o'Chelís', el Paladín 12:51


Staff/ Diario Cambio / Reforma.com / José Ramón Fernández


Señoras y señores, el equipo de Puebla, mejor conocido como La Franja, está a punto de salvarse. Un punto y adiós angustias.

 

Hay que ver cómo sufre un entrenador de futbol en el banquillo. Una de dos, o son muy buenos actores o de verdad lo sienten. Hasta hace poco tenía cabello abundante, cuando empezó el campeonato, hoy es dramática y escandalosa su calvicie. Cada vez que le anotan o anota su equipo, se frota con las manos su brillante calva. Es su personalidad. No es muy cosmético su estilo, pero su equipo se ha distinguido por su espíritu gremial, ha conseguido un vestuario unido, humilde, contagiado de buenas vibraciones.

 

A pesar de sus pésimos directivos, el Puebla, la querida Franja, ha sido un equipo atrevido, perseguido toda la temporada por las llamas del infierno; sus jugadores sabían perfectamente a lo que jugaban, además por su líder que, cual pintoresco quijote, luchaba todos los días contra molinos de viento.


Ese quijotesco personaje es "Chelís"; así le llaman, así le gusta que le digan. Bipolar, a punto del infarto, de ojos saltones, hoy es el Paladín del Puebla. Y en México somos tan exagerados que si "Chelís" se lanza de candidato a gobernador, gana por abrumadora mayoría. Así es el futbol de apasionado en nuestro País.

 

En cambio, el Veracruz sufre partido a partido, tiene que ganar sus dos encuentros para salvarse y es muy difícil. Si ya de por sí se levantan sospechas sobre el partido Veracruz-Jaguares, imagínese cualquier otra cosa. Miguel Herrera ha trabajado intensamente, ha ganado 8 puntos fuera de su estadio; quizá ha fallado el equipo jarocho en su campo. La afición veracruzana no se merece lo que le va a pasar: que su equipo descienda.

 

El campeonato es injusto, ha habido peores equipos, equipos muy malos, el América es uno de ellos y el Morelia es otro. El América vive una limpia absoluta y total, desde el presidente que ya presentó dignamente su renuncia, hasta el último trabajador. Y en Morelia, ¿qué sucede?, ¿despedirán a José Antonio Noriega, el director deportivo, porque no pudo conseguir algo importante para el Morelia? Pero sus directivos seguirán ahí, sentados tranquilamente, dirigiendo y administrando un equipo que es el penúltimo del torneo, un campeonato infumable, con cambio de entrenador, le apostaron a Patiño sabiendo que no iba a funcionar y trajeron a Tena que no ha ganado absolutamente nada. Un equipo que ha perdido 8 partidos -superado únicamente por el colero América- que tiene una diferencia de -15 y que ha metido 9 miserables goles en 15 fechas. ¿Qué acaso en un lado sí el dueño se da cuenta y se apasiona, y del otro lado el dueño no se da cuenta o no se apasiona? El Morelia necesita también una limpia total y absoluta de todos los que tienen que ver con ese equipo y han metido mano en ese equipo lamentablemente destrozado.

 

 


 
 
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