Ochoa se encontraba en tercer grado etílico


Asegura el secretario de Seguridad Pública y Tránsito


Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras negó rotundamente que el perredista hubiera sido lastimado o maltratado, incluso se presentó un video donde aparece en estado de ebriedad


Edmundo Velázquez

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Al momento de su detención el perredista Eduardo Ochoa se encontraba en tercer grado de alcoholismo, según informó Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras, secretario de Seguridad Pública y Vialidad Municipal.


En rueda de prensa, el secretario negó rotundamente que el perredista hubiera sido lastimado o maltratado, incluso se presentó un video donde Ochoa aparece en estado de ebriedad y también se le escucha hablar con insultos a elementos de la corporación municipal de Vialidad.


Así respondió Hidalgo Vigueras a las versiones difundidas el jueves 21 de febrero por el perredista, quien incluso denunció a los agentes viales por amenazas, abuso de autoridad y hasta los responsabilizó del robo de 60 mil pesos, lo cual quedó asentado en la Averiguación Previa 496/2008 de la Delegación Sur del Ministerio Público.


Según Ochoa, los uniformados también lo despojaron de un reloj marca Longines y de su teléfono celular Palm Treo, pero subrayó el hecho de que fue amenazado por su filiación partidista. El documento señala que en constantes ocasiones le dijeron: “No te la vas a acabar, pinche perredista”, como puede leerse en el documento que Cambio tiene en su poder.


Al respecto Hidalgo Vigueras de manera categórica refirió que el perredista era un mentiroso debido a que nunca especificó las verdaderas razones de su arresto, ocurrido aproximadamente poco antes de las cuatro de la madrugada del jueves 21 de febrero.


De acuerdo a lo explicado por el funcionario municipal, Ochoa mereció ser arrestado debido a que agredió verbalmente a los representantes de la autoridad cuando lo amonestaban por pasarse un alto sobre bulevar Valsequillo y conducir en estado de ebriedad.


Al respecto, se especificó que Ochoa fue dictaminado con un tercer grado de alcoholismo y remitido a la Secretaría de Seguridad Pública en Rancho Colorado, pero que jamás “se le paseó” o fue secuestrado.

 


 
 
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