Trabajan en México 3 millones de niños

 

Concentra sector agropecuario al 70 por ciento del trabajo infantil


Daniela Rea / Agencia Reforma /

 

"Diario me levanto a las cinco de la mañana. Desayuno, hago unos tacos y me pongo el pans. Nos vamos a esperar el troque para llevarnos a los campos. A las seis y media nos recogen. Llegamos y caminamos a los campos. A las siete silban y nos reportamos para trabajar. Para todo silban: a las doce para salir a comer, a la una para regresar a trabajar y a las cuatro para salir de trabajar.


"En el campo hago entre 35 y 40 cubetas diarias de jitomate. A las diez de la mañana ya me siento cansado. Cuando llego al campamento le ayudo a mi mamá con la comida o a cuidar a mis hermanitos y cuando ya no puedo más es la hora de las clases". Este es el testimonio de un niño de 10 años que trabaja en los campos agrícolas de Sinaloa.


Hoy se celebra el Día Mundial en contra del Trabajo Infantil y mientras especialistas, funcionarios públicos y legisladores debaten alternativas para combatirlo, 3.3 millones de niños y niñas salieron de sus casas por la madrugada para ir a trabajar, o lo harán cuando terminen las clases de la escuela o algunos otros lo harán en lugar de ir a dormir.
El dato, emitido por el INEGI en el 2005, significa que uno de cada seis niños mexicanos trabaja para ayudar en la economía familiar.
Según los informes de trabajo infantil de UNICEF, los niños aportan el 41 por ciento del ingreso del hogar en promedio, igual que como lo hacían sus padres cuando eran niños, porque la desigualdad de oportunidades ha generado que el trabajo infantil sea la única herencia de una generación a otra.
El 70 por ciento de los niños que trabajan en México lo hacen en el sector agropecuario. Según datos de la Red por los Derechos de la Infancia, el año pasado 30 niños murieron en el campo en accidentes.
La cifra podría ser mayor, afirma Cresencio Ramírez, quien trabaja asesorando sobre derecho laboral a los jornaleros, pero las muertes por intoxicación de agroquímicos y enfermedades adquiridas por las condiciones de vida en los campamentos, no son consideradas en los conteos.


Ignacio Pegueros, maestro bilingüe que trabaja en una escuela de Chicago con niños migrantes, denunció que en Estados Unidos los niños mexicanos se encuentran doblemente explotados, pues trabajan -limpiando restaurantes y bares, cosechando en el campo o transportando drogas- y son usados como "escudos humanos" por sus padres para evitar la deportación.


"El 60 por ciento de los niños hispanos trabajan en Estados Unidos, el 44 por ciento de ese total son niñas. El trabajo infantil ha hecho que abandonen la escuela y se dediquen a acciones de las cuales no son conscientes, como transportar drogas, con lo cual quedan a expensas de la policía por cometer un delito y pueden volverse adictos", se denunció en la rueda de prensa organizada por la Red de los Derechos Humanos de la Infancia.

 


 
 
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