Escuelas de artes de la UAP, a la deriva


Edmundo Velázquez

Notas Relacionadas

Notas Anteriores

 

Flavio Marcelino Guzmán Sánchez, director de la Escuela de Artes de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), no cumple con los requisitos para tal cargo y ya busca la reelección en el puesto.


Según se menciona en los estatutos de la máxima casa de estudios en Puebla, para ser director Flavio Marcelino Guzmán necesitaba al menos una antigüedad de cinco años y ser miembro del personal académico de tiempo completo, según el artículo 112 de la Ley General de la UAP.


Este tipo de irregularidades ha provocado la molestia de profesores y alumnos de los colegios de Etnocoreología, Arte Dramático, Música y Danza.


Pero, ante esto los profesores han encontrado una cacería de brujas, varios de ellos han sido despedidos de manera sistemática simplemente por no ser cómodos para el director.


Cabe recordar que incluso el día 15 de octubre de 2007 alumnos inconformes tomaron las instalaciones en el centro histórico, pero al lugar llegaron porros que intimidaron a los muchachos.


“En aquella ocasión llegaron muchos. Incluso coreaban afuera para intimidar: ‘¡Las siete ya van a dar, los chingadazos van a empezar!’ Incluso llevaron un cartón de cervezas y lo pusieron para que saliera en las fotos. Tomaron video y fotografías”, relataron a Cambio fuentes de la Escuela de Artes.


Días después, el 18 de octubre, en un comunicado los estudiantes de Arte Dramático explicaron el motivo por el que el decidieron tomar las instalaciones señalando las inconformidades con la administración de su director Flavio Marcelino Guzmán, como fue publicado en La Jornada de Oriente.


Desde esos días el clima es tenso en la Escuela de Artes. De acuerdo a diversas denuncias del personal que trabaja en la unidad académica, el director ha dejado de pagar tres meses de sueldo a los que le son incómodos o críticos.


“Los talleres extracurriculares son hechos para gente cómoda. Todos los beneficios son para gente que el director no considera peligrosa (…) Muchos de los nuevos maestros son contratado sin estar titulados”, relataron integrantes de la comunidad universitaria. 


Además los profesores de la Escuela de Artes han visto cómo ha sido infiltrada poco a poco gente que simpatiza con Flavio Guzmán a colegios que el director considera “problemáticos”.


Entre las exigencias que con el tiempo han expuesto el alumnado y parte de los profesores se encuentra la reestructuración del Consejo de Unidad Académica, en el cual se mantiene una mayoría absoluta de la Escuela de Música. Además se ha pedido un fondo económico fijo para los distintos colegios así como la reestructuración de la escuela académica y la ampliación de los horarios de uso de las instalaciones.


“Ha ocurrido que encierran a la gente cuando va a ver las obras de teatro del colegio de Arte Dramático. Gente que no tiene nada que ver con el conflicto. Así que terminan llamando a Flavio Guzmán para que reabra la escuela y salga el público”, relató uno de los inconformes.


A pesar del clima tenso de la Escuela de Artes, Flavio Guzmán cuenta con el apoyo de Enrique Agüera, según se quejaron miembros de la comunidad universitaria, por lo que temen su reelección.

 


Viejas quejas


A continuación el comunicado íntegro de los alumnos de la Escuela de Artes. Uno de los primeros antecedentes de los problemas internos que mantiene el director Flavio Marcelino Guzmán. En él comentan la causa de la toma de su colegio.


“El lunes 15 de octubre en asamblea general con el Colegio de Arte Dramático (CAD), tras analizar las anomalías de que somos objeto dentro de la Escuela de Artes y que afectan nuestra vida académica, decidimos tomar las instalaciones de nuestro colegio, ubicado en la 10 Oriente 415, en protesta por la inequidad que existe dentro de la administración directiva del licenciado Flavio Marcelino Guzmán Sánchez; por lo que ya avanzada la tarde, en reunión de una comisión de estudiantes con el maestro Enrique Agüera Ibáñez expusimos el pliego petitorio elaborado por el estudiantado de arte dramático, mismo que fue valorado por el señor rector.

 

 Aclarando que esta fue una iniciativa estudiantil en la que no tuvieron voz los docentes, también aclaramos que no estamos unidos con ninguna fuerza política dentro ni fuera de la UAP, como algunos oportunistas han hecho señalar. Somos estudiantes de la escuela de Arte, analíticos y con criterio propio, concientes de nuestro entorno, interesados en el desarrollo óptimo de nuestra actividad académica y artística, comprometidos con la sociedad”.

 

 

 

 


 
 
Todos los Columnistas