Luna Islas: víctima de la injusticia y la corrupción


Casi un año sin que atiendan sus reclamos


Alejandro Serafín Villegas / Corresponsal / Tlaola, Pue.


Fermín Luna Islas sufrió un accidente automovilístico el 4 de septiembre de 2006, pero ése fue el comienzo de sus penas, ya que ha enfrentado desde entonces la negligencia y la corrupción del aparato de justicia, y la complicidad e indiferencia de una compañía de seguros.  
Alrededor de las 9 de mañana del 4 de septiembre del año pasado, Luna Islas regresaba hacia Xaltepuxtla de un viaje en el que fue a dejar gente a Tlaola; era taxista. En una de esas curvas, en las que es frecuente encontrarse con alguien que va “mordiendo raya”, él se encontró con una camioneta Pick Up guinda que lo embistió de frente. Se le rompió el antebrazo izquierdo, y su pierna del mismo lado quedó destrozada: la tibia y el peroné tuvieron que ser reconstruidos en un hospital particular de Huauchinango, y hasta la fecha aún lucha para reestablecerse.
Con pasos lentos, apoyado en un bastón, Luna Islas se acerca para platicar su historia. Si usted piensa que su desgracia sólo cayó sobre la salud física, espere a conocer el resto:
Resulta que Fermín acababa de adquirir, en agosto del 2005 y a crédito, un auto compacto de 140 mil pesos. Ya estando en un hospital de la ciudad de Huauchinango, a eso de las 7 de la noche del mismo día del accidente, lo visitó un sujeto de nombre José Juan Ortega Zárate, quien se identificó como ajustador de la Empresa Aseguradora ING Comercial América, con la que Luna Islas contrató el seguro de su auto bajo la póliza número DX417471000 con vigencia del 29 de diciembre del 2005 al 15 de marzo del 2007. El lesionado duró cinco días hospitalizado; el último día le comunicaron que ya no podían atenderlo porque la aseguradora no había cubierto los gastos médicos. Localizó a José Juan Ortega y éste intervino pero llevando documentos de otra empresa llamada Aseguradora Atlas. A partir del 4 de octubre del 2006, este sujeto anda desaparecido, incluso dejó el domicilio particular que ocupaba en el Libramiento de la carretera México-Tuxpan sin número, colonia Catalina.
Por el lado de Tránsito, el asunto lo conoce la delegación de Nuevo Necaxa, cuyo responsable liberó de manera irregular la camioneta Pick Up GMC, modelo 1992, con placas de circulación SE-92985, propiedad de Martín Tlatilolpa Tlacomulco, originario y vecino de Chicahuaxtla, Tlaola, ya que esa delegación argumenta que existe un convenio con Luna Islas, lo cual, desde luego, es falso.
Hasta hoy, Luna Islas aún no se recupera de sus lesiones, mientras que la aseguradora que contrató se deslinda del asunto argumentando que Juan José Ortega Zárate nunca ha sido empleado suyo, y encima de todo, cada mes tiene la obligación de cubrir la mensualidad para terminar de pagar un vehículo que está como pérdida total en un corralón de Huauchinango.
Sin embargo, manifiesta que no descansará hasta que se le haga justicia. Para ello recurrió a las autoridades ministeriales de Huauchinango, y en próximos días acudirá a las oficinas del Gobierno del estado en la ciudad de Puebla en busca de apoyo para detener a “esa tenebrosa red de complicidades que siempre se ha enriquecido a costa de la desgracia de otros”, concluyó.

 


 
 
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