Liberan en Huauchinango a empresario secuestrado


Lo plagiaron en Poza Rica


Roberto Tolentino / Poza Rica, Veracruz / Corresponsal

 

 

Samuel Rodríguez Cuellar, hijo del propietario de la empresa transportista ATPC, Samuel Rodríguez García, fue secuestrado la mañana de ayer domingo por un individuo quien presuntamente se fugó a bordo de un automóvil Shadow, modelo atrasado blanco sobre la calle 22 de la residencial colonia Cazones, quien exigía un millón de dólares como rescate.
El procurador de justicia Emeterio López Márquez, en su visita ayer a esta ciudad, declaró a algunos medios que no se trataba de un secuestro, “más bien era un mal entendido entre amigos del joven presuntamente plagiado”.
De acuerdo con informes de la Procuraduría de Justicia, los hechos ocurrieron a las 6:00 horas cuando Samuel Rodríguez Cuellar, de 18 años de edad con domicilio en la calle 18 de ese mismo sector, circulaba a bordo del automóvil Renault Megane color negro modelo 2006 y placas de circulación YEN-8388 de Veracruz, propiedad del empresario transportista de ATPC Samuel Rodríguez García.
Los reportes de la Procuraduría revelan que el joven era acompañado del estudiante de la carrera de Ciencias de la Comunicación, Daniel Alberto Villegas Solís, de 20 años de edad, y con domicilio en calle 5 de Mayo número 32 de la zona centro municipio de Papantla.
Daniel Alberto fue liberado por elementos de la Policía Intermunicipal encabezados por el coordinador Jesús Lozano Cayetano, luego de que éste realizó una llamada de emergencia pidiendo que lo sacaran de la cajuela de un automóvil Megane negro abandonado sobre la calle 22 de la colonia Cazones.
La Policía acudió al punto y ubicó el Megane. Tras abrir la cajuela rescataron a Daniel Alberto Villegas Solís, quien estudia en la Universidad del Golfo de México (UGM).
Ya liberado, el estudiante dijo que junto con él a bordo del Megane anduvieron durante varias horas una joven de nombre Arlethe (x), ya fue declarada por el Ministerio Público, pero de quien se ha guardado cierto hermetismo respecto a en qué momento se separó del encajuleado y del secuestrado.
Lo cierto es que Daniel Alberto dijo a la Policía que a su amigo Samuel Rodríguez Cuellar, conductor del Megane negro, le dieron ganas de orinar y enfilaron hacia el fondo de la calle 22 hasta un sitio que llega a las orillas de un montoso y semipoblado arroyo.
Ahí se les acercó un sujeto que empuñaba una pistola tipo revólver al parecer calibre 38 especial, quien se ostentó como vigilante particular de la colonia, y tras encañonar a Samuel Rodríguez, lo obligó a abrir la cajuela del Megane para ver qué portaba.
En segundos, el desconocido obligó a Daniel Alberto Villegas para meterse a la cajuela gritándole que no le viera el rostro, que no hiciera ningún mal movimiento porque se arrepentiría.
Al mismo tiempo, se dirigía al secuestrado indicándole: “No te preocupes Samuelito, no te va a pasar nada, nada más pórtate bien...”.
Luego, el sospechoso obligó a Samuel Rodríguez a dar vuelta y enfilar hacia la avenida 20 de Noviembre, pero le ordenó detener el auto a unos 100 metros, y volvieron a dar vuelta en dirección al fondo de la calle 22 orillando el auto y estacionándolo en su costado normal, pero con Daniel Alberto dentro de la cajuela.
Aquí es donde empiezan las contradicciones, pues una vez liberado por la Policía Intermunicipal, Daniel Alberto aseguraba que el auto del plagiario era un Shadow blanco modelo atrasado y deteriorado.
“El hombre que nos apuntó con el revólver era alto, de complexión normal y de barca entre cana y pelo entrecano, lo cual indica que era de unos 45 a 50 años de edad”.
Aunque vaciló en mencionar que no vio el coche pero sí escuchó el ruido del motor cuando estaba dentro de la cajuela, asegura que se trata de un Shadow blanco, y dio las características del presunto plagiario con lo cual la Procuraduría elaboró un retrato hablado.
Para las 16:00 horas de ayer, la Fiscalía 4ª., a cargo de Víctor Alanís Guevara, ya contaba con informes de que Samuel Rodríguez García había recibido una llamada de su hijo Rodríguez Cuellar, donde le decía que se encontraba en la ciudad de Huauchinango, Puebla, pero que había logrado escapar del o de los captores.
Anoche, el joven presuntamente plagiado rindió su declaración sobre estos hechos aunque está en el aire la verdadera situación de cuando ocurrió el supuesto secuestro.


Incluso, hasta el regidor de Obras Públicas, Víctor Cortés Barra, intervino para que Daniel Alberto Villegas Solís librara alguna responsabilidad en el escabroso y delicado asunto.


Trascendió que la Policía Judicial del estado de Puebla regional Norte, al mando del comandante Martín Ramírez Romero, y la municipal de Huauchinango interceptaron en ese municipio un carro Gran Marquís con placas YEB-6717 verde, en el que quizá viajaba el plagiado. La petición de apoyo a las corporaciones policíacas poblanas se recibió a las 14 horas de este domingo.

 


 
 
Todos los Columnistas