar.
Al retirar su pantalón azul, camisa clara y zapatos, los peritos de la PGJDF le descubrieron al menos 7 tatuajes de mala calidad en distintas partes del cuerpo.
Una calaca de pirata con cuchillo, el busto de una mujer, y las leyendas "July" y "Luzbel" eran algunos de los grabados que portaba la víctima de tez morena y corte de cabello tipo militar.
Con base en los tatuajes y huellas dactilares, los investigadores buscaban conseguir la identidad del hombre.
El primer reporte de peritos señalaba que también falleció por asfixia, sin embargo, en condiciones distintas a las del hombre encontrado en Xochimilco, aseguró una fuente de la PGJDF.
Funcionarios de la dependencia indicaron que no obstante los dos crímenes fueron realizados bajo circunstancias similares, las investigaciones aún no los podían relacionar, pues, en principio, las características de las mordazas eran distintas.


 
 
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