Los medios no pueden ejercer gobernabilidad

 

Coinciden analistas en que el Gobierno necesita “centinelas” y los medios deben evitar excesos


Héctor Hugo Cruz Salazar

 

Los medios de comunicación no pueden ejercer un papel de gobernabilidad dentro del sistema político local, porque éstos deben ser como “centinelas” del poder público y político para exhibir excesos y errores, indicó Arturo Rueda, subdirector Editorial de Cambio, al participar en el foro Los Medios de Comunicación y la Gobernabilidad, organizado por la Asociación Proyecta 26 que encabeza Reynaldo Lazcano.
En el foro participaron también Luz Alejandra Gutiérrez Jaramillo, consejera local del IFE; Verónica Selene Sánchez; y Sergio Quiroz Corona, coordinador de Comunicación de Ana Teresa Aranda Orozco.
Según la exposición de Arturo Rueda, los medios son, hasta cierto punto, responsables de la ingobernabilidad, para lo cual ejemplificó con el caso Watergate, con el videoescándalo protagonizado por René Bejarano, y a nivel local, con el caso Marín-Cacho.
“Resultaría paradójico que los periodistas, como centinelas de la información, quienes tienen la función de exhibir abusos, mentiras y contradicciones, de poner en la luz lo que los hombres de poder quieren en la oscuridad, funcionen para generar gobernabilidad. La información provoca escándalo. No se puede decir que están comprometidos con la gobernabilidad”, comentó el subdirector editorial de Cambio.
En este sentido, expuso que los periodistas son sujetos quienes provocan conflictos antes de terminarlos, pues el compromiso del periodista no puede ser con la gobernabilidad, sino con la verdad, con la objetividad y la veracidad, que no siempre va de la mano con los intereses de los grupos de poder o del sistema político: “Los medios son como un caballo de Troya dentro de la sociedad porque dicen lo que nadie quiere decir”.
Dijo que por eso la función que trata de ejercer el poder es controlar y eliminar todo lo que le resulta incómodo: “El poder desea pervertir la función, y en lugar de que los periodistas sean transgresores —según ellos— de la información, trata de convertirlos en sus voceros”.
Refirió que José Carreño Carlón explicaba que los medios de comunicación que siguen el Modelo de Subordinación de la Prensa, antes de pensar en lo que la gente quiere o va a pensar de la información, se preocupan por lo que va a pensar el poderoso antes de escribir o dar a conocer la información.
“En Puebla este modelo permanece inalterable. La crisis del caso Marín-Cacho expuso a los medios de comunicación locales que pensaban primero en lo que iba a pensar el gobernador Mario Marín Torres o el director de Comunicación Social —mi amigo— Javier Sánchez Galicia, de lo que se iba a escribir. Sánchez Galicia entonces diseñó una estrategia fundada en el propagandismo para enaltecer la figura del gobernador y envilecer la figura de centinelas”.
Como conclusión, Rueda señaló que sin duda se demuestra que los medios poblanos —con sus honrosas excepciones—contribuyen a la gobernabilidad: “Es un tema que les toca ver a los políticos, a los partidos y a las instituciones”.
En su intervención, Luz Alejandra Gutiérrez comentó que la libertad de expresión permite la transformación de la opinión pública libre, pilar para la verdadera democracia.
Dijo que según las leyes del país nadie puede ser privado de expresarse, pero que en todo caso la libre expresión se debe ejercer con responsabilidad sin causar ataques a la moral, limitar los derechos de terceros o generar caos.
Refirió que los medios de comunicación deben hacer un papel de vehículos de las libertades expresivas, y moldear la opinión de los ciudadanos, los políticos y las autoridades para generar gobernabilidad.
Comentó además que los medios tienen que dar la información necesaria para el ciudadano y no decidir cuál es la información que se les debe dar.
Gutiérrez Jaramillo indicó que los ciudadanos muestran desconfianza hacia la opinión pública ya que invaden la vida privada, cometen excesos en el ejercicio de la libre expresión y manipulan la información.
Por su parte, Sergio Quiroz Corona habló sobre la colusión de los medios de comunicación con las autoridades en turno, los cuales ejercen un papel que engaña, y dan a conocer medias verdades, así que provocan que regresen al poder quienes al ocupar un espacio público lastiman a la sociedad con sus excesos y hasta sus corrupciones.
Desde su perspectiva, los medios locales no cumplen con el objetivo de ser imparciales, y difunden los intereses opuestos a los de la ciudadanía: “Los medios son un buen negocio para los empresarios y un mal negocio para los ciudadanos. A nivel local no son objetivos, imparciales ni verídicos porque atienden a los intereses de sus amos”.
Verónica Selene Sánchez criticó el sistema implementado por la mayoría de los medios, al pedir y exigir una cuota mínima de notas a los reporteros, además cuestionó que lo trabajado en los medios no corresponde con las remuneraciones que perciben los reporteros.
“Incluso es sabido que algunos medios pagan 20 pesos por nota, si es que entran. Y luego se espantan porque los reporteros aceptan dinero de las dependencias o de los funcionarios. Y es que hay una escasez de salarios bien remunerados en el medio”, dijo.
Comentó que también la información manejada debe ser escandalosa porque vende, así que considera que los comunicadores deben comprometerse con la verdad y la objetividad”.

 

 


 
 
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