Aumenta la violencia entre bandas juveniles


En Huauchinango se les acusa de robar, abusar de indigentes, embriagarse y drogarse


Los miembros de las bandas son fáciles de ubicar, se conocen entre ellos, estudian en algunos bachilleratos y otras escuelas de nivel medio superior


Heriberto Hernández Castillo / Corresponsal / Huauchinango

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En ellas la organización de los jóvenes de Huauchinango es posible. Son ejemplo de liderazgo, de automotivación y competencia. Algunas demuestran cierta valentía, pero la mayoría de las veces, estas características son utilizadas para acciones negativas contra la sociedad, se trata de las pandillas de adolescentes y jóvenes que proliferan en la ciudad.


Se ponen su etiqueta de identificación. Algunas se llaman: “Los 17 M.C.”, “Los Cholos”, “Los Gángsters”, “Los Tepis”, “Los PMG”, “Los Junior”, “Los Sicarios”, “Los SPS Spankis”, entre otros. Por sus nombres y por sus características pareciera que se trata de gente de escasos recursos, de esos chicos que no se dedican a nada, pero hay de todo en las bandas; desde el muchacho que habita en una colonia popular y alejada del zócalo de Huauchinango, hasta el integrante de una familia conocida en la zona.


Integrados en sus pandillas, se puede esperar todo de ellos, algunos testigos aseguran que los han visto robar, abusar de indigentes, embriagarse, drogarse, hacen orgías, pintan graffitis en casas habitación, rayan pintura de autos, se golpean en las calles y hasta violan.


Los miembros de las bandas son fáciles de ubicar, se conocen entre ellos, estudian en algunos bachilleratos y otras escuelas de nivel medio superior. Alumnos de la preparatoria del centro escolar Rafael Cravioto Pacheco, del Colegio de Bachilleres Plantel F–10, de la preparatoria Benito Juárez, del CBTIS 86, aseguraron que en sus escuelas acuden a clases compañeros que forman parte de alguna pandilla.  


LOS 17 M. C. (MALDITAS CARITAS)


A dos integrantes de Los 17 M. C. se les acusa de la presunta violación a una menor de edad, ellos supuestamente están a punto de cumplir los 18 años, ella tiene 13 años de edad.


De los señalados como presuntos responsables del agravio sexual en contra de la menor “N”, a uno le conocen como el “Dany” y a su cómplice, le dicen “el Pato”, los nombres completos de los involucrados no se pueden publicar, debido a que les ampara la ley por no haber cumplido aún la mayoría de edad.


Los datos de los hechos que llevaron a la menor “N” a convertirse en víctima de la pandilla Los 17 M. C. son los siguientes: uno de los supuestos violadores (el Pato) inició un trato “amistoso” con la menor, la invitaba a pasear, le hacía uno que otro obsequio modesto. La madre de la niña notaba actitudes raras en el pretendiente de su hija, por lo que llegó hasta a prohibirle la amistad del “el Pato”.


En una ocasión, la niña “N” fue invitada a una fiesta de 15 años, la madre acudió al salón de fiestas a recogerla a la hora acordada con su hija, las 9 de la noche, su hija no estaba en el festejo y nadie supo dónde estaba ni con quién, no la vio hasta el otro día por la mañana.


La madre del “Pato”, presunto violador avisó a la mamá de la niña “N” que su hija se encontraba en el DIF municipal, estaba sucia, demacrada, mal anímicamente; la revisó un médico legista y determinó que la menor había sido violada.


“N” no quería hablar del tema, se le veía ausente, pero al otro día confesó a su madre los hechos, que sus agresores la invitaron de manera amable y después la obligaron a subir a un auto “se la llevaron a un cuarto en el que abusaron los dos de ella y la amenazaron con que lastimarían a su familia si ella los acusaba”.


La mamá de la agredida primero acudió al reclamo verbal contra los agresores. “Ellos me ignoraron y me dijeron que hiciera lo que quisiera, que no iba a lograr nadan porque sus familias tienen dinero”, después interpuso la denuncia y se está procediendo legalmente.


El “Dany” y “el Pato”, están en el CERESO, enfrentan un proceso, pero el temor en la familia de la victima es que salgan muy pronto, por ser menores de edad.


MÁS DE LOS 17 M. C.


A los 17 M. C. no sólo se les ha visto golpearse con otras bandas, sino que los testigos aseguran que son los responsables de graffitear algunas casas habitación, de algunos abusos contra transeúntes y hasta de “robos menores”.
Los integrantes de esta banda, no sólo ha incurrido en estos hechos, sino que además ellos mismos los han divulgado, tal es el caso del portal de la web: www.hi5.com , en donde han publicado fotografías en las que han sido sorprendidos por la policía municipal de Huauchinango, después de una riña callejera.


En la misma página de internet se pueden ver fotos en las que el fondo, son paredes graffiteadas por ellos mismos en distintos puntos de la ciudad de Huauchinango, además de sus reuniones en las que se nota que circula el alcohol.


En las imágenes que aparecen en la página, hay textos agregados como comentario de algunas imágenes. Como en una en la que se nota que están siendo controlados por la policía municipal y ellos se mofan del hecho: “uN dia kuando noz ivmaos a pelar kon los gzt le hablaron a la poli, loz gzt se gueron y a nosotrso nos cargo la chingada esta padre la de profugoz chekenla biwen”.


En otra muestran un cuarto en donde supuestamente mantienen relaciones: “AkI La BaNdA Y nUeStRTa uLtImA FoTRo eN NUeStRo kuArTo dE OrGiAs jAjA EsTa eL GuErO,Io,dIn,ChAvO,AgUaDoR Y EnMeDiO BoChO”.


Lo cierto es que de unos meses a la fecha, han vuelto a proliferar en la ciudad los graffitisy otras acciones de violencia entre los jóvenes que, aunque no se pueden vincular a las escuelas, casi todos sus protagonistas asisten a ellas, y resulta urgente analizar los motivos profundos de estos comportamientos y aplicar políticas sociales valientes para erradicarlos.

 

 

 

 

 

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