Regresa Puebla a Primera



Alejandra Benítez / Agencia Reforma

 

Terminó la penitencia. Puebla está de fiesta porque está de vuelta en la Primera División, luego de dos años viviendo en el infierno de la Primera A, y su regreso fue con toda justicia, al vencer 3-2 (4-3 global) a unos Dorados que resultaron una decepción en esta serie por el ascenso.
En medio de un sobrecupo evidente, con gente atiborrando pasillos y escaleras, los dirigidos por José Luis Sánchez Solá jugaron inspirados, pero sobre todo con una convicción que inundó el ambiente y que se respiró en cada rincón del Estadio Cuauhtémoc.
El conjunto culichi reaccionó cuando faltaban 10 minutos para que terminara el partido, ahí fue cuando verdaderamente pelearon con uñas y dientes cada balón.
Pero en ese momento, entró en acción el jugador número 12, que comenzó a cantar el "Oe, oe, oe, oe, oe" y a silbar exigiendo el final y metiéndole presión al árbitro Armando Archundia.
Dorados anotó el 3-2 al 86', pero su breve esfuerzo fue inútil, porque la mayor parte del encuentro habían sido una comparsa, un grupo de once hombres que permanecían parados en la cancha sin atinar a defenderse y mucho menos a hilvanar alguna jugada de peligro.
De hecho, los dos goles con los que apretaron en el marcador fueron más porque Puebla bajó el ritmo que por aciertos propios.
Si en el partido de ida hubo dudas, éstas se despejaron apenas el cuadro de la Franja anotó el primer gol al minuto 8 por conducto de Álvaro González, ya que desde ese momento fueron los mandones.
Después vendrían un par de dianas más, con una dupla explosiva conformada por la "Bola" González y Hugo Ruiz, dos jugadores que seguramente se mantendrán en la columna vertebral del equipo. En 45 minutos prácticamente acabaron con Dorados.
Y una vez decretado el final, la vuelta olímpica no se hizo esperar, a pesar que los jugadores no tenían ni Copa ni medallas. Hasta Emilio Maurer, el líder moral y asesor deportivo del equipo vivió su propio festejo, con su pelo teñido de azul y corriendo alrededor de la cancha, pasándole por enfrente a Justino Compeán, presidente de la FMF y Enrique Bonilla, director de la Primera A.
Por más que se quiso organizar y planear el festejo del campeón, nuevamente el evento se le fue de las manos a todos los involucrados, pues en el terreno de juego, decenas de familiares tomaron por asalto la cancha, una cancha que a partir de agosto, recibirá de nueva cuenta lo mejor del futbol nacional.


 
 
Todos los Columnistas