Los tres poderes se toman un café


Se reúnen Marín, Doger, Olivares y Pacheco


Efraín Núñez Calderón

 

Reunidos en torno a una tasa de café, así se les vio al gobernador Mario Marín Torres y al alcalde capitalino Enrique Doger Guerrero, acompañados de Pericles Olivares Flores y de Guillermo Pacheco Pulido, ayer por la mañana en el restaurante del Hotel Royalty.
Durante media hora departieron, conversaron y también posaron para los reflectores. Los representantes de los tres poderes en el estado unidos en una amalgama hasta hace un año impensable: “El mensaje que queríamos dar fue de tranquilidad, de armonía, de respeto a la ley”, dijo el gobernador en torno al encuentro.
En efecto, la reunión no fue casual. Tampoco lo fueron la conversación, las gesticulaciones o la salutación por parte de estos actores políticos hacia la gente que paseaba por el primer cuadro de la ciudad. La caminata final sobre la plancha del zócalo cerró el mensaje.
El gobernador omitió declaraciones hacia los representantes de la prensa que se aglutinaba a su entorno, corriendo detrás de él y de su seguridad personal:
—¿Qué opina del desplegado en que el PAN acusa a su gobierno de querer desestabilizar ayuntamientos panistas? —una reportera formuló la pregunta obligada
—No hay declaraciones, contestó el mandatario.
Enrique Doger se detuvo, respondió algunas preguntas de los reporteros una vez que se ubicó en el zócalo. Minutos después comenzó a caminar ante la insistencia del gobernador. Pericles Olivares y Pacheco Pulido caminaban asediados por las grabadoras y deslumbrados por el flash de las cámaras.
Ambos corrían tras el gobernador. Éste se detuvo para esperar al alcalde, que seguía contestando preguntas. Marín se acercó a la entrevista y con una seña llamó a Doger.
A un extremo del zócalo, llegando hacia la 2 sur, los cuatro recuperaron la formación inicial. Los cuatro continuaron su camino hacia el Tribunal Superior de Justicia, los cuatro representantes de los distintos poderes en el estado, los cuatro también de extracción priista.
En medio de la pugna entre Acción Nacional y el Gobierno del estado por el desplegado publicado a nivel nacional —por la represión a las protestas de habitantes de Coyomeapan y Xalmimilulco—, y a unos días de comenzar el proceso electoral de 2007, hubo quienes interpretaron la escena como una muestra de la unidad priista.
La turba que seguía a Marín, Doger y compañía dio vuelta sobre la 5 oriente. Ingresaron al edificio del Tribunal Superior donde la burocracia marinista se juntó con la primera plana melquiadista, que acudió a saludar al ex mandatario poblano, quien estaba presente en la celebración del 150 aniversario de la Constitución de 1857.

Recuadro:
“El padre nuestro de cada día”
Horas más tarde, el gobernador Mario Marín utilizó una metáfora religiosa para exaltar su llamado a respetar la ley. En un acto celebrado cerca de la una de la tarde en el parque Ecológico para la destrucción de piratería, el mandatario llamó a considerar el respeto a la ley como “el padre nuestro de cada día”, y continúo:
“Les digo a mis campesinos pobres, si vivir en la pobreza es complicado, triste y complicado. Imagínense pobre y con problemas de las justicia. Imagínense qué destino depara a la familia si cometen un delito y se van a la cárcel cinco, 10 ó 20 años, o se tienen que pelar de su pueblo y sus hijos, su esposa, qué culpa tienen ellos de un acto irreflexivo, emocional”, exclamó.
En el acto se destruyó material apócrifo y piratería. (ENC)

 


 
 
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