Huesca no colaborará en caso del cura pederasta


Dice arzobispo que desconoce el escándalo de Nicolás Aguilar


Selene Ríos Andraca

 

El arzobispo de Puebla Rosendo Huesca y Pacheco no colaborará en la investigación del Tribunal Superior de California contra el párroco poblano Nicolás Aguilar Rivera, al expresar que desconoce el caso del cura pederasta, acusado de violar al menos a 86 menores, tanto en México, como en Estados Unidos.
A decir de Rosendo Huesca, él no sabe nada sobre Nicolás Aguilar; sin embargo, el pasado 24 de septiembre declaró en la conferencia de prensa que le prohibió a Nicolás Aguilar oficiar misas dentro de la Arquidiócesis de Puebla, debido a que supo de los abusos que cometió el ex párroco de Cuacnopalan.
Fuentes del Tribunal Superior de California revelaron a Cambio que, a principios del próximo mes, los abogados de las víctimas de Nicolás Aguilar visitarán México para entrevistar a los involucrados, entre ellos, Norberto Rivera y Rosendo Huesca. El primero en calidad de ex obispo de Tehuacán, el segundo en calidad de arzobispo de Puebla.
“La única autoridad que puede interrogarme es el Papa o un juez”, dijo Rosendo Huesca, al tiempo de desechar que abogados o jueces de Estados Unidos puedan cuestionarle sobre sus conocimientos del cura pederasta.
En la tradicional rueda de prensa dominical, Huesca y Pacheco indicó que la Corte de California carece de facultades para interrogarle o pedirle colaboración sobre la investigación contra Aguilar.
El pasado 20 de septiembre, Joaquín Aguilar —víctima del cura de Tehuacán, Puebla— denunció, con el apoyo de la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales de Sacerdotes (SNAP por sus siglas en inglés) ante la Corte de California, al Cardenal Norberto Rivera, por ocho delitos de conspiración contra la pederastia, por proteger a Nicolás Aguilar de autoridades civiles y eclesiásticas.
Como es usual en Rosendo Huesca, en todo momento trató de esquivar las preguntas sobre el tema de Aguilar, y se deslindó de comparecer ante abogados o ante la misma Corte, porque dijo, el caso no depende de él.
—¿Ya le notificaron si comparecerá por el caso de Nicolás? —Se le preguntó a Huesca
—Puras especulaciones, ninguna noticia verás.
—¿Si lo llaman comparecerá?
—¿A qué me van a llamar? A preguntarme cuántos años tengo, con mucho gusto se los digo…
—Por lo que usted sabe del caso de Nicolás Aguilar.
—Sé lo que he leído en la prensa nada más.
—¿No sabe nada más?
—…
—El otro mes vendrán a interrogarle…
—Yo no entiendo que un abogado tenga derecho a interrogarme, la única autoridad que puede interrogarme es el Papa o un juez.
—¿Está dispuesto a colaborar para solucionar este problema?
—No depende de mí. No depende de mí. No tengo nada que ver.
—¿No colaborará?
—No tengo en qué colaborar. Me están hablando de fantasmas. No tengo con quién colaborar.
—Con la Corte Superior de California.
—Yo qué tengo que ver con la Corte Superior; yo soy mexicano no gringo, gracias a Dios.
—Ellos están investigando a un párroco poblano que abusó de menores, cuyo nombre y caso usted conoce.
—Yo qué tengo que ver. Conozco tu nombre y yo ¿qué tendría que ver si cometes un delito? Nada.

 

 

Existen intereses
económicos: Lira

Selene Ríos Andraca / El padre Eugenio Lira, vocero de la Arquidiócesis de Puebla, considera que en el caso del cura Nicolás Aguilar —acusado de violar al menos a 86 menores de edad—: “resulta evidente que existen intereses económicos muy fuertes involucrados en todo esto. Estamos hablando de millones de dólares, de los cuales, según he leído, los abogados de la autodenominada Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales de Sacerdotes cobran un porcentaje considerable”.
Lo anterior se desprende de la página oficial del Arzobispado de México —http://www.arzobispadomexico.org.mx— en la cual Eugenio Lira escribe un texto llamado “Algunas preguntas y respuestas en torno al caso del P. Nicolás Aguilar”, donde considera que el caso del párroco poblano afecta y lastima la imagen de la Iglesia mexicana.
Por primera vez, la Arquidiócesis de Puebla responsabiliza a Nicolás Aguilar de los crímenes que se le imputan en denuncias presentadas en Tehuacán y en el condado de Los Ángeles, California: “El tema es sumamente doloroso, y como Iglesia nos apena que un sacerdote, que debiera ser presencia y prolongación de la vida y de la acción de Jesús, buen pastor, haya sido el probable autor de crímenes absolutamente reprobables, que han causado tanto sufrimiento a las víctimas, a sus familias, y a la comunidad, tanto eclesial como civil”.
“En este caso, la realidad es que los señores arzobispos y obispos están convencidos de que, dado lo numeroso de las denuncias civiles y penales, es posible presumir que el sacerdote acusado es culpable de los delitos que se le imputan, y que, por ello, en justicia, no debe continuar ejerciendo el ministerio sacerdotal”, reza el texto de la red desde el pasado 12 de enero.
Por lo que, narra Lira en el texto, la Asamblea del Episcopado Mexicano de noviembre pasado concluyó que existen “suficientes elementos” para que el Obispado de Tehuacán le notifique a la Congregación para la Doctrina de la Fe la conducta delictuosa de Nicolás Aguilar.
“Existen elementos suficientes para que el Obispado de Tehuacán pueda NOTIFICAR al Tribunal de la Congregación para la Doctrina de la Fe —que es la instancia competente para conocer y resolver estos casos—, acerca de la posible conducta delictuosa del padre Nicolás Aguilar, conforme a lo señalado en el canon 1395, párrafo segundo del Código de Derecho Canónico, y la Carta emitida en 2001 por dicho Dicaterio de la Curia Romana. La notificación ha sido enviada por monseñor Rodrigo Aguilar, obispo de Tehuacán, con el apoyo de la Provincia Eclesiástica de Puebla”.

 


 
 
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