Critica Obispo el Código Penal


Afirman que se ejerce 'persecución jurídica' contra clérigos acusados de cometer abuso sexual


Leslie Gómez / Agencia Reforma


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Humberto Roque Cota, Obispo de Tepic, denunció ayer que el Estado ejerce una persecución jurídica contra los ministros de culto.


El Código Penal, argumentó, establece el doble de las penas a sacerdotes que cometan abuso sexual, y además plantea la inhabilitación del sacerdocio y la instrucción de que un obispo acuda ante la ley civil a denunciar, pese al secreto de confesión.


"A mí me parece que hay una persecución jurídica contra la Iglesia, porque la ley civil no puede destituir a un sacerdote, ni inhabilitar, pero además está obligando a los obispos a que, si sabemos esto, en lugar de acudir a Roma acudamos a ellos, y nosotros vamos a acudir a Roma.


"Yo como obispo resulta que me van a meter a la cárcel si no aviso a las autoridades, aunque estoy avisando a Roma", dijo en entrevista, en el marco del simposio "Sanciones para algunos delitos imputables a clérigos".


Sin embargo, el penalista Juan Velázquez aseguró que no hay ninguna intención de perseguir jurídicamente a los clérigos, sino que en la ley se dobla la pena a quienes, aprovechando su cercanía con menores de edad, cometan un abuso sexual.


Este apartado del Código Penal, explicó, incluye a maestros o a quienes abusen de su profesión para delinquir.


"No me parece que sea una persecución a la Iglesia, sino a esos abusadores", precisó.


Consideró que las reformas del año pasado al Código Penal Federal se hicieron por el escándalo más que por una reflexión de los legisladores.

 

Primero, a examen

 

Guillermo Rodríguez Rico, jurista canónico, propuso que se apliquen exámenes siquiátricos a sacerdotes que hayan cometido algún delito.


Al participar en el simposio, explicó que los resultados de los exámenes médicos deben ser considerados en los juicios que enfrentan los ministros de culto por abuso sexual.


"Las autoridades eclesiásticas de México deben establecer una normativa que tome en cuenta en los procesos exámenes sicológicos y médicos que permitan conocer las intenciones de los sacerdotes y saber si pueden o no rehabilitarse.


"A veces la medida más benéfica puede ser la pastoral o la terapéutica, más que la penal, especialmente si la imputabilidad del clérigo se halla sumamente disminuida.


"Puede suceder que el clérigo pueda estar afectado por una seria enfermedad psíquica.


"Si esa condición física le impide ser dueño de sus acciones, tampoco resulta coherente imputarle la pena coherente a los delitos cometidos; deben ser tenidos otros criterios, como son la dignidad del clérigo, su bienestar y el daño inferido a la comunidad eclesial", apuntó.

 


 
 
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