Profepa denuncia rezagos en el tratamiento de aguas


En la zona metropolitana de Puebla, en gran medida operado por el Soapap


Efraín Núñez Calderón

 

Existe un rezago en el tratamiento de aguas residuales en la zona metropolitana de la ciudad de Puebla —en gran medida operado por el Soapap—, reconoció Rubén Pedro Rodríguez Torres, delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente en Puebla (Profepa), quien advirtió la necesidad de tomar decisiones importantes en cuanto al saneamiento del lago de Valsequillo, si se comprueba la existencia de altas cantidades de materiales pesados.
En entrevista vía telefónica, el funcionario federal indicó que no obstante a los avances logrados en el tratamiento de las aguas residuales que finalmente desembocan en Valsequillo, a las platas les falta completar la fase de tratamiento de residuos biológicos.  
Sin embargo, el funcionario minimizó la evidencia de altas concentración de materiales pesados como plomo, mercurio, cobre y cromo, entre otros —como lo señalan resientes estudios de instituciones como la UAP y la UPAEP—, ya que dijo que éstas se deben a la contaminación de años atrás y no precisamente de tiempos recientes.
Inclusive exculpó a las empresas que son revisadas por la Profepa de ser las culpables de seguir contaminando el lago con las descargas de contaminantes a los ríos que convergen en la presa: “la probable presencia de plomo es una acumulación histórica, si se recuerda anteriormente se usaba gasolina Nova que contenía esta sustancia. Cuando llueve todas estas sustancias se precipitaban sobre el lago. Hablamos de 15 a años 20 años. La presa es de los años treinta o cuarenta. Anteriormente no había regulación. Hablamos de sustancias tóxicas que se sedimentaron de toda la vida. Por lo tanto, es que de 2000 a la fecha las empresas que manejen en su proceso metales pesados han sido revisadas, supervisadas y en su caso sancionadas, no me pregunte ni cuántas ni cuáles”, indicó.
Para el delegado, en ocasiones quienes ensucian más las aguas del lago son los propios particulares: “Posiblemente, haya alguna situación de que alguien descuidadamente tire acumuladores, más bien de particulares de que hicieron una reparacioncita (sic) y tiran el restante al drenaje. Las empresas han sido revisadas y están reportando el balance de materias en cuanto al manejo de materiales pesados.”
Apuntó que para validar los resultados de los estudios realizados por diversas instituciones educativas, se deben llevar a cabo otro tipo de estudios avalados por la Entidad Mexicana de Acreditación: “No pongo en tela de juicio la investigación, me faltan elementos para dar una opinión. Habrá que hacer otros estudios, si son peligrosas las concentraciones se tendrá que tomar una decisión de diversos niveles de gobierno para abatir los riesgos. Lo más importante es que esa agua se utiliza en la producción de forraje y alimentos”, dijo.
Manifestó que la Profepa en la actualidad no realiza un monitoreo sobre las aguas del lago, ya que se lleva a cabo una revisión constante a las empresas que manejan materiales peligrosos que pueden producir gases tóxicos o metales pesados.

 


 
 
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