Cuestionan mujeres acuerdo de equidad

Señalan incongruencia entre compromisos y recortes en gasto; dudan de utilidad


Silvia Garduño / Agencia Reforma

 

Luego de atestiguar la firma del Acuerdo Nacional para la Igualdad entre Hombres y Mujeres, en Los Pinos, académicas y representantes de organizaciones civiles lo consideraron retórico, ambiguo e incompleto.


El acuerdo, que contiene ocho compromisos generales en materia de equidad de género, fue suscrito por el Presidente Felipe Calderón; el Secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña; el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Guillermo Ortiz Mayagoitia, y el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Zermeño, entre otros.


Entre los compromisos se encuentran los de "ser partícipes de la política nacional de igualdad entre mujeres y hombres"; "considerar el principio de igualdad entre mujeres y hombres como eje rector de los planes, programas, proyectos y acciones que se realicen en sus ámbitos de competencia", y "procurar que en el ámbito privado y social se elaboren acciones a corto, mediano y largo plazo para garantizar la igualdad entre mujeres y hombres".


Al presentar el acuerdo, el Presidente Calderón reprobó la violencia y la discriminación que enfrentan las mujeres y aseguró que su gobierno no permitirá que sigan siendo obstáculo para que "se desarrollen, crezcan y vivan mejor".


"Celebro la oportunidad que he tenido de estarme formando continua y paulatinamente en la cultura del respeto a la mujer y la cultura de la igualdad y de la perspectiva de género, al lado también de una gran mujer, como es mi esposa Margarita Zavala", apuntó.
Destacó que con el acuerdo los Poderes de la Unión se comprometen a promover acciones afirmativas para fomentar una vida sin violencia ni discriminación y una auténtica cultura de la igualdad.
Subrayó que la promoción de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres es una prioridad nacional.
Sin embargo, asistentes a la firma del acuerdo cuestionaron el carácter general de los compromisos y la ausencia de mecanismos para garantizar su cumplimiento.
Alejandra Parra, investigadora del Programa Universitario de Estudios de Género de la UNAM, señaló en entrevista que el acuerdo no indica, por ejemplo, por qué vías se garantizará el cumplimiento de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
A pesar de tratarse de un acuerdo sobre igualdad entre hombres y mujeres, agregó, nunca se aborda la perspectiva masculina.
Para Laura Martínez, directora de la Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas, se trata de una nueva declaración de buenas intenciones, con pocas posibilidades de traducirse en hechos concretos.
"Como se dice vulgarmente, de lengua me echo muchos platos", comentó.


"Hay muchas buenas intenciones, pero yo creo que se queda en eso, porque desafortunadamente en un país donde hay funcionarios públicos que no tienen conciencia de lo que es el trabajo de la violencia de género, cuando llega una mujer en estos casos no la saben atender, no tienen la sensibilidad".
Cuestionó el que se hable de compromisos con la equidad de género mientras se recorta el presupuesto de programas en esa materia.


En tanto, Laura Elena Garza, investigadora del Colegio de Posgrados de la Universidad Autónoma de Chapingo, consideró que los compromisos no tendrán ningún efecto si no se inicia un proceso de capacitación y de sensibilización, a todos los niveles, en las instituciones públicas.

 


 
 
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