Se le entregan


Alfredo Bush / Agencia Reforma

La partida de Cuauhtémoc Blanco del futbol mexicano es inminente, sin embargo, eso no impide que el romance que vive con la afición americanista esté más fuerte que nunca.
Ayer el "Temo" se convirtió en la figura del partido al anotar en dos ocasiones, además de ceder el balón en los otros dos tantos, con lo cual culminó un día lleno de ovaciones para él.
Desde que el "10" americanista salió a calentar los gritos de aliento brotaron, opacando cualquier otro cántico que se daba al momento, y el punto máximo, previo al partido, fue cuando su nombre apareció en las pantallas anunciándolo como titular.
Los gritos de "¡Blanco, Blanco, Blanco!" se desbordaron entre los 90 mil aficionados que se dieron cita en el Coloso de Santa Úrsula para ver, una vez más, a su ídolo.
La eliminación de las Águilas hubiera significado su último partido en casa en torneo de Liga, pero eso no estaba en el guión de la tarde, al contrario, con sus pases le dio profundidad al equipo y con sus goles una alegría indescriptible para cada uno de los seguidores que siguen apoyando al América como hace mucho no se veía.
"Cuauhtémoc es un jugadorazo que se hace notar en la cancha", decía Carlos Reinoso, quien estuvo como invitado en una transmisión de radio, mientras en la cancha Blanco realizaba uno de sus acostumbrados berrinches por una falta que no se le marcó.
Su carácter y presencia en la cancha son inconfundibles y mientras esté con las Águilas, éstas deberán aprovecharlo al máximo pues en cuanto parta rumbo a Chicago, lo extrañarán.
El gol que anotó de penalti y que festejó con la "Monumental" fue la postal con la que esperaba agradecerle al público el apoyo que le han brindado partido a partido.


 
 
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