Ignora Calderón peticiones de Marín

 

Solicitó apoyo económico para el desarrollo de cinco proyectos

 

Selene Ríos Andraca / Efraín Núñez / Palmar de Bravo / Enviados

 

El presidente Felipe Calderón Hinojosa ignoró las peticiones del gobernador Mario Marín Torres, quien durante la inauguración de la cementera Cruz Azul le solicitó apoyo económico para el desarrollo de cinco proyectos estatales: el rescate de la presa de Valsequillo, la Célula, el Centro Expositor, el aeropuerto internacional de Ciudad Serdán y el centro industrializador de carnes: “deseamos que nos permita compartir con usted, porque estamos seguros que será un proyecto que contará con su consideración y su invaluable apoyo”.
El viernes pasado, Felipe Calderón visitó Palmar de Bravo para inaugurar la nueva planta cementera Cruz Azul, donde prefirió hacer caso omiso a las solicitudes del mandatario poblano y se limitó a decir que apoyará a los poblanos con inversión en el campo y la industria.
Felipe Calderón reconoció en diversos momentos el trabajo y esfuerzo de los poblanos, así como de la cooperativa Cruz Azul, representada por Guillermo Álvarez, la cual generará 300 empleos directos y mil indirectos.
En su intervención, Mario Marín aprovechó el tema de la preservación del medio ambiente para presumir la Secretaría del Medio Ambiente —creada a principios del sexenio marinista— y sus proyectos sobre ese tema.
“Presidente Felipe Calderón Hinojosa, en Puebla estamos realizando un esfuerzo muy importante por impulsar un desarrollo industrial, pero sustentado, no sólo en crecimiento económico, también queremos preservar nuestro medio ambiente y recursos naturales, por eso generamos una Secretaría estatal del Medio Ambiente que se encarga de preservar el patrimonio de todos en el territorio poblano”, dijo Marín al iniciar su discurso frente al mandatario federal. 
Y sin más, le pidió apoyo económico para fraguar el proyecto de rescate de la presa Valsequillo: “Usted conoce a grandes rasgos nuestra propuesta para rescatar la presa Valsequillo, un cuerpo de áreas, que además de ser un centro recreativo para los habitantes de la capital, ha sido durante 60 años fuente de sustento para decenas de miles de familias poblanas que habitan estas tierras agrícolas (…) Contamos con el estudio de factibilidad, de saneamiento y estamos trabajando en el proyecto integral que deseamos nos permita compartir con usted, porque estamos seguros que será un proyecto que contará con su consideración y su invaluable apoyo”.
Promocionó el proyecto de la Célula —que según versiones extraoficiales, los hermanos Bribiesca están involucrados—, argumentando que los beneficios serán para Puebla y la región sureste del país: “También estamos trabajando muy cerca de aquí en los municipios de Libres de Oriental, en un nodo logístico intermodal de recinto fiscalizado, un gran desarrollo de transferencia de cambio, transferencia industrial y de múltiples servicios que permitirá realizar operaciones por actividad económica en las regiones sur-sureste. Un proyecto en el que también nos hará falta su apoyo y el del ayuntamiento para permisos y licencias y para la promoción nacional e internacional”.
El proyecto del Centro Expositor —valuado en 80 millones de dólares— ayudará a la conservación ecológica de los Fuertes dijo Mario Marín, ubicados en la capital poblana: “En la ciudad de Puebla estamos trabajando en la construcción de un gran centro expositor de ferias y convenciones de clase mundial que será alternativa para las regiones del estado. Su desarrollo estará fincado en la zona histórica de los Fuertes de Guadalupe, lo que nos permitirá realizar una combinación de economía moderna, reservación del lugar histórico y la recuperación ecológica y recreativa de la zona histórica 5 de Mayo, orgullo de Puebla y de México”.
Mientras Felipe Calderón arqueaba la ceja derecha, Mario Marín presumió el proyecto de la construcción de un aeropuerto internacional en Ciudad Serdán “cuya recuperación económica es una gran alternativa para Puebla y el sur-sureste mexicano” y agregó:
“estamos trabajando en un centro industrializador de carne que nos permitirá impulsar el mejoramiento genérico y el crecimiento de producción ganadera y sobretodo la comercialización de productos cárnicos para el reparto nacional e internacional”.
Marín, nervioso y titubeante, remató: “Sabemos que en esta materia, su gobierno, señor presidente, habrá de brindar apoyos muy significativos y con distintos programas como el que puso en marcha en Hueytlalpan. Estamos trabajando unidos sociedad y gobierno, con el apoyo de inversionistas de la Cooperativa Cruz Azul y con el apoyo del gobierno que usted preside. Estoy seguro que Puebla seguirá siendo un gran motor para el crecimiento económico y el desarrollo del país”.
Minutos después, Felipe Calderón tomó la palabra e hizo un reconocimiento, pero no al gobernador y sus proyectos, sino a los poblanos, a quienes calificó como gente trabajadora y comprometida.
“Me da gusto regresar a Puebla y saludar a los poblanos, a quienes les tengo especial afecto. Son gente comprometida, trabajadora, particularmente la gente de Palmar de Bravo. Me da gusto estar con los directivos de la empresa y su preocupación por el medio ambiente”.
En ningún momento Calderón respondió a las peticiones del mandatario. Incluso, en esta ocasión, el mandatario federal se vio más frío que en su visita anterior, no platicó con el gobernador a pesar de tenerlo a un lado.

 


 
 
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